El Hospital de Ciudad Real lidera la elección de MIR en España

El Hospital de Ciudad Real lidera la elección de MIR en España

La Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital General Universitario de Ciudad Real (HGUCR) se ha convertido en la primera unidad docente de toda España elegida por un futuro residente en el proceso MIR 2026 de la especialidad de Medicina Intensiva. El hito sitúa al centro hospitalario castellanomanchego en la cima de la formación especializada en cuidados críticos a nivel nacional.

El servicio, que atiende a una población de referencia de cerca de 500.000 habitantes, cubre prácticamente la totalidad de las patologías del paciente crítico y suma a su actividad asistencial un ambicioso proyecto de humanización y una certificación de calidad ISO 9001. Sus profesionales subrayan que la combinación de excelencia clínica, docencia universitaria e investigación de alto impacto explica la preferencia de los nuevos médicos.

La Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital General Universitario de Ciudad Real fue el primer servicio de toda España en cubrir su plaza de formación especializada dentro del proceso de elección MIR 2026 para la especialidad de Medicina Intensiva. El hecho, celebrado por el equipo del centro dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), convierte a la unidad en la primera opción nacional entre todos los aspirantes a formarse como intensivistas en el país, según informó la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM).

El servicio está dirigido por el doctor Alfonso Ambrós y cuenta como tutores de la especialidad con el intensivista Ramón Ortiz y la doctora Carmen Espinosa. Ambos coinciden en señalar que el gran atractivo de la unidad reside en su alcance clínico: la UCI de Ciudad Real abarca prácticamente la totalidad de las patologías del paciente crítico, desde el politraumatizado hasta el paciente infeccioso o el cardiológico grave, incluyendo el síndrome coronario agudo. En el área del paciente neurocrítico, el servicio funciona además como referencia comarcal para una población de en torno a 500.000 habitantes.

"Dominamos absolutamente toda la patología crítica", señaló Ortiz. "La visión del intensivista es única porque tiene un amplio conocimiento de todos los sistemas y los aparatos del organismo". Para el tutor, ese es "el gran potencial para el residente que se forme en Ciudad Real".

Espinosa, por su parte, destacó que Medicina Intensiva "ofrece un amplio abanico de posibilidades diagnósticas y terapéuticas" y subrayó que la unidad "se caracteriza por un enfoque multidisciplinar y por la implicación de un equipo joven y altamente cualificado". Ambos especialistas coinciden en que la elección del centro responde, en palabras de Espinosa, "a la fortaleza de un servicio moderno, con proyección de futuro y comprometido tanto con la atención al paciente crítico como con la docencia, la investigación y la innovación sanitaria".

Docencia, investigación y vinculación universitaria

La actividad docente del servicio va más allá de la formación MIR. La unidad imparte formación hospitalaria especializada en reanimación cardiopulmonar, ventilación mecánica y ecografía crítica, entre otras disciplinas. A ello se suma la función de coordinación de trasplantes, una responsabilidad estratégica que los propios profesionales sitúan como indicador del nivel organizativo y de madurez clínica del equipo.

La estrecha vinculación con la Facultad de Medicina refuerza el modelo formativo. "Además de ser un foco de captación de talento, también nos permite a muchos especialistas ser docentes, algo que genera un ambiente de continuo aprendizaje y contacto con el futuro de la profesión", explicó Ortiz.

La investigación ocupa también un lugar central. El servicio anima a sus residentes a innovar y a iniciar tesis doctorales. Todos los años, el equipo tiene presencia en revistas científicas de alto factor de impacto como The New England Journal of Medicine, considerada una de las publicaciones médicas más prestigiosas del mundo. "Lo más importante", subrayó el tutor, "es que cuentan con una formación de excelencia y la posibilidad de trabajar aquí una vez que terminan la especialidad".

Una UCI que mantiene la atención global al crítico

Ortiz incidió en un elemento diferencial del modelo de trabajo que practica la unidad: frente a una tendencia creciente en el sistema sanitario hacia que cada especialidad asuma sus propios pacientes graves, la UCI de Ciudad Real "sigue manejando casi la totalidad de las patologías del paciente crítico". Según el intensivista, ese enfoque "garantiza una atención global, porque aportamos como Unidad de Críticos un vasto conocimiento y experiencia en muchas especialidades como Medicina Interna, Cardiología, infecciosos o el abordaje del paciente politraumatizado y neurocrítico, entre otros".

Humanización y calidad: el proyecto HU-CI

Al margen de su potencial docente y asistencial, la UCI de Ciudad Real ha desarrollado un modelo de atención centrado en la humanización de los cuidados intensivos que le ha valido la certificación de calidad ISO 9001:2015. El proyecto, denominado HU-CI —Humanización en la UCI—, está integrado dentro del Plan de Humanización de Castilla-La Mancha y sigue los criterios de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC).

El objetivo central del proyecto es mejorar la atención centrada en el paciente y su familia mediante una estrategia que combina calidad asistencial y humanización de los cuidados. Un equipo multidisciplinar desarrolla estrategias innovadoras orientadas a fomentar la participación activa de pacientes, familiares y profesionales sanitarios, potenciando el trabajo en equipo y la coordinación entre servicios para garantizar una atención integral.

La integración de gestión de calidad y humanización ha permitido al servicio identificar prioridades asistenciales con mayor precisión, implicar activamente a profesionales y familias en el proceso terapéutico y avanzar, según los propios responsables, hacia una UCI más segura, eficiente y centrada en las personas. Un modelo que, a juzgar por la elección de los nuevos médicos intensivistas de España, resulta tan atractivo para quien va a formarse allí como para quienes ya trabajan en ella.