El Quijote Arena de Ciudad Real acogerá la Copa del Rey de 2027

El Quijote Arena de Ciudad Real acogerá la Copa del Rey de 2027

Ciudad Real acogerá en junio de 2027 la Fase Final de la Copa del Rey de Balonmano, después de que este domingo se hiciera oficial el relevo de bandera durante la final disputada en Alicante. La capital manchega tomará así el testigo de la ciudad alicantina y recuperará una cita copera que no ha celebrado en los últimos 26 años.

El acuerdo para traer el torneo a Ciudad Real es fruto de la colaboración entre la Diputación Provincial, el Ayuntamiento y la Real Federación Española de Balonmano (RFEBM). El Quijote Arena será el escenario de una competición que reunirá a los mejores equipos del balonmano nacional, incluido el vigente campeón, el FC Barcelona.

Ciudad Real será la sede de la Fase Final de la Copa del Rey de Balonmano en junio de 2027, convirtiéndose en la anfitriona de uno de los grandes eventos del calendario nacional de este deporte. La designación se hizo oficial este domingo en Alicante, durante la final de la competición, a través del tradicional relevo de bandera que certifica el traspaso de la organización de la sede saliente a la entrante. El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Ciudad Real, Pau Beltrán, fue quien recogió la enseña de manos de las autoridades alicantinas, en un acto que contó con la presencia del presidente de la Real Federación Española de Balonmano, Francisco Blázquez, y del alcalde de Alicante, Luis Barcala.

La elección de la capital manchega supone el regreso de la Copa del Rey a una ciudad con una larga vinculación a la historia del balonmano español. Será la primera vez en 26 años que Ciudad Real albergue una fase final del torneo copero, lo que convierte al acontecimiento en algo más que una cita deportiva: también es un símbolo del retorno de la gran competición a una plaza que forma parte del imaginario del balonmano nacional.

El acuerdo entre instituciones, clave para la candidatura

La organización de la Copa del Rey 2027 en Ciudad Real no habría sido posible sin la confluencia de tres instituciones. El Ayuntamiento de Ciudad Real, la Diputación Provincial —presidida por Miguel Ángel Valverde— y la RFEBM alcanzaron el acuerdo que permitirá convertir el Quijote Arena en el escenario de la fase final. El concejal Beltrán agradeció expresamente la implicación de la Diputación y la confianza depositada por la federación, subrayando que "trabajaremos desde este mismo momento para ofrecer una Copa del Rey a la altura de la historia del balonmano en Ciudad Real y para que todos los equipos, aficionados y visitantes encuentren aquí una ciudad acogedora y preparada para vivir una auténtica fiesta del deporte".

El formato del torneo y los equipos participantes

La competición congregará a ocho equipos en Ciudad Real. Seis de ellos serán los clasificados tras superar las rondas previas del torneo. Los otros dos tienen plaza asegurada de antemano: el FC Barcelona, vigente campeón de la Copa del Rey, y el BM Caserío, que participará en calidad de club anfitrión y organizador del evento, tal y como establece el reglamento de la competición para las sedes que acogen la fase final.

Una apuesta por los grandes eventos deportivos

Beltrán defendió el alcance de la cita más allá del plano puramente competitivo. "Este evento situará nuevamente a Ciudad Real en el mapa del deporte nacional e internacional, generando un importante impacto deportivo, social y económico", declaró el edil. También apuntó al valor que tendrá para las generaciones más jóvenes: "Será una oportunidad única para que miles de aficionados disfruten del mejor balonmano y para que los más jóvenes encuentren referentes de primer nivel que les inspiren a practicar este deporte".

La celebración de la Copa del Rey de Balonmano consolida, por otro lado, la trayectoria del Quijote Arena como instalación de referencia para competiciones de máximo nivel. La designación de Ciudad Real como sede refuerza además la estrategia del consistorio de apostar por la captación de grandes eventos deportivos para la ciudad, una política que en los últimos años ha situado a la capital manchega en el circuito de las principales citas nacionales. Con casi un año por delante, el Ayuntamiento y la Diputación ya han anunciado que los preparativos comenzarán de inmediato para garantizar una organización a la altura de la historia del balonmano en la región.