Cómo entender una nómina

Saber qué contiene una nómina es fundamental para todos los trabajadores, con el fin de conocer tanto las retenciones como sus ganancias.

<p> Cómo entender una nómina </p>
photo_camera <p> Cómo entender una nómina </p>

La nómina es uno de los documentos más importantes que recibe un trabajador cada mes durante su vida profesional. No obstante, y a pesar de que siempre es satisfactorio ver el salario en la cuenta del banco, son muchos los que no saben bien cómo analizar este documento, ya que existen conceptos que pueden resultar complejos.

De hecho, muchos trabajadores no entienden qué quiere decir cada dato y, lo más importante, no comprenden el salario que reciben en su cuenta bancaria al final de cada mes.

Las partes que forman la nómina

Dentro de una nómina, existen diferentes partes que se han de desglosar para poder comprender a la perfección todos los conceptos que forman parte de este documento. Son los siguientes:

Encabezado

El primer concepto de cualquier nómina es el encabezado. En él se encontrarán algunos datos relevantes sobre el trabajador y la empresa.

Así pues, por un lado, en el encabezado se encontrarán datos de la empresa, como su denominación social, la dirección social, el Código de Identificación Fiscal y el código de la cuenta de cotización de la Seguridad Social. Por otro lado, en el encabezado se encontrarán los datos del trabajador como su nombre y apellidos, su DNI, el número de afiliación a la Seguridad Social, su categoría profesional, su antigüedad en la entidad o el tipo de convenio que se le aplica.

Además de estos datos, en el encabezado se plasma el periodo de liquidación, es decir, se indicará a qué mes corresponde esa nómina y a qué días dentro de dicho mes. La forma de contabilizar el periodo de liquidación variará de una empresa a otra, lo común es que este dependa del convenio colectivo que se aplique a cada trabajador.

Devengos

La parte de los devengos hace referencia a los ingresos que recibe el trabajador. Existen de dos tipos:

  • Devengos salariales: estos se refieren a las cantidades de dinero que percibe el trabajador como retribución por su trabajo. La suma de todas estas cantidades forma parte del salario bruto. A su vez, el salario bruto está formado por el salario base —es decir, la cantidad total de dinero que recibe el trabajador por su trabajo— y los complementos salariales —aquellas cantidades extraordinarias como los complementos por peligrosidad o nocturnidad, o el pago de las horas extras—.
  • Devengos no salariales: estos se refieren a aquellas cantidades de dinero que no tributan como salario, de forma que no tienen deducción de IRPF ni cotizan en la Seguridad Social. Los devengos no salariales hacen referencia a las dietas, los gastos de material, las indemnizaciones y las prestaciones, entre otros.

Deducciones

Las deducciones son las cantidades que se restan a la nómina. Así pues, parte del sueldo que percibe el trabajador se destina a pagar la Seguridad Social, la pensión de jubilación que percibirá en el futuro y el seguro de desempleo.

La deducción que se aplica a cada nómina variará. No obstante, las deducciones más importantes que cualquier trabajador verá en su nómina son las siguientes:

Cotizaciones a la Seguridad Social

Dentro de las cotizaciones a la Seguridad Social se encuentran las siguientes:

  • Cotización por contingencias comunes: esta cifra asciende a un 4,7 % de los devengos salariales. Esta cotización hace referencia a las bajas por maternidad o paternidad o por enfermedad.
  • Cotización por desempleo: esta cifra asciende a un 1,6 % de los devengos salariales. Esta cotización garantiza al trabajador poder acceder a la prestación por desempleo en caso de que pierda su trabajo.
  • Cotización de formación profesional: esta cifra asciende a un 10 % de los devengos salariales. Es la cantidad de su sueldo que paga a la Seguridad Social el trabajador en concepto de formación.

Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas

A todos los trabajadores se les retiene un porcentaje de su nómina en concepto del adelanto correspondiente a la Declaración de la Renta. Este porcentaje variará en función de las circunstancias y del salario que perciba cada trabajador, si bien es cierto que, como mínimo, este porcentaje será del 2 %. En cualquier caso, lo habitual es que este porcentaje se sitúe en torno al 15 %.

Anticipos

Los trabajadores pueden solicitar a la empresa un anticipo de su salario. En estos casos, se verá reflejado dicho anticipo en la nómina del trabajador en forma de deducción.

Cantidad de dinero que percibe el trabajador

Al final de mes, el trabajador recibirá en su cuenta bancaria la cantidad de dinero que se obtiene restando al total devengado todas las deducciones que correspondan. Así pues, el trabajador percibirá la remuneración total menos la cotización por contingencias comunes, la cotización de formación, la cotización por desempleo, los anticipos, si los hubiera solicitado, y la tributación que corresponda en concepto de IRPF.

En definitiva, el trabajador percibirá el salario neto en su cuenta del banco, es decir, el dinero de su nómina que queda tras haber restado todas las deducciones anteriores.

Consejos al recibir la nómina

Lo habitual es que los trabajadores reciban la nómina en papel o a través de formato electrónico. En cualquier caso, el trabajador deberá saber que, independientemente de que la nómina haya sido firmada o se haya recibido el dinero en la cuenta bancaria, puede no estar conforme con la cantidad percibida por el trabajo realizado, en cuyo caso podrá reclamarla.

Por ello, es fundamental conservar las nóminas, ya que, en caso de reclamación, se trata de un documento con valor legal que, además, constituye la mejor prueba que puede esgrimir el trabajador.

Entender la nómina es de vital importancia, puesto que se trata de un documento con valor legal a través del cual el trabajador puede demostrar que ha estado cotizando a la Seguridad Social o el puesto de trabajo que realmente ocupa en la empresa. Para percibir la nómina, son muchos los trabajadores que deciden contratar una cuenta nómina, es decir, una cuenta corriente en la que el titular domicilia su nómina o pensión. Este tipo de cuentas suele tener algunas ventajas, como el pago de menos comisiones o la posibilidad de solicitar un anticipo de la nómina.

Comentarios