El PSOE de Puertollano expulsa a un militante condenado por acoso

En la imagen de archivo la sede del PSOE en Puertollano (Ciudad Real)

La agrupación local del PSOE de Puertollano (Ciudad Real) ha suspendido de militancia a un afiliado de base tras constatar que ha sido condenado por acoso en sede judicial.

La decisión, adoptada de inmediato por la Ejecutiva Local y comunicada este sábado, se ampara en el Código Ético y de Conducta del partido y se ha tomado tras confirmarse informaciones que circulaban en redes sociales.

La agrupación local del PSOE de Puertollano (Ciudad Real) ha anunciado este sábado la suspensión de militancia de un afiliado de base después de constatar que ha sido condenado por acoso en instancia judicial. La decisión ha sido adoptada por la Ejecutiva Local del partido, en coordinación con la Ejecutiva Provincial, y se ha hecho efectiva desde las 13.00 horas de este sábado, momento en el que la persona afectada ha causado baja en su condición de militante socialista.

La medida se ha comunicado a través de un comunicado difundido en redes sociales, en el que la dirección local del partido explica que ha actuado tras confirmar informaciones que en los últimos días se habían venido insinuando públicamente. Una vez identificada la persona a la que se señalaba y verificado judicialmente el contenido de esas afirmaciones, el partido procedió a aplicar su normativa interna.

Según detalla el propio comunicado, la decisión se adopta en cumplimiento del Código Ético y de Conducta del PSOE, un documento que regula los principios que deben guiar la actuación de quienes forman parte del partido o se identifican públicamente con él.

Aplicación del Código Ético del PSOE

La agrupación socialista subraya que el Código Ético y de Conducta del PSOE establece la cultura ética de la organización y orienta el comportamiento de militantes, cargos institucionales y orgánicos, trabajadores, simpatizantes y personas voluntarias vinculadas al partido.

En ese sentido, el comunicado recuerda que este documento “determina la cultura ética y orienta el comportamiento de todas las personas que se identifican ante la sociedad con el PSOE”, abarcando no solo a quienes desempeñan responsabilidades públicas, sino también a la militancia de base.

Asimismo, la formación destaca que el código “refleja el espíritu y los valores de los hombres y mujeres del PSOE”, entre los que figuran principios considerados esenciales dentro de la organización.

Valores éticos del partido

El PSOE señala que todas las personas incluidas dentro del ámbito de aplicación del código reconocen como valores supremos la honestidad, la transparencia, el respeto, la responsabilidad y la igualdad. Estos principios, remarca el partido, constituyen la base de la conducta exigida a quienes forman parte de la organización o actúan en su nombre.

Por este motivo, la ejecutiva local considera que no es compatible con la pertenencia al partido una conducta que contradiga esos valores, incluso cuando se trate de hechos producidos en el ámbito privado.

En el comunicado se subraya expresamente que la persona afectada no ostentaba ningún cargo público ni orgánico dentro del partido, sino que era militante de base, pero aun así la organización entiende que la condena por acoso entra en conflicto con los principios recogidos en su normativa interna.

“Mismo nivel de exigencia”

La dirección socialista de Puertollano concluye su comunicado defendiendo que la organización mantiene el mismo nivel de exigencia ética para sus propios miembros que para sus adversarios políticos.

En este sentido, el texto afirma que “en cuestión de valores y de conducta, el PSOE no rebaja para los suyos lo que exige para los adversarios políticos”, sino que, por el contrario, “establece un mismo nivel de exigencia, cueste lo que cueste, caiga quien caiga”.

Con esta decisión, la agrupación local da por concluido el proceso interno abierto tras la confirmación de la condena judicial y formaliza la expulsión del militante de la organización.