El Caserío vence al Valladolid en un Quijote Arena volcado (33-30)
El BM Caserío Ciudad Real venció este domingo al BM Recoletas Atlético Valladolid por 33-30 en el Quijote Arena, en un partido que los locales condujeron con criterio y que los visitantes nunca lograron igualar pese a recortar distancias en el tramo final. Los dos puntos se quedaron en Ciudad Real, aunque el goal average particular quedó del lado vallisoletano —que ganó la ida 34-30—, lo que sitúa al Atlético Valladolid en séptima posición con 27 puntos y deja al Caserío octavo con 26.
El partido lo ganó Ciudad Real en la primera parte. A partir del 10-10 del minuto 20, los ciudadrealeños subieron la intensidad defensiva, cortaron balones y firmaron un parcial de 6-2 que certificó el 16-12 en el descanso. Fue la base del triunfo.
El Quijote Arena abrió sus puertas para uno de esos partidos de mitad de tabla donde los puntos escuecen tanto como en la cima. Casi 2.914 espectadores llenaron el pabellón ciudadrealeño con la expectativa de ver a su equipo afianzarse en la zona alta de la clasificación, y el Caserío no les defraudó desde el primer momento.
Los locales salieron con energía y marcaron primero. El marcador llegó al 2-0 antes de que Valladolid encontrara portería, lo que no ocurrió hasta el minuto 3. A partir de ese instante, los pucelanos fueron acortando distancias con paciencia, hasta que en el minuto 8 la igualada apareció en el electrónico: 8-8. El partido se ponía de cara para los visitantes, que comenzaban a sentirse cómodos en defensa.
El sistema del Caserío alternaba entre el 6-0 y el 5-1 en esas fases iniciales, con la portería de Santi Giovagnola como gran dique de contención. El meta ciudadrealeño realizaría hasta 9 intervenciones en la primera mitad, manteniendo a flote a los suyos en los momentos en que el rival encontraba su ritmo.
La defensa local asfixia al Valladolid antes del descanso
El Atlético Valladolid trataba de imponer su ataque con criterio. Su punto de apoyo estaba en la conexión con el pivote, en las situaciones de dos para dos y dos para uno, y en el aprovechamiento de los contraataques que generaba el meta Juan Bar —cuatro paradas y un penalti detenido— cuando frenaba las embestidas locales. La movilidad y versatilidad del ataque ciudadrealeño, sin embargo, sembraba la discordia en la defensa 6-0 visitante.
Tras el 10-10 del minuto 20, el Caserío dio un paso adelante. La defensa se volvió más agresiva, comenzaron a robar balones y el marcador se decantó progresivamente hacia el cuadro local. El parcial del tramo final de la primera parte fue de 6-2: desde el 10-10 hasta el 16-12 con el que se llegó al descanso. Una renta cómoda, aunque no definitiva.
Sergio López abre la brecha en la segunda parte
De salida del vestuario, el Atlético Valladolid intentó acortar la distancia con mayor intensidad. No lo consiguió. El Caserío continuó haciendo lo que mejor sabe: defender con orden, apoyarse en la portería y explotar las transiciones rápidas.
En ese contexto apareció el extremo conquense Sergio López, que marcó dos goles consecutivos para situar el 18-14 en el minuto 33. La reacción de Valladolid no tardó en llegar: el técnico pucelano Pisonero solicitó tiempo muerto al ver cómo la victoria se alejaba, consciente de que, tal como estaba discurriendo el encuentro, el resultado cada vez tenía menos margen de vuelta.
La diferencia máxima llegó en el minuto 41: un contundente 24-17 que colocaba siete goles de ventaja a favor del Caserío. Era el momento de mayor dominio local, el instante en que el partido parecía sentenciado.
Valladolid reacciona con el avanzado, pero llega tarde
El Atlético Valladolid no se rindió. Pisonero realizó un cambio de sistema defensivo pasando a una defensa avanzada, lo que le permitió al cuadro castellanoleonés frenar el juego local y cortar distancias de manera progresiva. La ventaja de siete goles comenzó a mermar.
El electrónico fue fluctuando en los últimos minutos. Valladolid recortó, el Caserío aguantó, y así hasta llegar al 33-30 final. La victoria quedó en Ciudad Real, pero la diferencia no fue suficiente para superar el goal average particular: en la ida, celebrada en Valladolid, los pucelanos habían ganado 34-30, lo que les deja con ventaja en ese criterio de desempate.
El resultado deja a ambos equipos separados por un solo punto. El Atlético Valladolid es séptimo con 27 puntos; el Caserío, octavo con 26. La séptima plaza, con los aspirantes que aún vienen por detrás, tiene un valor que va más allá de lo simbólico.
Giovagnola y Javier Domingo, claves del triunfo
En el reparto de méritos, Santi Giovagnola fue el hombre determinante bajo los palos. Sus paradas, especialmente en los momentos de mayor presión visitante durante la primera parte, fueron el salvavidas que permitió al Caserío mantener el control cuando Valladolid igualaba. Del lado anotador, Javier Domingo lideró la estadística local con 6 goles, seguido de José Andes Torres y Alonso Moreno, ambos con 5 tantos. Aitor Albizu sumó otros 5. Sergio López, el extremo conquense, aportó 4 goles en un papel decisivo en el inicio del segundo período.
Por parte visitante, Tao Gey-Emparan fue el máximo realizador con 7 goles (3 de penalti), mientras que Gustavo Oliveira alcanzó los 4 tantos. Los árbitros cántabros, los hermanos Jorge y Jesús Escudero Santiuste, excluyeron por el Caserío a Pedro Sosa y Aitor Albizu, y por el Atlético Valladolid a Lucas Ribeiro (una exclusión) y Guilherme de Carvalho (dos).
La victoria confirma la solidez del Caserío en casa y mantiene viva la pugna en la zona media-alta de la Liga Asobal, con la siguiente jornada como nueva oportunidad para recortar la diferencia con los vallisoletanos.
FICHA TÉCNICA
BM Caserío Ciudad Real, 33 (16+17): Santi Giovagnola (P), Alonso Moreno (5, 1p), Javier Domingo (6), Pedro Sosa (1), Aitor Albizu (5), Hugo Poladura (1) y Sergio Casares (0) —siete inicial—. También jugaron: Jorge Romanillos (1), Víctor Morales (1), Dani Palomeque (0), Ángel Pérez (1), Pablo Mínguez (0), Sergio López (4), José Andes Torres (5), Juan Gull (3) y Sergio Sánchez (0).
BM Recoletas Atlético Valladolid, 30 (12+18): Juan Bar (P), Gustavo Oliveira (4), Martin Karapalevski (1), Mahmoud Abdelazize (1), Tao Gey-Emparan (7, 3p), Alex Díaz (3) y Stepan Jozinovic (3) —siete inicial—. También jugaron: Cesar Pérez (PS), Rares Fodorean (2), Miguel Camino (1), Lucas Ribeiro (2), Pablo Herrero (3), José de Toledo (0), Guilherme de Carvalho (3) y Adrián Pons (0).
Árbitros: Jorge y Jesús Escudero Santiuste (cántabros). Excluyeron por el Caserío a Pedro Sosa y Aitor Albizu; por el Atlético Valladolid a Lucas Ribeiro (1) y Guilherme de Carvalho (2).
Incidencias: Jornada 27 de la Liga Asobal. Pabellón Quijote Arena, Ciudad Real. 2.914 espectadores.