El REBI Cuenca golpea al Ademar y se acerca a la permanencia (30-24)

REBI Cuenca golpea al Ademar y se acerca a la permanencia (30-24) - Fotografía: J.A. Lillo

El conjunto conquense firma una victoria de autoridad en El Sargal (30-24) ante un rival de la zona alta de la Liga ASOBAL.

La defensa, las 12 paradas de Pedro Tonicher y un tramo decisivo en la segunda parte sellan un triunfo clave para el equipo de Lidio Jiménez.

El REBI Balonmano Cuenca derrotó este vierne al ABANCA Ademar León por 30-24 en El Sargal (Cuenca) en el partido correspondiente a la 21ª jornada de la Liga ASOBAL, un triunfo de gran valor para el conjunto dirigido por Lidio Jiménez, que refuerza su pulso por la permanencia. El equipo conquense construyó la victoria desde una defensa muy sólida, una portería determinante de Pedro Tonicher y un tramo final muy solvente, en el que terminó de romper un partido que durante muchos minutos se movió en márgenes muy estrechos.

La victoria adquiere especial relevancia por el contexto. El conjunto leonés llegaba instalado en la zona media-alta de la clasificación y con aspiraciones europeas, además de mantener una buena dinámica tras el cambio en su banquillo. El REBI, en cambio, necesitaba transformar su mejoría competitiva de las últimas jornadas en puntos y lo logró con una actuación madura, sostenida por el orden defensivo y la paciencia ofensiva.

Durante buena parte del encuentro, el partido se desarrolló exactamente en el escenario que buscaba el equipo local: ritmo controlado, ataques largos, defensa compacta y una portería decisiva. En ese contexto brilló Pedro Tonicher, que firmó 12 paradas y cerca de un 35% de efectividad, una actuación que permitió sostener las ventajas locales y frustrar varios intentos de reacción del Ademar. En la dirección ofensiva, Rajmond Tóth volvió a desempeñar un papel clave para dar continuidad al ataque conquense.

Cuenca inclina el partido desde la defensa

El inicio del encuentro fue equilibrado, con ambos equipos intercambiando golpes y sin grandes diferencias en el marcador. Sin embargo, el REBI Cuenca fue encontrando progresivamente su sitio en defensa, lo que permitió abrir la primera brecha del partido.

Mediada la primera mitad, los conquenses lograron una ventaja de 9-5, fruto de su crecimiento defensivo y de una mayor eficacia en ataque. El sistema 6:0 del equipo de Lidio Jiménez comenzó a incomodar seriamente al ataque leonés, que encontró dificultades para lanzar con claridad.

En ese tramo destacó el trabajo defensivo de Tavares, Aldini y Nacho Pizarro, que elevaron la intensidad del equipo local y facilitaron el trabajo de Tonicher bajo palos. Pese a ello, el Ademar logró mantenerse dentro del partido gracias a un parcial de 0-3 que le permitió acercarse hasta el 9-8.

El REBI, sin embargo, no perdió la calma. Lejos de precipitarse, el equipo conquense volvió a reconstruir su ventaja con paciencia ofensiva y solidez defensiva, lo que permitió alcanzar el descanso con 15-13 en el marcador. La diferencia era corta, pero reflejaba que el partido se estaba jugando en el terreno que preferían los locales.

Más allá del marcador, la sensación era clara: Cuenca no dominaba por una ráfaga puntual, sino por una acumulación constante de acciones bien ejecutadas.

La reacción del Ademar y el momento clave del partido

Tras el descanso, el Ademar León intentó cambiar el rumbo del encuentro ajustando su planteamiento ofensivo y buscando mayor protagonismo de su primera línea. El movimiento permitió a los visitantes mantenerse en el partido y reducir distancias en varios momentos.

Los parciales de la segunda mitad reflejan ese pulso competitivo: 17-13, 19-16, 21-19 y 22-19, diferencias cortas que mantenían el partido abierto y exigían un último esfuerzo del REBI.

Fue entonces cuando el encuentro alcanzó su punto de máxima tensión. El Ademar parecía acercarse peligrosamente, pero el partido volvió a inclinarse del lado conquense gracias a dos factores clave: la dirección ofensiva de Rajmond Tóth y la firmeza de la portería local.

Uno de los momentos decisivos llegó cuando el conjunto leonés encadenó cerca de ocho minutos sin marcar, una sequía ofensiva que obligó a pedir tiempo muerto con 23-19 en el marcador. Ese tramo resultó determinante.

Cuenca detectó la debilidad visitante y no dejó escapar la oportunidad. Con una defensa cada vez más sólida y ataques bien gestionados, el REBI transformó un duelo ajustado en una ventaja más clara, pasando del 22-19 al 26-21.

Ese parcial terminó de abrir el partido y permitió a los conquenses afrontar los minutos finales con mayor tranquilidad.

El Sargal vuelve a empujar

El encuentro también dejó la sensación de que El Sargal recupera su peso competitivo como uno de los pabellones más incómodos de la liga. La pista conquense volvió a acompañar a su equipo en un partido de gran exigencia ante un rival histórico del balonmano español.

El encuentro reunió alrededor de 1.300 espectadores, que protagonizaron un ambiente muy intenso durante todo el choque. El pabellón se mantuvo muy implicado en los momentos clave del partido y celebró con entusiasmo el triunfo final.

En los últimos minutos, con el partido prácticamente decidido, Jaime Colmena anotó los dos últimos goles del REBI Cuenca, cerrando definitivamente el marcador en 30-24 y redondeando una noche de celebración para el conjunto local.

El triunfo dejó además la sensación de ser una victoria profundamente colectiva, construida desde diferentes aportaciones: la portería, la defensa, la dirección ofensiva y un reparto equilibrado del ataque.

Un triunfo que vale más que dos puntos

La victoria supone un impulso importante en la lucha por la permanencia para el equipo conquense. Con este resultado, el REBI consolida su mejoría en las últimas jornadas y se acerca con mayor claridad a su objetivo principal de la temporada.

El equipo encadena una fase de crecimiento competitivo antes del parón liguero, acumulando puntos que pueden resultar decisivos en la recta final del campeonato. El conjunto conquense cerraba la jornada con 17 puntos en la clasificación, a la espera de los resultados del resto de rivales directos.

Más allá de la clasificación, el triunfo tiene también un valor simbólico. El REBI venía mostrando mejores sensaciones de las que reflejaba su posición en la tabla, pero necesitaba una victoria de prestigio para confirmar esa evolución. Ganar con autoridad a un equipo que pelea por la zona alta refuerza la confianza del grupo.

Para el Ademar León, en cambio, la derrota supone un frenazo en su progresión. El conjunto leonés cedió por primera vez desde la llegada de Luis Puertas al banquillo, un resultado que complica su aproximación a las posiciones europeas y que dejó la sensación de haber ido casi siempre a remolque en el partido.

Las claves del 30-24

La primera gran clave del triunfo conquense fue la portería. La actuación de Pedro Tonicher, con 12 paradas, resultó determinante para sostener las ventajas y para frenar los intentos de reacción del Ademar.

La segunda fue la defensa. El REBI construyó el partido desde atrás, reduciendo las opciones de lanzamiento limpio del conjunto leonés y castigando sus momentos de atasco ofensivo.

La tercera clave fue la madurez competitiva. A diferencia de otros encuentros de la temporada, el equipo conquense no se descompuso cuando el rival recortó distancias y supo mantener la calma hasta encontrar el momento de romper definitivamente el partido.

En ataque, además, destacó el reparto de responsabilidades. Jugadores como Rajmond Tóth, Manuel Lima, Vinicius, Fede Pizarro y la aportación de la segunda unidad ofrecieron diferentes vías de gol, dificultando el trabajo defensivo del Ademar y evitando que el equipo dependiera de un único foco ofensivo.

El resultado final, 30-24, confirma así una de las victorias más completas del REBI Cuenca en la temporada y refuerza su posición en la lucha por asegurar la permanencia en la Liga ASOBAL.

Ficha técnica

REBI Cuenca - 30: Aldini (3), Bertoldo (4), Coelho (4), Pizarro (3), Álvaro Martín (1), Freire, Sergio Antúnez (1), Toth (5), Matos, Pizarro (3), Perbelini, Jaime Colmena (2), Espinosa (1), Tavares (3), Tonicher (p), Arguillas (ps).

Ademar León - 24: Lindqvist (1), Miñambres (2), Wasiak (3), Adrián Fernández (1), Rodri Pérez (4), Rozada, Sergio Sánchez (1), Zapico, Gonzalo Pérez (6), Lodos, Samu Saiz (1), Alberto Martín (3), Edu Fernández (1), Benites (1), Saeid (ps), Álvaro Pérez (p).

Parciales: 2-2, 5-4, 9-5, 11-9, 13-10, 15-13; descanso; 17-13, 19-16, 21-19, 22-19, 26-21, 30-24

Árbitros: Jordi Ausás y Miquel Florenza. Excluyeron a Pizarro, por Cuenca; y a Lindqvist, Miñambres, Alberto Martín y Sergio Sánchez, por Ademar.

Incidencias: Partido correspondiente a la 21ª jornada de la Liga Asobal celebrado en el polideportivo El Sargal de Cuenca.