Emilio Redondo, de Villacañas a los Juegos: el snowboard tras la tragedia

Emilio Redondo, de Villacañas a los Juegos: el snowboard tras la tragedia

El deportista de Villacañas (Toledo) Emilio Redondo ha debutado en los Juegos Paralímpicos de Invierno alcanzando los cuartos de final en snowboard cross. El joven ingeniero agrónomo perdió el pie izquierdo en un accidente de tráfico en 2020, pero convirtió el deporte en su motor de superación.

El toledano volverá a competir el 14 de marzo en la prueba de Banked Slalom, con la ambición de mejorar su resultado y seguir consolidándose en la élite del snowboard paralímpico.

El snowboarder Emilio Redondo (Villacañas, Toledo) debutó en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina alcanzando los cuartos de final en la prueba de boardercross, un resultado notable para un deportista que hace apenas unos años sufrió la amputación de su pie izquierdo tras un grave accidente de tráfico. El ingeniero agrónomo castellanomanchego se quedó a las puertas de las semifinales tras terminar cuarto en su serie, pero ya mira a la siguiente cita del calendario paralímpico: el Banked Slalom del próximo 14 de marzo.

Redondo llegó a la ronda de cuartos emparejado con el surcoreano Jeyhuk Lee, el chino Qi Sun y el japonés Keiji Okamoto, en una manga de alto nivel en la que solo los dos primeros obtenían el pase a semifinales. El deportista toledano finalizó cuarto y se despidió de la prueba con sensaciones encontradas.

Tengo un sabor agridulce. Esperaba meterme en semifinales y hacer una bajada épica, pero a veces no salen las cosas como uno quiere”, explicó tras la carrera. Pese a ello, se mostró optimista de cara a la siguiente prueba: “Me veo bien para el Banked Slalom”.

De un accidente a una nueva pasión

La historia deportiva de Emilio Redondo está marcada por un episodio que cambió su vida. El 20 de julio de 2020, cuando tenía apenas 20 años, regresaba de trabajar en las tierras agrícolas de su familia cuando un vehículo que circulaba en sentido contrario invadió su carril al girar, provocando un violento accidente.

Las consecuencias fueron devastadoras. Su pie izquierdo quedó destrozado, hasta el punto de que los médicos tuvieron que amputarlo. “Se rompió en mil pedacitos”, recuerda. Con el paso del tiempo ha asumido aquel episodio con serenidad: “Estaba en el destino”, suele decir restándole dramatismo.

El golpe físico y emocional fue enorme, pero el deporte se convirtió en una herramienta fundamental para rehacer su vida. “Gran parte de no haberme hundido la ha tenido el deporte”, reconoce.

Una vida ligada al motor

Antes del accidente, Redondo tenía otra gran pasión: el motocross. Desde niño se sentía atraído por la velocidad, el barro, el olor a gasolina y la sensación de libertad al montar en moto.

Su sueño de pequeño era competir en motocross, aunque sus padres nunca le dejaron dedicarse a ello de forma profesional. Aun así, siguió montando por afición. Ni siquiera el accidente logró apartarle de esa pasión. De hecho, tras salir del hospital volvió a reparar su moto y continúa utilizándola.

En su regreso a Villacañas tras la amputación, el municipio toledano organizó una concentración motera en su honor, un gesto de apoyo que evidenció el respaldo de su pueblo y de su entorno.

El descubrimiento del snowboard

Paradójicamente, el deporte que terminaría cambiando su vida lo había probado solo seis meses antes del accidente. En invierno de 2020 se subió por primera vez a una tabla de snowboard durante una escapada a la nieve. Descubrió entonces que tenía una gran facilidad para deslizarse por las pistas.

Tras la amputación, y ya con una prótesis, decidió volver a intentarlo. La sorpresa fue mayúscula: seguía rindiendo a un gran nivel.

Vi que había algo en lo que ganaba sin pie”, explica. “El deporte te da mucha confianza”.

Animado por su primo José Carlos, que ya en el hospital le sugirió probar un deporte paralímpico e incluso aspirar a competir en unos Juegos, Redondo comenzó a entrenar con seriedad y a introducirse en el circuito adaptado.

Ascenso rápido en el snowboard paralímpico

La progresión del deportista de Villacañas ha sido meteórica. En 2022 debutó internacionalmente en la Copa de Europa de snowboard paralímpico disputada en Landgraaf (Países Bajos), donde sorprendió con dos séptimos puestos.

Desde entonces su trayectoria no ha dejado de crecer:

  • Participación en dos Campeonatos del Mundo.

  • Cinco podios en la Copa de Europa.

  • Consolidación en el circuito internacional de snowboard adaptado.

La disciplina en la que compite, el boardercross paralímpico, es una de las más espectaculares del snowboard. En ella, varios corredores descienden simultáneamente por un circuito con curvas peraltadas, saltos y módulos, donde la velocidad y la técnica son determinantes.

Un debut paralímpico exigente

En su estreno en unos Juegos Paralímpicos, Redondo se encontró con un circuito menos técnico de lo esperado, algo que, según explicó, jugó en su contra.

En los primeros días había mucha adrenalina, más saltos. Al final han hecho una pista bastante fácil y los que llegan con más experiencia saben apretar más que yo”, señaló.

El diseño del recorrido reducía el riesgo de caídas y premiaba la experiencia competitiva, algo que favorecía a rivales con mayor trayectoria internacional.

No había muchas posibilidades de caída y eso me ha perjudicado”, comentó.

A pesar de ello, el toledano valora el aprendizaje que supone participar por primera vez en una cita paralímpica: “Es mi primera experiencia paralímpica y hay que volver más fuerte”.

Superación también fuera de la pista

El reto deportivo no es el único que afronta. Redondo compite en estos Juegos con varias molestias físicas acumuladas durante la temporada.

En los entrenamientos y en la competición le vendan el hombro derecho, del que fue operado en 2025, además de proteger un tobillo que se lesionó en la última Copa del Mundo.

Aun así, el deportista castellanomanchego asegura sentirse preparado: “Me veo bien, con fuerza”.

Banked Slalom, la siguiente oportunidad

El próximo 14 de marzo, Emilio Redondo volverá a la nieve para disputar la prueba de Banked Slalom, otra modalidad del snowboard paralímpico.

A diferencia del boardercross, en esta disciplina los deportistas compiten individualmente contra el cronómetro en un recorrido lleno de curvas peraltadas, donde la precisión en el trazado y el control de la tabla son fundamentales.

Para el snowboarder de Villacañas será una nueva oportunidad de demostrar su progresión y buscar un resultado destacado en sus primeros Juegos Paralímpicos.

Mientras tanto, en las gradas de Cortina sigue contando con el apoyo de su familia, que ha viajado hasta Italia con camisetas de ánimo para acompañarle en uno de los momentos más importantes de su carrera.

La historia de Emilio Redondo es la de una superación marcada por la pasión por el deporte, en la que el snowboard se ha convertido en la nueva “gasolina” que impulsa su vida.