Ganaderos de Ciudad Real exigen a la Junta ayudas urgentes por la lengua azul

Ganaderos de Ciudad Real exigen a la Junta ayudas urgentes por la lengua azul
Casi un centenar de ganaderos se han concentrado en Ciudad Real para exigir ayudas urgentes e indemnizaciones por las graves pérdidas causadas por la lengua azul, una crisis sanitaria que ha provocado más de 9.000 bajas en la provincia y amenaza la viabilidad del sector. Convocados por ASAJA, denuncian la falta de compensaciones, una gestión deficiente y reclaman una apuesta real por la sanidad animal.

Casi un centenar de ganaderos se han concentrado este jueves en Ciudad Real para reclamar ayudas inmediatas e indemnizaciones ante las graves pérdidas económicas provocadas por la enfermedad de la lengua azul, que está afectando de forma especialmente severa a las explotaciones de ovino y caprino de la provincia.

Convocados por ASAJA Ciudad Real, los ganaderos se han concentrado a las puertas de la Delegación Provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural para protestar por la gestión de esta crisis sanitaria y exigir una apuesta real y eficaz por la sanidad animal. La organización agraria ha advertido de que la situación del sector es crítica y amenaza directamente la continuidad de numerosas explotaciones.

Más de 9.000 animales muertos y explotaciones al límite

Según ha denunciado el secretario general de ASAJA Ciudad Real, Florencio Rodríguez, la lengua azul ha provocado ya en la provincia la muerte de más de 9.000 cabezas de ganado, además de abortos, infertilidad, pérdida de capacidad productiva y secuelas sanitarias de muy difícil recuperación. “Las explotaciones están al límite, acumulando pérdidas económicas y sobrecostes sanitarios, mientras la administración sigue sin dar soluciones”, ha afirmado.

Rodríguez ha alertado de que “el campo se está quedando sin ganaderos y sin ganado”, una situación agravada por el incremento de los costes de producción, que impide que “salgan las cuentas” para mantener las explotaciones y sostener a las familias que dependen de ellas. En este contexto, ha reclamado a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que actúe con urgencia y se tome en serio la crisis, advirtiendo de que, sin ayudas, “nos quedaremos sin ganadería en la provincia”.

El responsable de ASAJA ha criticado que en Castilla-La Mancha “no se ha dado ni un euro” en compensaciones por la muerte de animales, pese a las bajas reconocidas, y ha comparado esta situación con la de otras comunidades autónomas como Andalucía, donde se han destinado 10,5 millones de euros, o Extremadura, con 16 millones en ayudas.

Sobrecostes, vacunación deficiente y falta de planificación

Durante la concentración, ASAJA ha denunciado la falta de planificación y de una estrategia sanitaria clara, lo que ha obligado a los propios ganaderos a asumir un importante esfuerzo económico. Ante la ausencia de directrices, las explotaciones han recurrido a tratamientos con insecticidas y repelentes, mayor consumo de gasóleo, contratación de servicios veterinarios y uso de antibióticos, con un coste elevado y resultados desiguales.

Rodríguez ha criticado especialmente la gestión de la vacunación, que pasó de obligatoria a voluntaria “sin información ni control suficientes”. Según ha explicado, muchos ganaderos vacunaron a sus animales sin conocer el serotipo de la enfermedad, asumiendo el coste de vacunas caras y, en algunos casos, sufriendo igualmente la muerte de animales. Por ello, ha insistido en que “las compensaciones y las indemnizaciones tienen que llegar” a las explotaciones afectadas.

Desde ASAJA Ciudad Real se exige la adopción inmediata de ayudas económicas urgentes y suficientes que compensen las pérdidas directas e indirectas, indemnizaciones justas por la muerte y reposición de animales y por el lucro cesante, así como vacunas suficientes y gratuitas. También reclaman una gestión sanitaria eficaz, ágil y coordinada, un plan preventivo permanente frente a enfermedades ganaderas y el refuerzo de los recursos técnicos y veterinarios en la provincia.

Ganaderos ponen rostro a la crisis

La gravedad de la situación ha quedado reflejada en los testimonios de varios ganaderos. José Gabriel Mohedano, joven ganadero de Chillón, ha explicado que su explotación ha sufrido numerosas muertes, una paridera reducida a la mitad, malformaciones, problemas de infertilidad y ovejas que han perdido la lana por las fiebres altas. Ha señalado que se ha visto obligado a reducir la cabaña y las ventas de corderos, lo que afectará a la ayuda asociada, y ha advertido de la dificultad de mantenerse en la actividad como recién incorporado, ante el sobrecoste de renovar animales y sostener la explotación.

También Nuria Usero, con una explotación en Cabezarrubias del Puerto, ha relatado que durante semanas encontraba ovejas jóvenes muertas cada día, llegando a perder cerca de un centenar, además de sufrir numerosos abortos. Una situación que ha supuesto un importante incremento de los gastos y ha puesto en jaque la viabilidad de su explotación.

ASAJA Ciudad Real ha criticado asimismo la ausencia de la delegada provincial de Agricultura durante la jornada de protesta, calificando de “inaceptable” que no estuviera presente en un día clave para el sector. Por este motivo, la organización ha decidido no registrar presencialmente el documento reivindicativo y enviarlo por correo electrónico.

Con esta concentración, ASAJA ha querido lanzar un mensaje claro: el sector ganadero no puede más y no está dispuesto a seguir soportando una gestión que pone en riesgo su trabajo, su inversión y el futuro del medio rural. La organización ha advertido de que las movilizaciones continuarán y que los ganaderos volverán a alzar la voz en la manifestación prevista el próximo 29 de enero en Toledo.