La DGT lanza controles de motos en Ciudad Real por repunte de muertes
La DGT y la Guardia Civil ponen en marcha hasta el 17 de mayo una campaña especial de vigilancia sobre motos y ciclomotores en la provincia de Ciudad Real, donde ya se han registrado dos fallecidos en accidentes de moto en lo que va de 2026, frente al único muerto contabilizado en todo el año anterior.
El dispositivo, presentado este lunes en la N-430, entre Ciudad Real y Carrión de Calatrava, pone el foco en la velocidad, el alcohol y las drogas, el uso del casco y los adelantamientos peligrosos. Los mandos de Tráfico y el subdelegado del Gobierno han subrayado que el objetivo es preventivo, no sancionador: "Lo que queremos es evitar muertes".
La Dirección General de Tráfico (DGT), en colaboración con la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, desplegó este lunes en la provincia de Ciudad Real una campaña especial de vigilancia y control centrada en motocicletas y ciclomotores. El dispositivo se extenderá hasta el próximo 17 de mayo y responde al repunte de la siniestralidad detectado en este colectivo durante las primeras semanas de 2026, con dos personas fallecidas, siete heridos hospitalizados y ocho heridos leves registrados hasta el pasado 5 de mayo, todos ellos ocupantes de moto o ciclomotor.
La campaña fue presentada en un tramo de la N-430 que une Ciudad Real con Carrión de Calatrava por el subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño; la jefa provincial de Tráfico, Raquel García; y el capitán Ángel Medina, jefe del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil en la provincia, con la presencia de representantes de asociaciones moteras de la zona.
Un repunte que duplica los datos de 2025
El elemento que ha precipitado la puesta en marcha de la campaña es el contraste entre los datos de los primeros meses de 2025 y los de 2026. El subdelegado Broceño recordó que el año pasado registró una única víctima mortal en accidente de motocicleta en toda la provincia, y que 2025 fue, en conjunto, un año "inusualmente bueno" en cuanto a siniestralidad en vías interurbanas. Los datos de 2026 contrastan con crudeza: en lo que va de año, seis personas han fallecido en vías interurbanas de Ciudad Real, cinco más que en el mismo periodo del año anterior.
"El año pasado hubo una única víctima mortal y creemos que antes de que esta situación vaya a más es importante actuar desde la sensibilización y la prevención", afirmó Broceño.
Raquel García, por su parte, fue aún más directa al valorar el alcance del problema. "Queremos cortar esta tendencia de raíz. No queremos más heridos hospitalizados y, por supuesto, menos fallecidos", señaló la jefa provincial de Tráfico, quien defendió la necesidad de intervenir de forma temprana, sin esperar a que las cifras empeoren.
Las motos, el 15% del parque pero el 27% de los muertos
Los mandos de Tráfico situaron la campaña en el contexto de la siniestralidad estructural que afecta a este colectivo en todo el país. A nivel nacional, las motocicletas representan aproximadamente el 15% del parque de vehículos, pero su peso en los accidentes mortales prácticamente dobla esa proporción: están implicadas en el 27% de los fallecidos en carretera.
Broceño subrayó que la vulnerabilidad de los motoristas no deriva necesariamente de una mayor imprudencia, sino de su exposición física. "La carrocería de la moto es el propio cuerpo del motorista. Por eso, cuando se produce un accidente, las consecuencias suelen ser mucho más graves", explicó.
A ello se suma que ocho de cada diez motoristas fallecidos pierden la vida en vías convencionales, y que en aproximadamente la mitad de esos siniestros no interviene ningún otro vehículo: son salidas de vía en solitario, accidentes en los que la velocidad inadecuada y la pérdida de control resultan determinantes.
En la provincia de Ciudad Real existen actualmente más de 420.000 vehículos censados, de los cuales cerca de 32.000 son motocicletas. Una presencia que, según indicó el subdelegado, justifica por sí sola la necesidad de reforzar la prevención en un territorio de gran extensión y con una densa red de carreteras convencionales.
Controles en vías convencionales y apoyo aéreo
Desde el punto de vista operativo, el capitán Ángel Medina detalló que la Guardia Civil de Tráfico desplegará dispositivos especiales en las carreteras convencionales con mayor afluencia de motoristas o con mayores índices de accidentalidad. Los controles incluirán la velocidad, el consumo de alcohol y drogas, los adelantamientos, la documentación y el estado técnico de los vehículos, así como la correcta utilización del equipamiento de seguridad: casco, guantes y ropa de protección específica.
"La DGT pone en marcha la campaña y nosotros la ejecutamos sobre el terreno", resumió Medina, quien subrayó también la importancia de la conducción preventiva: anticiparse a las maniobras de otros vehículos, mantener la atención permanente y respetar las distancias de seguridad.
El dispositivo contará además con apoyo de medios aéreos de la DGT y se completará con acciones informativas en áreas de servicio y puntos de descanso frecuentados por motoristas, donde los agentes aprovecharán las paradas para trasladar mensajes de concienciación y favorecer que los propios motoristas actúen como difusores de la cultura de la seguridad vial dentro de su colectivo.
"No buscamos sancionar, buscamos evitar muertes"
Tanto Broceño como García y Medina insistieron en que el objetivo de la campaña es estrictamente preventivo. El subdelegado del Gobierno fue rotundo al respecto: "No buscamos sancionar. Lo que queremos es evitar muertes, evitar hospitalizaciones y evitar que ninguna familia reciba una llamada informando de que un ser querido ha fallecido".
El llamamiento se extendió también al resto de los conductores. Raquel García subrayó que los motoristas forman parte de los colectivos vulnerables en carretera y pidió a los usuarios de otros vehículos que les presten una atención especial. Broceño fue más gráfico: "Hay que mirar dos y tres veces. Una moto ocupa menos espacio visual que un coche y existen ángulos muertos. Un pequeño despiste que en otro vehículo puede quedarse en un susto, para un motorista puede tener consecuencias muy graves".
La campaña, de ámbito estrictamente provincial, no forma parte de un operativo nacional de la DGT, sino que responde a la señal de alerta detectada en los datos locales. Con ella, Tráfico y la Guardia Civil buscan revertir en una sola semana una tendencia que, de no atajarse, amenaza con cerrar 2026 como uno de los años más negros para los motoristas en la provincia de Ciudad Real.