El 50% de contribuyentes de Ciudad Real marca la X de la Iglesia

El obispo de Ciudad Real, Abilio Martínez (c), ha informado sobre la campaña de la Renta - EP

La provincia de Ciudad Real encabeza por segundo año consecutivo el ranking nacional de contribuyentes que marcan la casilla de la Iglesia Católica en la Declaración de la Renta, con un 50,30% de las declaraciones presentadas en el ejercicio fiscal de 2024. Uno de cada dos ciudadrealeños ha destinado así el 0,7% de sus impuestos a financiar la actividad de la diócesis.

En total, 125.900 contribuyentes han marcado la 'X de la Iglesia' en Ciudad Real, lo que ha generado una asignación de 4.013.687 euros para la provincia, 520.000 euros más que el ejercicio anterior. El obispo, Abilio Martínez, ha calificado el dato de "un gran orgullo" durante la presentación de los resultados este miércoles en el Obispado.

La diócesis de Ciudad Real volvió a coronarse este miércoles como la provincia española con mayor porcentaje de contribuyentes que marcan la casilla de la Iglesia Católica en la Declaración de la Renta: un 50,30% de quienes presentaron la declaración del ejercicio fiscal de 2024 destinaron el 0,7% de sus impuestos a la Iglesia, según los datos presentados en el Obispado por el propio obispo de Ciudad Real, Abilio Martínez, junto al ecónomo diocesano, Jesús Álvarez, y la encargada de la gestión administrativa de la diócesis, Isabel Oviedo.

La cifra consolida a Ciudad Real a la cabeza del listado nacional, por delante de Jaén, que registró un 45,72%, y Badajoz, con un 44,6%. En el conjunto del país, Castilla-La Mancha se mantiene como la comunidad autónoma donde más se marca esta casilla, con un 42,6% de los contribuyentes, seguida de Extremadura (42,1%) y La Rioja (41,8%).

Aunque el porcentaje descendió ligeramente respecto al año anterior —un 0,43% menos—, la cantidad económica asignada creció de forma significativa. Los 125.900 contribuyentes que marcaron la X en Ciudad Real permitieron movilizar 4.013.687 euros, 520.000 euros más que en el ejercicio previo. El obispo explicó este incremento por el aumento generalizado de la recaudación tributaria. "Como se está pagando más a Hacienda, sube el dinero de la X de la Iglesia Católica", señaló Martínez, quien interpretó los resultados como "el reconocimiento de la sociedad de Ciudad Real a la labor de la Iglesia".

Una diócesis con 165 parroquias y 101 centros sociales

El ecónomo diocesano, Álvarez, recordó durante la presentación que marcar la casilla de la Iglesia no supone pagar más impuestos ni recibir menos devolución: el contribuyente simplemente designa a qué fin se destina el 0,7% de su cuota íntegra. Con esa financiación, la diócesis de Ciudad Real sostiene una estructura que abarca 165 parroquias, 173 sacerdotes, 420 religiosos, 123 monjas de clausura y 67 misioneros en activo.

En el ámbito educativo, la Iglesia gestiona en la provincia centros concertados con 10.200 alumnos y 1.125 trabajadores. La actividad sacramental del año 2024 incluyó 2.360 bautizos, 2.936 primeras comuniones y 630 bodas celebradas en los templos diocesanos.

La vertiente social es, según los responsables de la diócesis, la que mayor parte de los ingresos absorbe. Ciudad Real cuenta con 101 centros para mitigar la pobreza, que atendieron a 10.260 personas durante 2024, además de un centro de asistencia a emigrantes y seis centros de rehabilitación para personas con adicciones. La principal cuantía obtenida a través de la casilla se destina, según explicaron, a actividades caritativas, dotación del clero, actividades pastorales y formación.

Martínez quiso subrayar el alcance social de ese apoyo más allá de los fieles practicantes. "Hay muchas personas que, sin ser creyentes, creen y valoran la labor de la Iglesia en Ciudad Real", afirmó el obispo.

El obispo rechaza el concepto de "prioridad nacional"

La comparecencia de Martínez sirvió también para que el prelado fijara su posición ante el debate político sobre la llamada "prioridad nacional", concepto que ha generado una confrontación entre Vox y distintos sectores de la Iglesia en las últimas semanas. El obispo evitó avalar el término y pidió antes clarificar su significado.

"La prioridad nacional habría que estudiar qué concepto es, porque según quien lo hable, hay un significado u otro. Habría que clarificarlo", señaló Martínez, que se mostró reticente a valorar el alcance de esa expresión al considerar que admite lecturas distintas en función de quién la utilice. "No me atrevería a entrar a valorar el significado, porque depende de quien hable, dice una cosa u otra", añadió.

Frente a ese debate, el obispo de Ciudad Real optó por fijar una posición de fondo centrada en los valores de la acogida y la solidaridad. "Lo que sí creo es que nuestra sociedad debe ser una sociedad que acoja, integre y acompañe, trate bien a todas las personas", afirmó. Martínez apeló al criterio del Papa Francisco e insistió en que "lo mejor es aplicar un criterio general y una sociedad solidaria, que acoja, que integre, acompañe".

El posicionamiento del obispo ciudadrealeño se suma así a las voces de la jerarquía eclesiástica que han optado por no abrazar el marco conceptual de la ultraderecha y reafirmar, en su lugar, el compromiso de la Iglesia con la atención a todas las personas, independientemente de su origen o nacionalidad.