Un informático robó datos de médicos para traficar en Ciudad Real

Un informático robó datos de médicos para traficar en Ciudad Real
Dos detenidos tras descubrirse más de 600 recetas falsas usadas para adquirir medicamentos con los que adulteraban estupefacientes.

La Policía Nacional ha detenido en Ciudad Real a dos personas como presuntas responsables de una red criminal dedicada a la falsificación de recetas médicas para obtener fármacos que posteriormente utilizaban en el tráfico de drogas.

La investigación se inició al detectarse un volumen inusual de adquisición de medicamentos en farmacias de la capital y de Miguelturra (Ciudad Real), lo que levantó las sospechas de los agentes. Tras las primeras pesquisas, se comprobó la existencia de un entramado que falsificaba recetas para hacerse con psicotrópicos, benzodiacepinas e hipnóticos, todos ellos retirados de forma fraudulenta.

Según la Policía, las recetas estaban cuidadosamente manipuladas con datos reales de médicos colegiados de Ciudad Real y Granada. En este proceso resultó clave uno de los detenidos, programador informático, que habría tenido acceso previo a documentación digital de facultativos tras haber trabajado para ellos.

Más de 600 recetas falsificadas desde 2024

La investigación, desarrollada en colaboración con el Área de Inspección de la Dirección Provincial de Sanidad y el Colegio Oficial de Médicos de Ciudad Real, permitió cuantificar el alcance del fraude, que supera las 600 recetas falsificadas desde el año 2024.

Los medicamentos obtenidos no estaban destinados a tratamientos médicos. Parte se destinaba a la reventa ilegal o incluso a posibles usos para sumisión química, aunque principalmente eran utilizados como sustancias de corte para mezclar con droga, aumentando su volumen y potenciando sus efectos para maximizar los beneficios económicos.

Cocaína, sustancias de corte y medicamentos intervenidos

En el registro practicado en la capital, los agentes localizaron 18 gramos de cocaína, varias “papelinas” listas para su distribución, 33 gramos de sustancias de corte y 15 cajas de medicamentos adquiridos fraudulentamente.

Además, se incautaron utensilios para la manipulación de droga y abundante material informático, incluyendo archivos digitales con recetas médicas correspondientes a los facultativos cuyos datos habían sido utilizados en las falsificaciones.

La operación ha permitido desarticular una red que combinaba delitos contra la salud pública y falsedad documental, evidenciando un método sofisticado para el abastecimiento y adulteración de estupefacientes.