Los trabajadores del vino de Ciudad Real protestarán en Fenavin
Los sindicatos CCOO y UGT se concentrarán el próximo 2 de junio a las puertas de Fenavin Match, en Ciudad Real, para denunciar el bloqueo del convenio colectivo del sector de vinícolas, cuya negociación acumula cinco reuniones sin avance tras las propuestas de la patronal.
La movilización afecta a una de las negociaciones colectivas más relevantes de la provincia: Ciudad Real exporta 466 millones de euros en vino al año y embotella 632 millones de litros, pero los sindicatos advierten de que los resultados del sector no se trasladan a las condiciones laborales de sus trabajadores. En un contexto más amplio, hay siete convenios paralizados en la provincia que afectan a más de 32.000 personas.
Los sindicatos CCOO y UGT anunciaron el jueves en rueda de prensa, celebrada en la sede de CCOO en Ciudad Real, que llevarán sus protestas a las puertas de Fenavin Match el próximo lunes 2 de junio para exigir el desbloqueo del convenio colectivo del sector de vinícolas de la provincia. La concentración coincidirá con la celebración del evento ferial, uno de los escaparates más relevantes del sector vitivinícola a escala nacional, y pretende visibilizar el malestar de los trabajadores ante una negociación que los sindicatos consideran "absolutamente bloqueada" por la parte patronal.
En la comparecencia participaron la secretaria general de CCOO Ciudad Real, Esther Serrano; el secretario general de CCOO Industria Ciudad Real, Víctor Manuel Arias; la secretaria general de UGT Ciudad Real, Alfonsi Álvarez, y el miembro de UGT FICA Ciudad Real, Alfredo Nieto. Los cuatro dirigentes sindicales coincidieron en señalar que la patronal está dilatando el proceso de negociación con el objetivo, a su juicio, de imponer recortes sobre derechos que los trabajadores ya tienen reconocidos en el convenio vigente.
El epicentro del vino, sin convenio
El representante de UGT FICA Ciudad Real, Alfredo Nieto, centró su intervención en el diagnóstico del bloqueo. Explicó que se han celebrado cinco reuniones, incluida la de constitución de la mesa negociadora, sin que la parte empresarial haya presentado propuestas que los sindicatos consideren aceptables. Nieto acusó a la patronal de dilatar el proceso "con unos objetivos claros" y reivindicó el papel vertebrador de la provincia en el conjunto del sector vitivinícola nacional: Ciudad Real alcanza los 466 millones de euros en exportaciones y los 632 millones de litros producidos, cifras que, a su juicio, deben tener reflejo directo en las condiciones de quienes generan esa riqueza. "Ciudad Real es el epicentro del vino", afirmó.
La plataforma sindical, según detalló Nieto, incorpora reivindicaciones que ambas centrales consideran "sensatas": una subida salarial conforme al IPC real, reducción de jornada y mantenimiento de los derechos consolidados. Frente a ello, la parte empresarial habría planteado, según los sindicatos, una oferta regresiva que los trabajadores no están dispuestos a aceptar.
La posición de la patronal, en el punto de mira
El secretario general de CCOO Industria Ciudad Real, Víctor Manuel Arias, fue más explícito al detallar las propuestas empresariales. Denunció que la patronal pretende eliminar la antigüedad, recortar los complementos de baja y ofrecer subidas salariales por debajo del IPC real, en lo que calificó como una estrategia de bloqueo deliberado en un sector que, subrayó, registra beneficios y tiene un peso determinante en la economía provincial.
Arias defendió que los buenos resultados del sector deben repercutir en las personas que los generan y advirtió de que "los sindicatos de clase no firmarán ningún convenio que conlleve recortes". En ese contexto, hizo un llamamiento directo a las plantillas del sector vinícola y del aceite a participar en la movilización del 2 de junio en Fenavin para exigir a la patronal "respeto" y convenios "dignos".
El convenio de aceites, utilizado como rehén
La rueda de prensa también puso sobre la mesa un conflicto paralelo que ha añadido tensión a la negociación: los sindicatos denunciaron que Cooperativas Agro-alimentarias, con el respaldo de FECIR (Federación Empresarial de Ciudad Real), ha suspendido una reunión prevista del convenio de aceites y ha vinculado esta negociación a la de vinícolas.
Nieto calificó la decisión de "poco seria", ya que ambos convenios "nada tienen que ver", y exigió responsabilidad a las organizaciones patronales. Arias fue más contundente y habló de "secuestro" de un convenio que afecta a más de mil trabajadores. El responsable de CCOO Industria recordó además la reciente huelga del sector del metal en la provincia y advirtió de que en Ciudad Real "ha saltado la chispa" entre los trabajadores, que no están dispuestos a aceptar retrocesos en sus condiciones salariales ni laborales.
Siete convenios paralizados y 32.000 trabajadores en espera
Aunque el foco principal de la protesta del 2 de junio apuntará al convenio de vinícolas, CCOO y UGT encuadraron la movilización en un escenario más amplio de bloqueo de la negociación colectiva en la provincia. La secretaria general de CCOO Ciudad Real, Esther Serrano, cifró en siete el número de convenios colectivos paralizados en este momento, que en conjunto afectan a más de 32.000 trabajadores.
Serrano advirtió de que los trabajadores de Ciudad Real han perdido casi seis puntos de poder adquisitivo en los últimos cinco años y anunció que los sindicatos estarán "en la calle" y en los centros de trabajo para implicar a las plantillas en la defensa de sus condiciones. También aludió a la situación de la hostelería, sector en el que los salarios llevan más de año y medio congelados, y fue tajante: "No renunciaremos ni a derechos, ni a antigüedad, ni a las prestaciones por incapacidad temporal".
Por su parte, la secretaria general de UGT Ciudad Real, Alfonsi Álvarez, amplió el mapa de convenios pendientes de cierre: además de vinícolas, permanecen sin acuerdo los de derivados del cemento, aceites, comercio general, comercio textil, hostelería, oficinas y despachos y ayuda a domicilio. Álvarez reclamó a las patronales de Ciudad Real que "empiecen a trabajar" en las mesas de negociación y defendió que los nuevos convenios deben incorporar también medidas de igualdad, conciliación y prevención de riesgos laborales, ámbitos que, a su juicio, no pueden quedar fuera de la agenda negociadora en 2025.