Page anuncia en Ciudad Real un plan de relevo en las cooperativas

Imagen de familia de la entrega de la V edición de los Premios Cooperativos de Castilla-La Mancha

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, anunció este jueves que el Gobierno regional presentará en otoño un plan de relevo generacional en cooperativas para incentivar la incorporación de jóvenes al sector agrario. El anuncio se produjo en Ciudad Real durante la V Gala de los Premios Cooperativos de Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha.

El cooperativismo agroalimentario de la región cerró el último ejercicio con una facturación de más de 2.880 millones de euros, un 7,3% más que el año anterior, con 554 cooperativas que agrupan a 158.000 familias. El presidente de la organización, Ángel Villafranca, situó el acceso al agua como el principal reto del sector y reclamó recursos hídricos para garantizar la competitividad de un modelo que genera más de 7.000 empleos fijos en el medio rural.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, anunció este jueves en Ciudad Real que el Gobierno regional presentará en otoño un plan de relevo generacional en cooperativas destinado a incentivar la incorporación de jóvenes al sector agrario a través de las estructuras cooperativas. El anuncio se realizó durante la V edición de la Gala de los Premios Cooperativos, organizada por Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha y celebrada en el Paraninfo de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en el campus de la capital provincial, donde se reconoció a las entidades más destacadas del sector por su gestión, sostenibilidad e impacto territorial.

García-Page aprovechó su presencia en la ciudad para avanzar también que el próximo lunes acudirá de nuevo a Ciudad Real para poner la primera piedra del Campus Biosanitario, lo que reforzó el carácter institucional de una jornada que congregó a buena parte del Ejecutivo autonómico. Junto al presidente, asistieron el vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero; el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán; el vicepresidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Ruiz; el rector de la UCLM, Julián Garde, y el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares.

Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo regional reconoció echar de menos en la vida política "el sentido cooperativo" y defendió sin ambages el modelo: "Seré siempre un defensor del mundo cooperativo y de la economía social", afirmó. García-Page también puso en valor los resultados del cooperativismo en la región y se mostró convencido de que, sin su existencia, Castilla-La Mancha no habría logrado multiplicar "su renta agraria original por 15". Asimismo, subrayó el papel de los responsables de estas entidades como garantes de la cohesión interna y señaló que su funcionamiento depende de que todos los socios compartan un objetivo común. "Cuanto más social sea la economía mejor le irá al país", destacó.

El agua, primer reto del cooperativismo regional

El presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha y de España, Ángel Villafranca, centró su discurso en la desventaja hídrica estructural que arrastra la región frente a otras comunidades productoras. Castilla-La Mancha cuenta únicamente con un 15% de superficie agrícola en regadío, frente al 45% de Valencia, el 40% de Murcia o el 26% de Extremadura, pese a ser una cuenca cedente de recursos hídricos hacia otras cuencas. De los cuatro millones de hectáreas agrarias de la región, apenas 550.000 tienen acceso al regadío, en su mayoría con sistemas de alta eficiencia como el goteo, lo que, en palabras de Villafranca, demuestra un uso sostenible del recurso.

Esta limitación, advirtió, condiciona de forma directa el desarrollo del sector y su competitividad en un mercado cada vez más exigente. El dirigente cooperativista puso el foco especialmente en la cuenca del Alto Guadiana, donde se concentra el 64% de la industria agroalimentaria regional y el 32% de la población, alertando de que "no podemos dejar que se muera" por falta de recursos hídricos. Villafranca valoró los pasos dados para analizar el agua disponible en el subsuelo y apostó por avanzar en el conocimiento y aprovechamiento de estos recursos como vía para sostener la actividad agraria y el tejido cooperativo en el territorio.

Incertidumbre internacional y el reto de la PAC

Más allá de la cuestión hídrica, Villafranca situó el acto en un contexto de incertidumbre internacional marcado por tensiones geopolíticas y energéticas, y advirtió de las dudas que genera la futura Política Agraria Común (PAC) en su próxima revisión. No obstante, confió en que las negociaciones permitan mejorar el planteamiento inicial. En paralelo, defendió la necesidad de ganar competitividad a través de la integración cooperativa, destacando como referencia positiva los procesos de fusión que se han producido recientemente en la región.

Villafranca también subrayó el peso del sector vitivinícola, con más de 400.000 hectáreas de viñedo y unos 43.000 empleos, aunque reconoció que el subsector atraviesa un momento de cambio ante la caída del consumo de vino, lo que obliga a adaptarse y buscar nuevas oportunidades apoyándose en iniciativas de promoción y en la colaboración interna entre bodegas cooperativas.

Page carga contra la política de la confrontación

La intervención de García-Page fue también un alegato contra el clima político actual. El presidente regional lamentó que "hoy es complicado que nos pongamos de acuerdo en lo que es el interés general" y alertó de una deriva en la que, a su juicio, se prioriza la confrontación frente al entendimiento. Fue especialmente crítico con el funcionamiento institucional al asegurar que "ahora lo normal es no aprobar las cosas", contraponiendo esta realidad con el modelo cooperativo, donde casi todo se aprueba por unanimidad "para que las cosas funcionen".

El jefe del Ejecutivo autonómico insistió en que todos los responsables públicos "tenemos como obligación la unidad", desde el ámbito nacional hasta el local, y subrayó que ese es el fundamento mismo del ejercicio de un cargo público. "¿En qué momento hemos abandonado que es mejor llegar juntos a la meta?", se preguntó. En esta línea, rechazó que la tensión política actual se corresponda con la situación económica y de empleo del país y reivindicó la estabilidad como un valor necesario: "Bendito aburrimiento, bendita estabilidad", concluyó.

Los premiados de la quinta edición

El acto sirvió también para reconocer a las entidades cooperativas más destacadas en varias categorías. En Sostenibilidad Económica, el galardón recayó en Bodegas Alcardet, de Villanueva de Alcardete (Toledo), por su modelo empresarial eficiente e innovador, generador de valor para sus socios y para el entorno rural.

El premio a la Sostenibilidad Social fue para la cooperativa Nuestra Señora de la Antigua y Santo Tomás de Villanueva, de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), reconocida por su carácter integrador y su contribución al mantenimiento de la actividad agraria y la población en el territorio.

En la categoría medioambiental, el galardón distinguió a Bodegas Latúe, también de Villanueva de Alcardete (Toledo), por su apuesta por la producción ecológica, la innovación y la gestión eficiente de los recursos naturales.

El premio al Mérito Rural recayó en la cooperativa Ontalba, de Ontur (Albacete), destacando su arraigo territorial y su papel en el sostenimiento de la actividad agraria tras la fusión de entidades locales de la zona.

El reconocimiento de Excelencia Cooperativa, uno de los más relevantes de la gala, fue para Bodegas Cristo de la Vega, de Socuéllamos (Ciudad Real), por su capacidad de adaptación al mercado y su compromiso con un modelo sostenible en las tres dimensiones: económica, social y medioambiental.

El premio especial Valores Solidarios distinguió a la Asociación de Familiares y Amigos de Personas con Discapacidad (AFAS), en reconocimiento a su labor social y su compromiso con las personas más vulnerables. La gala fue amenizada por el grupo Super Arte, que impulsa el talento de músicos y artistas con discapacidad a través de la inclusión.

La Insignia de Oro, para el Instituto de Desarrollo Regional de la UCLM

La gala concluyó con la entrega de la Insignia de Oro de Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha al Instituto de Desarrollo Regional de la UCLM, recogida por el rector Julián Garde en reconocimiento a la contribución de este organismo al desarrollo del medio rural y su impulso al modelo cooperativo a través de la investigación, la formación y la colaboración con el sector.

El acto reforzó así la imagen de un cooperativismo regional consolidado, moderno e innovador, que agrupa en Castilla-La Mancha a 554 entidades y a más de 160.000 familias en una comunidad de dos millones de habitantes, con una facturación que supera los 3.000 millones de euros y más de 7.000 empleos fijos, a los que se suman los puestos de trabajo de campaña. Un sector que se reivindica como elemento esencial para la fijación de población en el medio rural y para el futuro económico de los pueblos de la región.