Los usuarios del AVE en Cuenca denuncian recortes y retrasos
La Asociación de Usuarios alerta del “deterioro” de sus derechos y reclama diálogo urgente.
Denuncian la supresión de indemnizaciones, más restricciones en billetes y sobrecostes.
La Asociación de Usuarios del AVE de Cuenca ha denunciado públicamente el “deterioro” de los derechos de los viajeros que utilizan a diario los servicios de alta velocidad y Avant, principalmente para desplazarse por motivos laborales, y ha exigido soluciones técnicas y diálogo inmediato para frenar una situación que, aseguran, afecta de forma directa a la conciliación y a la estabilidad de cientos de trabajadores.
El colectivo, presidido por Javier Barajas, traslada la “creciente preocupación y malestar” de quienes dependen del tren como herramienta básica para desarrollar su vida cotidiana. Según subrayan, el AVE no es un lujo, sino un medio imprescindible para poder vivir en una ciudad y trabajar en otra, especialmente en el eje que conecta Cuenca con Madrid y otras capitales.
En su comunicado, la asociación advierte de que los fallos continuados del servicio ya no suponen simples incomodidades, sino “problemas reales en la vida diaria”, que van desde retrasos laborales hasta dificultades para recoger a los hijos del colegio o atender responsabilidades familiares.
Eliminación de indemnizaciones por retraso
Uno de los principales puntos de crítica es la reciente negativa a indemnizar determinados retrasos. La asociación recuerda que el Reglamento (UE) 2021/782 permite, en ciertos casos, que las operadoras queden exentas de compensar cuando concurran circunstancias extraordinarias. No obstante, consideran que no puede trasladarse sistemáticamente al viajero el coste de problemas técnicos o de infraestructura.
Los usuarios insisten en que no tienen responsabilidad en decisiones adoptadas por ADIF u otras entidades implicadas en la gestión ferroviaria. “Compramos un servicio concreto, con una duración y una hora de llegada determinadas”, argumentan, subrayando que la puntualidad no es un extra, sino la base del transporte de alta velocidad.
Retrasos continuos y conciliación en riesgo
La asociación sostiene que los retrasos han dejado de ser episodios aislados para convertirse en una incertidumbre diaria. Detrás de cada demora, aseguran, hay trabajadores que llegan tarde, horas que no se recuperan, citas médicas perdidas o menores esperando en los centros educativos.
Además, denuncian que muchos viajeros han tenido que recurrir a alternativas como el coche compartido, el alquiler de vehículos o incluso el alojamiento puntual en destino para no poner en riesgo su empleo. Estas soluciones implican sobrecostes económicos y un desgaste emocional que, a su juicio, no debería normalizarse . “La movilidad laboral no puede sostenerse sobre la incertidumbre permanente”, recalcan.
Supresión del billete de Cercanías incluido en el abono Avant
Otro de los aspectos denunciados es que, desde el 27 de enero, el billete de Cercanías dejó de estar incluido en el abono Avant, lo que ha supuesto un incremento directo en el gasto mensual de numerosos trabajadores, sin previo aviso suficiente ni explicación clara.
Para quienes enlazan varios medios de transporte a diario, la medida rompe la lógica del viaje integrado y encarece el derecho a trabajar en otra ciudad. La asociación considera imprescindible una adecuada colaboración entre administraciones para evitar que la intermodalidad se convierta en un obstáculo económico.
Nuevas restricciones en anulaciones y formalización
El colectivo también denuncia el endurecimiento de la política de anulación y formalización de billetes. En los últimos meses, no se permite anular con menos de una hora de antelación ni formalizar trenes que salgan dentro de un margen amplio posterior —en el caso de Cuenca, hasta 180 minutos—.
Según exponen, si el viajero sufre un retraso en Cercanías, un accidente de tráfico o una avería en el metro, puede perder el tren y quedarse sin posibilidad de anulación. En el caso de los últimos servicios del día, ello puede significar literalmente no llegar a casa.
Estas restricciones, sostienen, no tienen en cuenta la realidad de los desplazamientos intermodales ni la vida cotidiana de quienes dependen del tren para regresar a sus hogares tras la jornada laboral.
Incidencias en el tren lanzadera de primera hora
La asociación detalla además problemas en la formalización del tren lanzadera Albacete-Cuenca-Madrid-Toledo que pasa por Cuenca a las 06:15 horas. Al intentar reservar plaza para el primer lunes de marzo y fechas posteriores, la aplicación oficial de Renfe mostraba el mensaje “Tren completo, sin plazas disponibles en este horario”, pese a tratarse de un servicio diseñado para viajeros habituales y que, según indican, no iba lleno.
Aunque desde el 19 de febrero ya vuelve a ser posible formalizar estos billetes, la solución ha llegado tarde para muchos usuarios. La imposibilidad de reservar con suficiente antelación generó incertidumbre y dificultó la planificación de la jornada laboral y familiar.
Para quienes dependen de ese primer tren para llegar puntuales a sus puestos de trabajo, la previsibilidad del sistema no es un detalle menor, sino una condición básica para organizar su vida cotidiana.
“No pedimos privilegios, sino respeto”
En su conclusión, la Asociación de Usuarios del AVE de Cuenca insiste en que no reclama privilegios, sino estabilidad, previsibilidad y respeto. Recuerdan que el tren de alta velocidad es una infraestructura estratégica que permite fijar población y facilitar la movilidad laboral, además de que el servicio Avant tiene una misión de servicio público.
A su juicio, no se puede construir la conciliación sobre la incertidumbre. Por ello, solicitan diálogo, soluciones técnicas urgentes y la recuperación de garantías básicas para los viajeros.