Castilla-La Mancha confirma un caso de fiebre de Crimea-Congo
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha confirmado este miércoles un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en el área sanitaria de Puertollano (Ciudad Real). El paciente, un varón de 46 años, ha sido trasladado a la Unidad de Enfermedades Infecciosas de Alto Riesgo del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid.
La Dirección General de Salud Pública ha activado los protocolos de vigilancia epidemiológica y ha recomendado a la población extremar las precauciones frente a las picaduras de garrapata, principal vía de transmisión de esta enfermedad viral de origen africano.
La Dirección General de Salud Pública de Castilla-La Mancha confirmó este miércoles, 29 de julio de 2026, un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en la comunidad autónoma, el primero registrado en el área sanitaria de Puertollano (Ciudad Real). El paciente es un varón de 46 años que ha sido trasladado con carácter urgente a la Unidad de Enfermedades Infecciosas de Alto Riesgo del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, el centro de referencia nacional para este tipo de enfermedades de alta peligrosidad.
El traslado se ejecutó mediante un dispositivo específicamente preparado para este tipo de situaciones, aplicando en todo momento los protocolos de bioseguridad y las medidas de protección establecidas por las autoridades sanitarias, con el objetivo de garantizar la seguridad del propio paciente, de los profesionales intervinientes y del entorno durante todo el trayecto.
La Dirección General de Salud Pública mantiene activados los protocolos de vigilancia epidemiológica y seguimiento previstos para este tipo de casos, en coordinación con los servicios asistenciales y las autoridades sanitarias competentes.
Una enfermedad transmitida por garrapatas africanas
El director general de Salud Pública, Joaquín Torres, explicó que la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una enfermedad viral transmitida principalmente por garrapatas; en concreto, por la especie Hyalomma, una variedad de procedencia africana. Se trata de una zoonosis —enfermedad que se transmite de animales a humanos— estrechamente vinculada a entornos ganaderos y agrícolas, lo que la convierte en especialmente relevante en zonas rurales como las del interior de la Península Ibérica.
Torres subrayó que se trata de una patología poco frecuente en Europa y en España, donde históricamente ha tenido carácter anecdótico, aunque es endémica en amplias regiones de África. Los primeros casos confirmados en España datan de 2016, cuando el virus afectó a varios pacientes en Ávila y Salamanca.
Dos fases clínicas: fiebre y hemorragia
La enfermedad se manifiesta en dos fases clínicas diferenciadas. La primera comienza con la aparición de fiebre brusca, cefalea intensa y dolor muscular. La segunda, la denominada fase hemorrágica, es la de mayor gravedad clínica y también la que presenta mayor riesgo de transmisión entre personas, razón por la que los protocolos de aislamiento y bioseguridad son especialmente rigurosos en el manejo de estos pacientes.
El director general señaló que la tasa de mortalidad de esta enfermedad puede ser elevada en casos no tratados o tardíos, lo que hace imprescindible una detección temprana y una derivación inmediata al centro de referencia.
Cómo protegerse: evitar el campo a través y revisar el cuerpo al volver
Ante la confirmación del caso, la Dirección General de Salud Pública trasladó una serie de recomendaciones preventivas dirigidas a la población general, especialmente a quienes frecuenten espacios naturales, zonas de monte o entornos ganaderos durante los meses de mayor actividad de las garrapatas, que coinciden con el verano.
Las autoridades sanitarias aconsejaron evitar desplazarse campo a través y ceñirse en la medida de lo posible a los senderos habilitados, ya que las garrapatas habitan entre la vegetación y aprovechan el roce con la ropa o la piel para adherirse al ser humano. Asimismo, recomendaron llevar ropa de manga larga y colores claros para facilitar la detección del parásito.
Al regresar de cualquier excursión o actividad al aire libre, es fundamental revisar minuciosamente la ropa, el cuerpo y el cuero cabelludo, zonas donde las garrapatas suelen quedar ocultas antes de comenzar a alimentarse. El uso de repelentes específicos para garrapatas también fue señalado como una medida de protección eficaz, especialmente recomendada en actividades de larga duración en el campo.
En caso de detectar una garrapata adherida a la piel, las autoridades sanitarias recuerdan que no debe extraerse con las manos ni aplastarse, sino acudir a un centro de salud para su correcta retirada y seguimiento posterior.