Del "papá mátala" a una espada de tómbola: juicio en Ciudad Real
El juicio por la presunta tentativa de homicidio con un arma blanca tipo katana ocurrida en febrero de 2024 en Ciudad Real arrancó este martes en la Audiencia Provincial con versiones completamente opuestas entre los acusados y la víctima.
Padre e hijo, los dos procesados, negaron haber portado la katana y haber intentado matar a la mujer. La víctima, en cambio, los señaló como los únicos autores y aseguró haber escuchado al hijo ordenar a su padre que la matara.
La Audiencia Provincial de Ciudad Real celebró este martes la vista oral del juicio por la presunta tentativa de homicidio cometida en el barrio de San Antón de la capital provincial en la madrugada del mes de febrero de 2024, cuando una mujer fue atacada con un arma blanca tipo katana y sufrió una herida profunda en el muslo que requirió intervención quirúrgica urgente. En el banquillo se sentaron padre e hijo, ambos en prisión provisional desde su detención, quienes negaron desde el inicio su participación en los hechos tal y como los describe la acusación.
El hijo fue el primero en declarar y ofreció una versión de los hechos radicalmente distinta a la recogida en el escrito de la Fiscalía. Según su relato, aquella noche "15 o 20 personas" reventaron la ventana de su vivienda y arrojaron gas pimienta al interior desde la calle. Ante los efectos del agente irritante, él, su padre y su hermano —este último no acusado en el juicio— salieron al exterior cogiendo palos y bates "por miedo" a que quienes estaban fuera pudieran hacerles daño. En cuanto al arma que portaba su hermano, el acusado la describió como una espada "que les había tocado en una tómbola" y que tenían como objeto decorativo, descartando que se tratara de una katana en sentido estricto.
El hijo también negó haber pronunciado la frase "papa mátala", recogida expresamente en el escrito de acusación como uno de los indicios de la intención homicida, y afirmó que en ningún momento tocaron a la víctima ni le causaron lesión alguna.
Versión divergente del padre
El padre, por su parte, reconoció que aquella noche, en torno a las 0.45 horas, se encontraba con miedo y que los hechos se produjeron en el marco de un enfrentamiento entre familias. Sin embargo, atribuyó la agresión a su hijo menor de edad, precisando que fue su hermano quien cometió el ataque y que así se lo comunicó posteriormente. Esta versión contrasta con lo que el acusado declaró ante la Policía el día de su detención, cuando no realizó tal imputación.
El desarrollo de la vista estuvo marcado por una incidencia relevante: el padre fue expulsado de la sala por el presidente del tribunal después de interrumpir la sesión durante la declaración de la víctima, a quien acusó de "inventarse cuentos".
La víctima señala directamente a padre e hijo
La mujer agredida, que fue familia política de los acusados aunque enfrentada con su entorno, ofreció una versión opuesta a la de los procesados. Declaró que fueron padre e hijo quienes fueron tras ella y mantuvo que escuchó al hijo decirle a su padre la frase que la acusación recoge en su escrito. Insistió en que el hermano menor, al que los acusados intentan implicar, no se acercó a ella en ningún momento, y atribuyó el origen del conflicto a una supuesta deuda relacionada con la venta de drogas.
La Fiscalía pide ocho años y medio de prisión
El Ministerio Público sostiene en su escrito que los dos procesados actuaron de forma conjunta y con intención de acabar con la vida de la víctima, a la que persiguieron y atacaron con el arma blanca, causándole la herida de muslo que precisó cirugía urgente. La Fiscalía califica los hechos como un delito de tentativa de homicidio con la agravante de abuso de superioridad, y solicita para cada uno de los acusados una pena de 8 años y 6 meses de prisión, así como la prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima durante diez años. El escrito de acusación reclama además indemnizaciones por las lesiones y secuelas sufridas y el abono de los gastos sanitarios derivados de la atención médica recibida.
Concluida la práctica de las pruebas, el juicio quedó este martes visto para sentencia, cuyo plazo de emisión corresponde fijar a la Audiencia Provincial de Ciudad Real.