El Club Tenis Albacete sopesa organizar una Copa Davis de veteranos
El Club Tenis Albacete estudia celebrar en septiembre una confrontación amistosa con formato de Copa Davis entre España y otro país aún por concretar, como acto central de su IV Copa Leyendas de Tenis.
La iniciativa busca conmemorar el 25 aniversario de la primera eliminatoria de Copa Davis disputada en España tras la conquista de la Ensaladera en 2000, que tuvo lugar precisamente en las instalaciones del club albacetense entre el 21 y el 23 de septiembre de 2001.
El Club Tenis Albacete ultima la organización de su IV Copa Leyendas de Tenis y baraja incluir, como evento estrella, una confrontación amistosa con el formato actual de Copa Davis entre España y un país por determinar. El torneo, previsto para septiembre, conmemoraría el 25 aniversario de la primera eliminatoria de esta competición disputada en España después de que la selección nacional conquistara la Ensaladera por primera vez en la historia, y coincidiría además con el año en que el deporte español celebra ese hito colectivo. La decisión final, sin embargo, dependerá del incremento presupuestario que implica asumir un evento de esta envergadura. El club tiene prácticamente cerradas las ayudas institucionales de la Diputación Provincial de Albacete, el Ayuntamiento de la ciudad y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, pero el coste adicional del formato Copa Davis requiere un margen económico aún por confirmar.
Un acontecimiento que marcó la historia del tenis español
Para entender el alcance de lo que aquella cita supuso, hay que remontarse al invierno del año 2000. En diciembre de ese año, la selección española de tenis conquistó su primera Ensaladera de la historia en el Palau Sant Jordi de Barcelona, derrotando a Australia en una final que marcó un antes y un después en el deporte nacional. El año siguiente, cuando la Federación tuvo que organizar la primera eliminatoria mundialista en suelo español como vigente campeón, la elección recayó sobre Albacete, en detrimento de otras cinco ciudades candidatas: Madrid, Oviedo, Zaragoza, Gijón y Sevilla.
La comunicación oficial llegó el 8 de mayo de 2001, cuando el entonces presidente de la Real Federación Española de Tenis (RFET), Agustín Pujol, trasladó la noticia al club. Días después, la propia Ensaladera viajó hasta Albacete, donde permaneció expuesta en el Ayuntamiento entre el 18 y el 21 de mayo y recibió la visita, entre otras autoridades, del entonces presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, José Bono.
Cuatro meses de transformación
Lo que vino después fue una carrera contrarreloj. En apenas cuatro meses, el Club Tenis Albacete acometió una transformación integral de sus instalaciones: se levantaron unas gradas con capacidad para 4.500 espectadores, los vestuarios se reconvirtieron en las salas de ambos equipos nacionales y las pistas fueron remodeladas en profundidad.
Para la ocasión, el Grupo de tres capitanes —conocido como G-3— convocó al mejor equipo disponible: Juan Carlos Ferrero, Carlos Moyá, Álex Corretja y Joan Balcells. El rival era Uzbekistán, una exrepública soviética poco conocida en el circuito internacional pero que contaba con dos jugadores profesionales bien posicionados en el ránking ATP.
España gana 4-0 en una eliminatoria pasada por agua
La eliminatoria arrancó el 21 de septiembre con dos victorias contundentes. Ferrero derrotó a Ogorodov por 7-5, 6-2 y 6-4, y a continuación Corretja se deshizo de Kutsenko por 6-0, 6-2, 6-7 y 6-0, dejando la confrontación prácticamente resuelta en la primera jornada.
El sábado, sin embargo, una fuerte tromba de agua deslució el acto de presentación de los equipos y obligó a suspender el partido de dobles, que tuvo que disputarse finalmente el domingo. Corretja y Balcells superaron a la pareja uzbeka formada por Ogorodov y Kutsenko por 6-7, 6-4, 6-3 y 6-4, certificando el punto que dejaba el título en manos españolas. Con la eliminatoria ya resuelta, fue Balcells quien completó el marcador final de 4-0 en el partido de individuales del lunes, con la pequeña decepción de los aficionados albacetenses, que no llegaron a ver actuar a Carlos Moyá.
La repercusión mediática fue notable: más de diez horas de emisión en directo por TVE situaron a Albacete y a Castilla-La Mancha en el centro del foco deportivo nacional durante aquellos tres días.
Una efeméride que el club quiere honrar
Veinticinco años después, el Club Tenis Albacete no quiere dejar pasar la fecha sin un acto a la altura del recuerdo. En las últimas semanas, el club ha contactado con varios tenistas de la generación dorada para intentar reunirlos de nuevo en sus pistas. La opción de una confrontación España contra otro país —en el formato abreviado que hoy rige la Copa Davis— es la más ambiciosa de las que están sobre la mesa, pero también la más condicionada económicamente. Si los números cuadran y las instituciones amplían su apoyo más allá de los compromisos ya adquiridos, Albacete podría volver a ser, aunque sea por un día, escenario de un partido de Copa Davis.