Sello de excelencia para la unidad de cardiopatías de Ciudad Real

Sello de excelencia para la unidad de cardiopatías de Ciudad Real

La Unidad de Cardiopatías Familiares del Hospital General Universitario de Ciudad Real ha obtenido el certificado de excelencia de la Sociedad Española de Cardiología, un reconocimiento que solo poseen 22 unidades en toda España.

Creada en 2018 como la primera de Castilla-La Mancha, esta unidad multidisciplinar ha atendido ya a 2.299 pacientes de 841 familias y supera las 7.500 consultas en ocho años.

La Unidad de Cardiopatías Familiares (UCF) del Hospital General Universitario de Ciudad Real (HGUCR), dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), ha obtenido el certificado de excelencia concedido por la Sociedad Española de Cardiología (SEC), un reconocimiento que acredita la calidad asistencial, investigadora y organizativa de este servicio especializado en enfermedades cardíacas hereditarias.

Este sello distingue a las unidades que cumplen altos estándares científicos y asistenciales en el diagnóstico, seguimiento y tratamiento de patologías cardiovasculares de origen genético. La unidad ciudadrealeña fue una de las 21 candidaturas presentadas por hospitales de toda España y, tras superar el proceso de evaluación, se ha convertido en una de las siete unidades certificadas en esta convocatoria, situándose entre las 22 unidades españolas que cuentan actualmente con esta acreditación.

Según ha señalado el cardiólogo Jesús Piqueras, coordinador de la unidad desde su creación, esta certificación supone “un reconocimiento al tiempo que llevamos trabajando de forma reglada con pacientes y familiares sobre estándares científicos y un aval que nos anima a seguir progresando”.

Una unidad pionera en Castilla-La Mancha

La Unidad de Cardiopatías Familiares inició su actividad en enero de 2018, convirtiéndose en la primera de estas características puesta en marcha en Castilla-La Mancha. Su objetivo es abordar de forma integral las patologías cardiacas hereditarias y de base genética, que afectan no solo a pacientes individuales sino a familias completas.

Estas enfermedades incluyen distintos tipos de trastornos cardiovasculares como:

  • Miocardiopatías, enfermedades del músculo cardiaco.

  • Aortopatías, entre ellas el síndrome de Marfan.

  • Canalopatías, como el síndrome de Brugada o el síndrome de QT largo.

  • Casos de muerte súbita cardiaca asociados a alteraciones genéticas.

Estas patologías se diferencian de las cardiopatías congénitas, que son defectos estructurales del corazón originados durante el desarrollo fetal.

Desde su puesta en marcha, la unidad ha experimentado un crecimiento significativo. En sus inicios contaba únicamente con un facultativo y una enfermera, mientras que actualmente está integrada por tres cardiólogos —Jesús Piqueras, Jorge Martínez y Daniel Aguila— y dos enfermeras —Cristina Arjona y Cristina Díaz—, además del apoyo de Pilar Ruiz, enfermera especializada en insuficiencia cardiaca, y Arancha González, cardióloga pediatra.

La actividad asistencial también ha aumentado notablemente. La unidad atiende alrededor de un centenar de pacientes al mes y dispone de dos consultas diferenciadas:

  • Una para pacientes nuevos o “casos índice”, es decir, el primer miembro de una familia diagnosticado, fundamental para iniciar el estudio genético y el cribado de familiares.

  • Otra consulta dedicada a revisiones y seguimiento.

En total, la unidad ha atendido 2.299 pacientes pertenecientes a 841 familias, con más de 7.500 visitas acumuladas en estos ocho años de actividad.

Más de la mitad de los pacientes estudiados son familiares sometidos a cribado cardiológico, una estrategia clave para detectar precozmente enfermedades hereditarias y prevenir complicaciones graves. Entre las patologías identificadas, la miocardiopatía hipertrófica —caracterizada por el engrosamiento anormal del músculo cardiaco— es la más frecuente, diagnosticada en aproximadamente el 15 % de los casos valorados. Esta enfermedad cuenta recientemente con tratamiento farmacológico específico en su forma obstructiva.

Protocolo para estudiar la muerte súbita en jóvenes

Otro de los elementos destacados del trabajo de esta unidad es el protocolo conjunto con el Instituto de Medicina Legal, que coordina la actuación de cardiólogos y médicos forenses para estudiar casos de muerte súbita cardiaca en jóvenes.

Este procedimiento, vigente en la provincia desde 2018, permite investigar posibles causas genéticas tras estos fallecimientos y realizar estudios preventivos a los familiares, una medida clave para detectar riesgos ocultos.

Docencia, investigación y ensayos clínicos

Además de su actividad asistencial, la unidad desarrolla una intensa labor docente e investigadora. Está acreditada para la formación de especialistas en Cardiología, de modo que los médicos internos residentes (MIR) de último año deben rotar por esta unidad para completar su formación.

Los profesionales también participan de forma periódica en sesiones clínicas conjuntas con los servicios de Cardiología y Medicina Intensiva, que se celebran cada trimestre, y organizan charlas informativas dirigidas a deportistas ocasionales, en las que se abordan patologías como la muerte súbita cardiaca.

En el ámbito científico, la unidad participa en estudios de investigación nacionales e internacionales y en ensayos clínicos, contribuyendo a ampliar el conocimiento sobre enfermedades cardiovasculares hereditarias.

Actualmente está implicada en dos ensayos clínicos:

  • Early-Gene, un estudio en fase III que analiza si el uso precoz del fármaco candesartán puede prevenir o retrasar la miocardiopatía dilatada en personas portadoras de mutaciones genéticas que aún no presentan síntomas.

  • Sava-TTR Trial, que investiga los efectos de un tratamiento con inhibidor de angiotensina/neprilisina en pacientes con amiloidosis cardíaca.

Según destaca el coordinador de la unidad, esta actividad investigadora es especialmente relevante porque contribuye a generar evidencia científica y conocimiento en cardiología, además de aportar pacientes y datos para proyectos de investigación, tesis doctorales y comunicaciones en congresos científicos.

“Todo esto incrementa el valor científico de nuestro servicio y ayuda a que estudiantes y residentes puedan mejorar su capacitación”, ha subrayado Piqueras.