Una obra teatral denuncia siete meses de cierre en Calatrava la Vieja
Un colectivo cultural de Carrión de Calatrava (Ciudad Real) estrenará el próximo 18 de julio la obra de teatro satírica El candado del tiempo (o el asedio del papel timbrado) en el aparcamiento del yacimiento arqueológico de Calatrava la Vieja para denunciar los siete meses de cierre continuado que sufre el enclave.
La pieza, de acto único y con un elenco de 20 personajes históricos que abarcan más de 3.000 años de historia, apunta directamente a los retrasos en los pliegos de contratación, las fiscalizaciones de seguros y la falta de entendimiento entre administraciones como causas del bloqueo.
Un colectivo cultural local ha elegido el humor y la ironía para sacudir la conciencia institucional y ciudadana ante el cierre de uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Castilla-La Mancha. La obra El candado del tiempo (o el asedio del papel timbrado) se representará el 18 de julio de 2026 a las 21:00 horas en el propio aparcamiento de entrada a Calatrava la Vieja, en el término municipal de Carrión de Calatrava (Ciudad Real), y tiene un destinatario muy claro: la burocracia del siglo XXI que mantiene cerrado el yacimiento desde diciembre de 2025.
La movilización artística nació de la indignación. Calatrava la Vieja, considerada una de las ciudades islámicas más importantes de la alta Edad Media en la Península Ibérica y cuna de la Orden de Calatrava, lleva siete meses con el candado echado por razones administrativas: retrasos en los pliegos de contratación, fiscalizaciones de seguros y la ausencia de un acuerdo efectivo entre las distintas administraciones con competencias sobre el enclave. Ninguna guerra, ninguna epidemia ni el paso de los siglos habían conseguido lo que sí logró la parálisis burocrática.
"No podemos permitir que el patrimonio de todos se degrade por la parálisis de un despacho. Si los turistas no pueden entrar a ver las murallas, traeremos a los habitantes históricos de las murallas al aparcamiento para que exijan explicaciones", declararon desde la organización. El objetivo, añadieron, es transformar el desánimo de encontrar un cartel de cerrado por motivos técnicos "en una sonrisa crítica que active a la ciudadanía y presione a las instituciones".
Un elenco de veinte siglos contra el papel timbrado
La originalidad de la propuesta reside en su elenco. La obra reúne a 20 personajes reales cuyas trayectorias históricas se solapan en torno al territorio de Calatrava, abarcando un arco temporal de más de 3.000 años. La selección incluye figuras de primer orden como Abderramán I, Alfonso VIII o el Marqués de la Ensenada, pero otorga especial protagonismo a mujeres hasta ahora silenciadas por las crónicas: Doña Urraca I "La Temeraria", la diplomática Doña Berenguela la Grande y la estratega local Doña Inés de Carrión comparten escena —y frustración— con sus contemporáneos masculinos.
A través de diálogos afilados, la sátira confronta la grandeza de las gestas del pasado con la ridiculez de los obstáculos modernos. Los personajes se enfrentan a exigencias como la cita previa digital, las multas por las pegatinas ambientales de los caballos o las plataformas informáticas de la administración pública que no responden. El contraste entre la épica medieval y la kafkiana gestión del siglo XXI es el motor cómico y reivindicativo de la pieza.
Tres frentes de denuncia: turismo, deterioro y comunidad
Los organizadores articulan su protesta en torno a tres ejes concretos. El primero es el impacto económico: Carrión de Calatrava y su comarca han perdido el flujo habitual de visitantes durante la temporada de primavera y verano de 2026, con el consiguiente perjuicio para hostelería, comercio local e identidad territorial. El segundo es el deterioro patrimonial: siete meses sin actividad han permitido que la maleza avance sobre las estructuras hidráulicas omeyas y que los muros queden desprotegidos al paralizarse las excavaciones arqueológicas en curso. El tercero es la cohesión ciudadana: la obra aspira a convertirse en punto de encuentro para vecinos, historiadores, hosteleros y amantes de la cultura bajo un lema que resume la filosofía del colectivo: "Menos despachos y más espatulazos".
La representación es de acceso libre hasta completar el aforo disponible en el aparcamiento del yacimiento. Desde la organización se anima a los asistentes a acudir con sus propios folletos turísticos en desuso para abanicarse durante el "asedio teatral", un guiño que convierte en utilería del espectáculo el material que debería estar en manos de los visitantes que lleva meses sin poder cruzar la entrada del enclave.