Piden más de 11 años para un sacerdote acusado de abusos sexuales a menores

Los hechos ocurrieron en el verano de 2020 en las dependencias conocidas como "casa del cura" de un pueblo de la provincia de Cuenca
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La Fiscalía pide cinco once años y medio de cárcel para N.B.V., párroco en un pueblo de Cuenca acusado de delitos de abusos sexuales a menores.

De acuerdo con los hechos descritos en el escrito del fiscal al que ha tenido acceso Europa Press, los hechos ocurrieron en el verano de 2020 en las dependencias conocidas como "casa del cura" de un pueblo que el documento no identifica para preservar la identidad de las víctimas, un espacio que era utilizado para hacer reuniones y al que acudían los pequeños a jugar. Según la acusación, el párroco acostumbraba a jugar con ellos a "las tinieblas", "con la finalidad de obtener un ilícito goce sexual, prevaliéndose del ascendente que sobre los menores tenía, dada su condición de sacerdote y de la confianza que los respectivos progenitores habían depositado en él, aprovechando esos juegos para atentar contra la indemnidad sexual de los menores, efectuando tocamientos en pechos y partes íntimas de las niñas y niños".

En agosto de 2020, N.B.V. contactó con una menor por WhatsApp en la que el acusado le refería la manera en cómo se había comportado con otras novias que había tenido, refiriéndole frases de contenido sexual: "No tenía nada de guapo, ni de bueno, ni en el exterior ni en el interior, pero sabía conquistarlas con mimos. Me encantaba ser romántico, que para mi cada una novia era como una princesa, algún regalo, algún detalle... y ser muuuuuy cariñoso, susurrarle al oído cositas me encantaba... y les encantaba claro. A ver lo de susurrar al oído "cositas" me refiero a "eres preciosa, te amo. Pareces una estrella caída del cielo. Mi bombón".

En esta conversación, el sacerdote le pedía que acudiera a su domicilio, algo que no hizo la menor, cuyos padres pusieron los hechos en conocimiento de las autoridades eclesiásticas, que incoaron expediente y pusieron los hechos en manos de la Fiscalía. Según el escrito, los representantes legales de los menores han manifestado su deseo de no formular renuncia.

El acusado se enfrenta a dos delitos de abuso sexual, con pena de cinco años por cada uno de ellos, y uno de ciberacoso, por el que el fiscal pide año y medio de cárcel en un juicio que se celebra este jueves en la Audiencia Provincial.

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