El TSJCM obliga a Ciudad Real a recuperar cinco nombres de calles
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha condenado al Ayuntamiento de Ciudad Real a recuperar los nombres originales de cinco vías públicas que fueron rebautizadas en 2021 en aplicación de la Ley de Memoria Histórica. La sentencia anula parcialmente el acuerdo plenario de mayo de aquel año y afecta exclusivamente a las denominaciones vinculadas a personas concretas, no a las referidas a batallas o episodios de la Guerra Civil.
El consistorio también ha aprobado la rehabilitación de la cubierta de la ermita de Alarcos —protegida como Bien de Interés Cultural desde 1980— con un presupuesto de 48.300 euros, y ha dado luz verde a la instalación de seis nuevos semáforos y una cámara de tráfico en distintos puntos de la ciudad por valor de 144.000 euros.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM) ha fallado a favor de quienes recurrieron el cambio de nombre de cinco calles de Ciudad Real impuesto por el anterior equipo de Gobierno en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, y obliga al Ayuntamiento a restituir las denominaciones originales de esas vías. La resolución, recibida por el consistorio a finales de la pasada semana, estima parcialmente el recurso interpuesto contra la sentencia que en junio de 2023 dictó el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Ciudad Real, y deja sin efecto el punto octavo del acuerdo aprobado por el Pleno municipal el 27 de mayo de 2021 en lo relativo a las cinco vías en cuestión.
Así lo anunció el portavoz del equipo de Gobierno municipal, Guillermo Arroyo, quien precisó que el fallo no afecta a la totalidad de las nueve calles incluidas en aquel acuerdo, sino únicamente a las cinco que hacían referencia a nombres propios de personas.
Los cambios que deberán revertirse son los siguientes: el pasaje de la Pandorga volverá a denominarse José Gutiérrez Ortega; la calle Manuel Herrera Piña recuperará el nombre de José María Aparicio Arce; la plaza de Gloria Fuertes volverá a ser la plaza Fernando Merry del Val y García Zapata; la calle Irene Villa recuperará la denominación de Gregorio Sánchez-Puerta; y el Grupo Adolfo Suárez volverá a llamarse Grupo Vicente Galiana.
El criterio del tribunal es claro: el TSJCM diferencia entre las denominaciones referidas a batallas o acontecimientos de la Guerra Civil y las dedicadas a personas concretas. Por ello, los cambios que se mantienen son los de la calle Belchite por Emilia Pardo Bazán, de Brunete por María Zambrano, de Santa María de la Cabeza por Sara Montiel y de Simancas por Miguel Ángel Blanco. Estas cuatro modificaciones quedan en firme al estar vinculadas a episodios o emplazamientos bélicos, no a individuos.
Un proceso iniciado en 2016
El origen de esta controversia se remonta a 2016, cuando la Mesa de la Memoria Histórica de Ciudad Real consideró que nueve denominaciones de vías públicas constituían una exaltación de personas o acontecimientos ligados a la Guerra Civil y la dictadura franquista. A partir de ese diagnóstico se abrió una votación ciudadana para elegir los nuevos nombres.
La Junta de Gobierno Local aprobó formalmente los cambios en febrero de 2018, pero una primera sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 anuló aquel acuerdo al entender que la decisión debía ser adoptada por el Pleno municipal y no por la Junta de Gobierno. Para dar cumplimiento a esa resolución, el Pleno volvió a votar en mayo de 2021 las nueve modificaciones, que salieron adelante con 15 votos a favor y diez en contra —los correspondientes al Partido Popular y a Vox—, y que mantuvieron los nombres que ya se venían usando desde 2018.
Ahora, el TSJCM ha anulado parcialmente aquella decisión plenaria, lo que reabre un proceso administrativo que se prolonga desde hace casi una década.
Consecuencias para vecinos y comercios
Arroyo aseguró que el Ayuntamiento acatará y cumplirá la resolución judicial y procederá a recuperar las denominaciones anteriores, aunque señaló que los servicios municipales están todavía estudiando cómo ejecutar el fallo y qué consecuencias administrativas tendrá para los vecinos, comercios y propietarios de inmuebles situados en las cinco vías afectadas. El consistorio deberá determinar el procedimiento y la forma de comunicar los cambios a los organismos públicos y a las personas implicadas.
El portavoz aprovechó el anuncio para criticar la gestión del anterior equipo de Gobierno, encabezado por Pilar Zamora, al que acusó de haber actuado de manera "sectaria" y de haber estado pendiente de "conductas ideológicas" en lugar de centrarse en los principales problemas de la ciudad.
La ermita de Alarcos, a rehabilitar por 48.300 euros
En el mismo acto informativo, Arroyo dio cuenta de otros asuntos aprobados por la Junta de Gobierno Local. El consistorio rehabilitará la cubierta de la ermita de Alarcos, un inmueble de titularidad municipal protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1980, con el fin de solucionar los problemas de humedades que amenazan su conservación. La intervención, presupuestada en 48.300 euros IVA incluido, se centrará en la reparación de la cubierta del santuario para frenar los daños provocados por las filtraciones y garantizar la preservación de uno de los principales elementos patrimoniales del entorno arqueológico de Alarcos.
Seis nuevos semáforos y una cámara de tráfico
La Junta de Gobierno Local también aprobó el expediente para instalar seis nuevos semáforos y una cámara de control del tráfico en distintos puntos de Ciudad Real, con un presupuesto de 144.000 euros más IVA. La actuación, financiada con cargo a los presupuestos participativos, responde a distintas demandas vecinales. Los dispositivos se ubicarán en el cruce de la avenida de los Descubrimientos con la calle Panaderos, en el entorno de la rotonda del Playa Park y la Facultad de Medicina, en la esquina de Cardenal Lorenzana y en el cruce de la travesía de Las Casas con la carretera del Vicario. Estos seis semáforos se sumarán a los otros doce instalados en la ciudad durante los últimos tres años.