La Policía Local de Cuenca investiga dos vertidos de fibrocemento

La Policía Local de Cuenca ha identificado al presunto responsable del abandono de placas de fibrocemento con amianto en la calle Jorge Torner, el segundo caso de vertido ilegal de este material que se produce en la ciudad en tan solo dos días.

El cuerpo municipal ha puesto los hechos en conocimiento de los servicios competentes para que determinen las posibles responsabilidades. El primer incidente, registrado el lunes, obligó a los agentes a balizar varias placas abandonadas junto al circuito de bicicletas del barrio de Villarromán.

La Policía Local de Cuenca investiga dos vertidos de fibrocemento

La Policía Local de Cuenca ha localizado e identificado al presunto responsable del vertido ilegal de fibrocemento con amianto registrado en la calle Jorge Torner, después de que el cuerpo municipal iniciara las investigaciones pertinentes. Los hechos han sido puestos en conocimiento de los servicios competentes para que adopten las medidas oportunas y determinen las posibles responsabilidades que pudieran derivarse.

El caso se produce solo un día después de que los agentes tuvieran que intervenir en otro vertido similar en las proximidades del circuito de bicicletas del barrio de Villarromán. En aquella ocasión, la policía procedió a balizar las placas abandonadas hasta su retirada por personal especializado.

Dos episodios en 48 horas

La acumulación de dos vertidos ilegales de fibrocemento en tan poco tiempo ha llevado a la Policía Local a difundir un aviso público a través de sus redes sociales. El cuerpo recuerda que el fibrocemento con amianto es un material peligroso que requiere una gestión y retirada específicas, y que en ningún caso puede abandonarse junto a otros residuos.

El fibrocemento, conocido popularmente como uralita, fue ampliamente utilizado en la construcción durante el siglo XX. Su peligrosidad reside en las fibras de amianto que lo componen, cuya inhalación puede provocar enfermedades respiratorias graves. Por esta razón, su manipulación, transporte y eliminación están sujetos a normativa específica que obliga a recurrir a gestores autorizados.

La Policía Local no ha precisado en qué fase se encuentran las diligencias abiertas por el primer vertido de Villarromán ni si ambos casos están relacionados.