Cae en Cuenca un prófugo que cambió de sexo para eludir prisión
La Policía Nacional ha detenido en Montalbo (Cuenca) a un hombre fugitivo de la justicia que había cambiado de género de forma reciente para intentar eludir sus condenas por delitos contra la libertad sexual. Tenía una orden judicial de ingreso en prisión vigente cuando fue localizado.
El arrestado acumulaba más de 40 denuncias por coaccionar a sus víctimas para que cometieran agresiones sexuales a terceros, además de numerosos antecedentes por violencia de género y otros delitos. La Policía lo define como una persona "altamente peligrosa y con un perfil psicopático".
La Policía Nacional detuvo este jueves, 7 de mayo, a un hombre en Montalbo (Cuenca) que se encontraba huido de la justicia y que había cambiado de género de forma reciente para intentar eludir sus responsabilidades penales por múltiples delitos contra la libertad sexual. El fugitivo, que contaba con una reclamación judicial vigente de ingreso en prisión, fue localizado oculto en un chalet del municipio conquense junto a su pareja sentimental, quien presuntamente colaboraba en su escondite.
El individuo había protagonizado una huida deliberada y planificada: se fugó antes de la vista judicial en la que debía comparecer y, con anterioridad, había abandonado el dispositivo de localización electrónica que portaba por condena judicial para la protección de sus víctimas.
Un perfil catalogado como "altamente peligroso"
Según la información facilitada por la Policía Nacional, la investigación se inició en abril cuando los agentes tuvieron conocimiento de la reclamación judicial vigente contra el fugitivo. Las pesquisas revelaron un perfil delictivo de extrema gravedad: el hombre estaba denunciado en más de 40 ocasiones por coaccionar a sus víctimas para que cometieran agresiones sexuales contra terceros con quienes él mantenía enemistad manifiesta, y acumulaba además numerosos antecedentes por violencia de género y otros delitos relacionados.
Los investigadores comprobaron que el prófugo se hacía pasar por agente de la autoridad para acosar a sus víctimas, y que empleaba métodos de represalia especialmente violentos: incendiar vehículos o viviendas de sus objetivos, o utilizar material íntimo captado sin el consentimiento de los afectados para presionarles. En múltiples ocasiones, según la Policía, llegó a manipular psicológicamente a sus víctimas hasta el punto de inducirlas a cometer delitos en su nombre contra terceros.
El cambio de género como estrategia de evasión
El punto más singular del caso es el uso del cambio de género como herramienta deliberada para dificultar la identificación y la acción de la justicia. Según informó la Policía Nacional, el fugitivo adoptó este cambio de forma reciente, en una maniobra que los investigadores enmarcan dentro de su estrategia global para eludir las condenas pendientes por delitos contra la libertad sexual.
Localizado en un chalet con ayuda de su pareja
La detención se produjo tras semanas de investigación. El fugitivo fue hallado escondido en un chalet de Montalbo (Cuenca), donde permanecía oculto con el apoyo de su actual pareja sentimental. Según los investigadores, la pareja adoptaba múltiples medidas de seguridad para evitar cualquier seguimiento policial, y le proporcionaba material diverso para facilitar su vida en la clandestinidad, entre ello material deportivo para que pudiera mantenerse activo durante el tiempo que permanecía escondido.
Tras la detención, el fugitivo quedó a disposición de la autoridad judicial competente para su ingreso en prisión en cumplimiento de la reclamación que pesaba sobre él.
Este caso se suma a la serie de operaciones desplegadas por la Policía Nacional en Castilla-La Mancha para dar respuesta a reclamaciones judiciales activas contra personas huidas de la justicia, en un contexto en el que los cuerpos de seguridad refuerzan la coordinación con los órganos judiciales para garantizar la ejecución efectiva de las condenas.