El librero asegura que no ha pedido perdón porque no se siente culpable de matar

Previamente, tanto la Fiscalía como la acusación particular y la defensa han expuesto ante el tribunal del jurado sus alegatos finales, en los que han dado sus razones para considerar culpable o no a José Lomas
El librero Pepe Lomas que mató a un intruso que se coló en su finca, localizada en el entorno del parque forestal de La Atalaya, en Ciudad Real, durante la elección de los miembros del jurado y la lectura de los escritos provisionales del juicio EFE/Beldad
photo_camera El librero Pepe Lomas que mató a un intruso que se coló en su finca, localizada en el entorno del parque forestal de La Atalaya, en Ciudad Real, durante la elección de los miembros del jurado y la lectura de los escritos provisionales del juicio EFE/Beldad

El librero octogenario José Lomas, acusado de un delito de homicidio por haber matado de dos disparos a un hombre que entró en su finca en Ciudad Real, ha asegurado este jueves en el turno de última palabra del juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial, que él no ha pedido perdón por la muerte de este señor, porque no se siente culpable.

Lomas ha aprovechado su derecho a hacer uso de la última palabra para decir ante la sala que está convencido de que "yo no maté a ese señor. Si yo hubiese matado a algún ser humano me estaría arrepintiendo toda mi vida, pero es que estoy totalmente convencido y, lo he dicho varias veces, de que yo a ese señor no lo maté", ha insistido.

El librero también ha querido aprovechar este momento para reflexionar sobre la importancia de proteger su propiedad y el hecho de estar enfermo.

"Miren ustedes, desde que murió mi madre, señores del jurado, y fue en el año 85, me dejó aquello en propiedad -en referencia a su casa de campo-, y yo con la librería no había conseguido nada que no fuese eso. Sin eso, yo tendría que estar de pensión, por lo tanto, es algo que tengo que defender como mi vida, porque es mi vida", ha advertido.

Y ha reiterado ante el jurado que el hecho de tapiar las ventanas es porque entraban en su casa "todos los días, creándome inquietud, creándome problemas".

"Desgraciadamente, con una librería no puedes echar coche ni chófer. No tenía dinero para poner unas rejas buenas y fuertes, y sin embargo, una cuadrilla de albañiles me tapió las puertas y ventanas, porque aquello era un coladero impresentable y denuncias, ni les cuento. Me duele la mano de firmarlas".

Lomas ha afirmado que vivió "un infierno" y ha reconocido que a él le hubiesen salvado de su enfermedad unas buenas rejas que le hubieran permitido tener aire y luz en su casa. 

"Vivir en esas condiciones, si no tienes una enfermedad, te la crea con los años", ha indicado, como también, ha reflexionado, la crea soportar la constante maldad de aquellos que "están deseando que tires la toalla y te vayas para apoderarse de lo que es legítimamente tuyo. Son años que destruyen a cualquiera. Yo muchas veces lo pienso y creo que no sé cómo he llegado hasta ahora", ha concluido.

Previamente, tanto la Fiscalía como la acusación particular y la defensa han expuesto ante el tribunal del jurado sus alegatos finales, en los que han dado sus razones para considerar culpable o no a José Lomas.

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