Cae un clan con narcosala propia y 25 detenidos en Puertollano

Cae un clan con narcosala propia y 25 detenidos en Puertollano

La Policía Nacional ha desarticulado en Puertollano (Ciudad Real) una red criminal dedicada al tráfico de cocaína y heroína tras una investigación desarrollada en dos fases que ha culminado con 25 detenidos, entre ellos los dos cabecillas de la organización, que permanecían fugados desde la primera intervención.

En los registros practicados durante la segunda fase operativa, los agentes hallaron una narcosala en funcionamiento, donde varios toxicómanos consumían droga en el interior de uno de los domicilios investigados. El dispositivo permitió incautar 253 gramos de cocaína, 26 dosis preparadas para la venta y más de 1.350 euros en efectivo.

La Policía Nacional detuvo en Puertollano (Ciudad Real) a un total de 25 personas integradas en un entramado criminal dedicado a la distribución y venta de estupefacientes, en una operación desarrollada en dos fases a lo largo de los primeros meses de 2025. Entre los arrestados figuran los dos máximos responsables del grupo, quienes llevaban semanas fugados de la justicia y sobre quienes pesaban órdenes de detención e ingreso en prisión.

La investigación arrancó a principios del mes de febrero, cuando los agentes llevaron a cabo la primera fase del operativo. En aquella intervención, la Policía Nacional detuvo a 17 personas, desmanteló hasta cuatro narcoviviendas y practicó siete registros simultáneos, entre ellos el del inmueble que la organización utilizaba como punto de almacenaje o "guardería" de la mercancía. La contundencia del primer golpe no fue suficiente para neutralizar por completo a la red.

Los cabecillas reactivan el negocio en tres nuevos domicilios

Tras la primera detención masiva, los investigadores comprobaron que los dos líderes de la organización, lejos de desactivarse, habían reactivado la venta de droga en tres nuevos domicilios de la misma zona de Puertollano. Los fugitivos, con órdenes de arresto vigentes, habían reconstruido su operativa en cuestión de semanas, lo que impulsó a la Policía Nacional a planificar una segunda fase del dispositivo.

Fue en esta segunda intervención donde los agentes realizaron uno de los hallazgos más llamativos de la investigación: en el interior de una de las viviendas registradas localizaron una narcosala activa, en la que varios toxicómanos se encontraban consumiendo sus dosis en el momento de la entrada policial. El espacio había sido habilitado por la organización como punto de consumo, una modalidad que facilita el control de la clientela y garantiza ingresos continuados al grupo criminal.

El balance del operativo: 253 gramos de cocaína y 1.350 euros en efectivo

El resultado conjunto de ambas fases arroja un balance significativo. En total, los agentes decomisaron 253 gramos de cocaína y 3 gramos de heroína, además de 26 dosis de droga ya preparadas para la venta al menudeo. Entre el material incautado figuran también dos básculas de precisión, teléfonos móviles, herramientas, documentación diversa y 1.350 euros en efectivo, así como varios efectos receptados —objetos entregados como pago en especie— con los que los consumidores abonaban sus dosis.

La Policía Nacional no ha facilitado los nombres de los detenidos ni ha concretado los delitos exactos que se les imputan, aunque la naturaleza de la operación apunta a cargos por tráfico de drogas y, en el caso de los dos cabecillas, también por quebrantamiento de las medidas cautelares que tenían impuestas tras la primera fase del operativo.

Una modalidad delictiva en expansión en municipios medianos

La aparición de una narcosala en el interior de una vivienda particular refleja una tendencia detectada en los últimos años en municipios de tamaño medio de toda España. Estos espacios, que funcionan como puntos de consumo supervisados de facto pero al margen de cualquier control sanitario, permiten a las redes de distribución fidelizar a los consumidores con mayor dependencia y reducir al mínimo el movimiento en la calle, dificultando la vigilancia policial convencional. La rapidez con la que la organización de Puertollano reactivó su actividad tras el primer golpe policial subraya la capacidad de adaptación de estos grupos y la necesidad de investigaciones prolongadas para neutralizarlos de forma definitiva.