Investigan a un conductor a 211 por hora en la AP-36 en Cuenca
La Guardia Civil investiga a un varón de 32 años por un presunto delito contra la seguridad vial tras ser detectado circulando a 211 kilómetros por hora en la autovía AP-36, en un tramo con la velocidad limitada a 120 km/h. El vehículo fue interceptado en el kilómetro 121 de la vía, en el término municipal de San Clemente (Cuenca), y las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Instrucción de San Clemente.
El investigado podría enfrentarse a penas de entre tres y seis meses de prisión, además de la retirada del permiso de conducir de uno a cuatro años, entre otras sanciones previstas por el Código Penal para este tipo de infracciones.
Efectivos del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Cuenca detectaron al conductor en el kilómetro 87 de la autovía AP-36 durante el transcurso de un punto de verificación de velocidad. Los agentes registraron que el turismo circulaba a 211 km/h, una velocidad que casi duplica el límite máximo permitido en esa vía, fijado en 120 km/h, lo que supone un exceso de 91 km/h sobre la velocidad autorizada.
Tras la detección, el vehículo fue interceptado kilómetros más adelante, en el kilómetro 121 de la misma autopista, ya en el término municipal de San Clemente, localidad conquense situada en la comarca de La Mancha. Fue en ese punto donde los agentes procedieron a identificar e investigar al conductor, un varón de 32 años cuya identidad no ha sido facilitada por la Guardia Civil.
La investigación quedó plasmada en las diligencias correspondientes, que el instituto armado instruyó y remitió al Juzgado de Instrucción de San Clemente, competente para conocer del caso.
La conducción a velocidad excesiva superior al doble de la permitida constituye un delito contra la seguridad vial tipificado en el artículo 379 del Código Penal. Por este tipo de infracción, el investigado podría enfrentarse a penas de prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses, trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días y, en todo caso, la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de 1 a 4 años, según informó la Guardia Civil en una nota de prensa.
San Clemente es el municipio de referencia en esa zona de la provincia de Cuenca y sede del juzgado de instrucción que asume la competencia territorial sobre este tramo de la AP-36. La autovía, que conecta Ocaña con Tarancón y prosigue hacia Cuenca capital, discurre por el centro de la región y registra un tráfico notable de largo recorrido, lo que convierte los controles de velocidad en una herramienta habitual de los subsectores de tráfico para reducir la siniestralidad en sus tramos de alta velocidad.