Protestas en Repsol Puertollano contra el recorte de 31 empleos

Concentración de trabajadores de Repsol en Puertollano (Ciudad Real)
Los comités de empresa denuncian pérdida de estructura y riesgo para la seguridad en el complejo industrial

Los trabajadores de Repsol Materials y Repsol Fuels en Puertollano (Ciudad Real) han iniciado movilizaciones para mostrar su rechazo a la reestructuración planteada por la compañía, que prevé la eliminación de 31 puestos de trabajo y, según los sindicatos, una reducción de la estructura operativa del complejo petroquímico.

El complejo industrial de Puertollano (Ciudad Real) ha sido escenario este lunes y martes de concentraciones convocadas por los comités de empresa de Repsol Materials y Repsol Fuels, tras la comunicación el pasado lunes de un nuevo proceso de modificación organizativa por parte de la dirección. Los representantes de los trabajadores consideran que esta reestructuración supone una “pérdida y disminución” de la estructura productiva en las instalaciones.

La primera de las protestas se ha desarrollado este lunes en la puerta 1 del complejo, entre las 13.30 y las 15.30 horas, mientras que la segunda concentración ha sido convocada para este martes en la puerta de PEBD, en el mismo horario. Ambas movilizaciones han estado dirigidas a toda la plantilla como muestra de “rechazo, descontento y enfado” ante las medidas planteadas.

Según han detallado los comités en un comunicado, la aplicación del nuevo modelo organizativo conllevaría la “eliminación” de un total de 31 puestos de trabajo, de los cuales 14 corresponden a Repsol Materials y 17 a Repsol Fuels. En concreto, los recortes afectarían a áreas como PEBD/Acabado en Repsol Materials, la unidad de Coker en Repsol Fuels, así como a puestos de jefatura de fábrica y laboratorio en ambas sociedades.

Críticas al modelo empresarial

Los sindicatos denuncian que la empresa vuelve a justificar estos cambios con el argumento de “liderar la industria en seguridad, eficiencia y competitividad”, una explicación que consideran recurrente en anteriores procesos de reorganización.

Sin embargo, los comités sostienen que la realidad “es muy distinta” y advierten de que la mejora de la seguridad y la eficiencia no puede basarse únicamente en la automatización o en la instalación de sistemas de vigilancia. En su opinión, estas metas requieren mayores inversiones en mantenimiento, una política que, aseguran, se ha visto afectada por un “lesivo ahorro de costes”.

Además, alertan del impacto en el empleo a medio y largo plazo, señalando el “frenazo en el relevo generacional”, la fuga de talento por falta de continuidad y la “infravaloración del factor humano” en procesos industriales complejos como los que se desarrollan en Puertollano.

Advertencia sobre seguridad y futuro del complejo

Los representantes de los trabajadores consideran que estas políticas de ajuste inmediato están provocando un dimensionamiento insuficiente de la plantilla, lo que podría comprometer la estabilidad futura en materia de seguridad y salud laboral, así como la integridad de las instalaciones.

En este sentido, advierten de un “futuro incierto” que, según afirman, recuerda a etapas pasadas en las que la seguridad y el entorno industrial estuvieron “en serio peligro”.

Rechazo frontal a la reestructuración

Los comités de empresa han expresado su “más absoluto rechazo” a la propuesta presentada por la dirección de Repsol, criticando especialmente que se adopten medidas que afectan al empleo en un contexto de beneficios empresariales.

“Es indecente que se tomen medidas contra el empleo y contra las familias que contribuyen y construyen el éxito del Grupo Repsol”, subrayan, al tiempo que recuerdan que la compañía ha registrado importantes beneficios en el último año, lo que ha permitido, entre otras cuestiones, un incremento salarial del 17% para el CEO y el reparto de dividendos millonarios a los accionistas.

El comunicado concluye con una reflexión dirigida al futuro de la compañía: “Las trabajadoras y los trabajadores de Repsol siguen construyendo el futuro, pero ¿a qué precio?”.