Dos jóvenes provocan un accidente en una carrera ilegal en Cuenca
La Guardia Civil investiga a dos conductores de 22 años que protagonizaron una carrera ilegal de velocidad en la CM-3116 a su paso por Villagarcía del Llano (Cuenca). Uno de los vehículos perdió el control al cruzar una glorieta y se salió de la vía; el segundo impactó contra él instantes después. El conductor del primer turismo huyó a pie del lugar del accidente.
El herido, que conducía el segundo vehículo, dio positivo en la prueba de alcoholemia con una tasa de 0,59 miligramos por litro de aire espirado. Ambos investigados se enfrentan a cargos por conducción temeraria y por conducción bajo la influencia del alcohol, delitos que en su conjunto pueden acarrear hasta dos años de prisión y la retirada del permiso de conducir por un periodo de hasta seis años.
Agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil presenciaron directamente la tarde de los hechos cómo dos turismos de gran cilindrada disputaban una competición ilegal de velocidad en la carretera CM-3116, en el término municipal de Villagarcía del Llano (Cuenca). La maniobra se tornó en siniestro cuando el primer vehículo, al tomar una glorieta con trazado recto a velocidad excesiva, perdió el control y se salió de la calzada. Su conductor abandonó el lugar a pie de inmediato, sin esperar la llegada de los agentes.
Apenas unos instantes después, el segundo turismo repitió la misma trayectoria peligrosa y no pudo frenar a tiempo: chocó contra el vehículo accidentado que permanecía en la vía. El conductor resultó con heridas leves y fue trasladado al Hospital General de Albacete para recibir atención médica. Las pruebas de alcoholemia practicadas confirmaron que circulaba con una tasa de 0,59 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, por encima del límite legal establecido en 0,25 mg/l para conductores en general.
Los delitos y las penas
La Guardia Civil ha investigado a ambos conductores, de 22 años de edad, como presuntos autores de dos delitos: conducción temeraria —por circular poniendo en peligro la vida del resto de usuarios de la vía— y conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas. La investigación afecta a los dos implicados, incluido el que abandonó el lugar a pie, cuya participación en la carrera fue presenciada directamente por los agentes.
Las consecuencias penales que podrían afrontar son significativas. Por el delito de conducción temeraria, la ley prevé penas de prisión de seis meses a dos años, así como la prohibición de conducir vehículos a motor de uno a seis años. Por el delito de conducción bajo los efectos del alcohol, las penas de prisión oscilan entre tres y seis meses, con una retirada del permiso de entre uno y cuatro años. Ambas condenas pueden acumularse si los hechos son juzgados de forma independiente.
La Guardia Civil advierte sobre las carreras ilegales
El instituto armado aprovechó el suceso para recordar que las competiciones de velocidad no autorizadas en vía pública constituyen una de las conductas de mayor riesgo para la seguridad vial, con un peligro que se multiplica cuando se combina con el consumo de alcohol. En este caso, la presencia de agentes en el lugar de los hechos permitió identificar a ambos participantes y documentar la secuencia del accidente de forma directa, sin necesidad de testimonio de terceros.
Las carreras ilegales de vehículos, conocidas coloquialmente como street racing, han experimentado un repunte en distintos puntos de España en los últimos años, especialmente en carreteras secundarias con escaso tráfico nocturno. La CM-3116, que conecta localidades de la provincia de Cuenca con la zona de la Manchuela, reúne las condiciones de visibilidad y largura de recta que suelen buscar quienes participan en este tipo de competiciones clandestinas. La intervención de la Guardia Civil en esta ocasión evitó que el incidente tuviera consecuencias de mayor gravedad.