Desconvocan la huelga en Brahm Manzanares tras pactar el convenio

El 78% de la plantilla de Brahm vota no al convenio e irá a huelga

El Comité de Empresa y la dirección de Brahm Manzanares (Ciudad Real) alcanzaron este martes un preacuerdo para la firma del convenio colectivo que pone fin a varios meses de movilizaciones y protestas protagonizadas por los 150 trabajadores de la plantilla de la multinacional. Sin embargo, CCOO ha rechazado el acuerdo y lo ha calificado de "insuficiente", al considerar que las mejoras salariales conseguidas tras la amenaza de huelga son "casi insultantes" y que la última propuesta no fue sometida a votación de la plantilla.

El acuerdo, firmado por los 7 delegados de UGT que integran la mayoría del comité frente a los 2 de CCOO, contempla subidas salariales escalonadas del 3,5% en 2026, el 3,3% en 2027 y el 3,3% en 2028, alineadas con el Convenio Colectivo del Metal de la Provincia de Ciudad Real, y una cláusula de revisión salarial del 0,5% retroactivo para cada uno de esos tres años.

El Comité de Empresa y la dirección de Brahm —multinacional dedicada a la fabricación de componentes de automóvil, maquinaria agrícola y defensa— alcanzaron este martes 9 de junio un preacuerdo para la firma del convenio colectivo en su planta de Manzanares (Ciudad Real), desconvocando así una huelga que estaba a punto de estallar tras meses de movilizaciones y protestas de los 150 trabajadores que integran la plantilla por la mejora de sus condiciones laborales.

El texto del preacuerdo, comunicado por UGT-FICA Castilla-La Mancha, contempla un incremento salarial del 3,5% para el ejercicio 2026, seguido de subidas del 3,3% en 2027 y del 3,3% en 2028. A estas mejoras retributivas se suma una cláusula de revisión salarial del 0,5% con carácter retroactivo aplicable a cada uno de los tres años del convenio, un mecanismo que protege el poder adquisitivo de los empleados frente a posibles desviaciones del IPC.

La horquilla salarial, en línea con el Metal provincial

En materia retributiva, los términos del preacuerdo se sitúan "en la línea de lo marcado por el Convenio Colectivo del Metal de la Provincia de Ciudad Real", tal y como venía reclamando la representación sindical durante las negociaciones. Esta referencia sectorial había sido uno de los principales puntos de fricción entre la dirección de la empresa y el Comité de Empresa a lo largo del conflicto.

El preacuerdo pone así punto final a un periodo prolongado de tensión laboral que había derivado en diversas movilizaciones y protestas de la plantilla, mantenidas con el objetivo de presionar a la empresa para alcanzar unas condiciones salariales equiparables a las del sector del metal en la provincia.

El comité agradece "la determinación" de los trabajadores

El Comité de Empresa quiso trasladar su agradecimiento al conjunto de la plantilla de Brahm Manzanares, cuya "determinación y disposición" consideró imprescindible para que el preacuerdo fuera posible. En un sector industrial estratégico como el de la automoción y la defensa, la capacidad de presión colectiva de los trabajadores resultó decisiva para desbloquear unas negociaciones que se habían prolongado durante varios meses sin avances sustanciales.

Brahm es una multinacional con presencia en Manzanares que opera en tres segmentos productivos: la fabricación de componentes de automóvil, maquinaria agrícola y el sector de la defensa, lo que la convierte en uno de los empleadores industriales de referencia en la comarca manchega de Ciudad Real.

CCOO rechaza el preacuerdo y critica la desconvocatoria

Por su parte, la Federación de Industria de Comisiones Obreras (CCOO) y su sección sindical en Brahm trasladaron su rechazo al preacuerdo, firmado sin su respaldo por la mayoría del comité —compuesta por siete delegados de UGT frente a dos de CCOO—. El sindicato argumentó dos razones principales: la ausencia de consulta a la plantilla sobre la última propuesta empresarial y la insuficiencia de las mejoras salariales alcanzadas.

CCOO recordó que la propuesta anterior sí fue sometida a votación y que el 78% de los trabajadores la rechazaron. Sin embargo, la oferta definitiva que sirvió de base para el preacuerdo no pasó por ese mismo proceso de consulta, algo que el sindicato consideró una quiebra del procedimiento habitual de negociación colectiva.

En cuanto al contenido económico del acuerdo, CCOO subrayó que la mejora obtenida respecto a la oferta inicial de la empresa es mínima. "La empresa ofrecía en un principio el 3,25% los tres años. Tras convocarse la huelga solo ha subido un 0,25% en 2026; un 0,05% en 2027, y otro 0,05% en 2028, mejora casi insultante a cambio de desconvocar la protesta", señaló el sindicato en un comunicado, que añadió que el resultado tampoco alcanza lo firmado en el convenio del Metal provincial.

El secretario de la Federación de Industria de CCOO Ciudad Real, Víctor Manuel Arias, fue especialmente crítico con el papel de UGT durante el conflicto. "Al igual que ocurriera con la negociación del convenio del metal de la provincia de Ciudad Real, UGT usa la huelga como farol", afirmó. Arias defendió además la función de la huelga como herramienta legítima de presión: "Las huelgas se organizan y se ganan, no se usan como arma arrojadiza y falsa amenaza".

El responsable sindical de CCOO concluyó con una valoración sobre el potencial negociador que, a su juicio, quedó sin aprovechar: "Se podría haber conseguido más porque la empresa obtiene grandes resultados a costa de nuestro sacrificio. Comisiones Obreras actualmente es el sindicato minoritario pero, desde que ha entrado, se nota la presión que estamos ejerciendo".

El preacuerdo aún deberá ser ratificado formalmente por la asamblea de trabajadores antes de que el nuevo convenio colectivo quede firmado y en vigor.