Antonio Brufau defiende en la UCLM el valor industrial de los residuos
El presidente de Repsol, Antonio Brufau, defendió este miércoles en Ciudad Real la valorización de los residuos y la biomasa como una de las grandes palancas para avanzar hacia una industria descarbonizada y competitiva. "Es convertir un problema en una gran oportunidad", afirmó ante el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), el alcalde de la ciudad y la consejera regional de Desarrollo Sostenible.
En el mismo acto, Fundación Repsol y la UCLM suscribieron el convenio de creación de la Cátedra de Aprovechamiento de Residuos y Valorización de la Biomasa, con la que la universidad regional se incorpora a la Red de Cátedras en Transición Energética y Transformación Industrial de Fundación Repsol, un ecosistema formado por seis universidades españolas y una portuguesa.
El presidente de Repsol, Antonio Brufau, expuso este miércoles en el Paraninfo 'Ernesto Martínez' del Rectorado de la Universidad de Castilla-La Mancha, en Ciudad Real, su visión sobre la valorización de los residuos y la biomasa como herramienta estratégica para transformar el modelo productivo industrial. Lo hizo en el acto de presentación de la nueva Cátedra de Aprovechamiento de Residuos y Valorización de la Biomasa, impulsada conjuntamente por Fundación Repsol y la UCLM, en el marco de la jornada Valorización de residuos y biomasa: conectando investigación, industria y competitividad.
El acto contó con la presencia de la consejera de Desarrollo Sostenible de la Junta de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez; el rector de la UCLM, Julián Garde; los alcaldes de Ciudad Real, Francisco Cañizares, y de Puertollano (Ciudad Real), Miguel Ángel Ruiz; y el director general de Fundación Repsol, António Calçada. También participaron el viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, y el director general de Transición Energética, Alipio García.
"Durante demasiado tiempo los residuos se han percibido únicamente como un problema. Hoy sabemos que pueden y deben ser una oportunidad estratégica", aseveró Brufau, quien subrayó que valorizar significa convertirlos en recursos, en materias primas circulares, en combustibles renovables, en soluciones con menor huella de carbono y en actividad económica real. "Y, por encima de todo, local", recalcó.
El presidente de Repsol enmarcó este proceso en el concepto de economía circular y advirtió de que si se quiere que esta oportunidad "deje de ser un concepto" y se convierta en industria "con escala", se deben garantizar tres condiciones: una disponibilidad sostenible y escalable de biomasa y residuos, una cadena de suministro eficiente y un marco regulatorio estable que incentive la inversión. "Sin garantías de origen, sin estándares y sin volumen suficiente, no habrá despliegue industrial sostenible", advirtió.
Brufau también contextualizó este desafío en el escenario internacional, "marcado por tensiones geopolíticas, cambios tecnológicos acelerados y una fuerte competencia global", y abogó por aprovechar los propios recursos como "una cuestión de competitividad y de autonomía estratégica". En este sentido, defendió que la valorización energética debe centrarse "prioritariamente" en aquellos residuos que, a falta de otra alternativa, acabarían en el vertedero o la incineración, "sin interferir con las cadenas de reciclaje material".
La descarbonización no es desindustrialización
El presidente de Repsol reivindicó con claridad el papel de la industria en la transición energética y rechazó que descarbonizar implique destruir tejido productivo. "Lo más fácil es descarbonizar eliminando industria, pero no se trata de destruirla, sino de transformarla", afirmó. "Necesitamos una industria eficiente, competitiva y descarbonizada basada en la tecnología, el conocimiento y el pragmatismo", añadió.
Para ilustrar esta transformación, destacó proyectos que Repsol está desarrollando en España, entre ellos la planta de biocombustibles de Cartagena y la futura instalación de combustibles renovables en Puertollano (Ciudad Real), con una inversión superior a 130 millones de euros y capacidad para producir 200.000 toneladas anuales de combustible renovable, lo que permitirá evitar hasta 700.000 toneladas de CO₂ al año. Asimismo, citó la ecoplanta de Tarragona, capaz de procesar residuos sólidos urbanos, así como iniciativas en hidrógeno renovable y combustibles sintéticos.
Brufau puso en valor el Complejo Industrial de Puertollano como referente en esta transformación, destacando que genera más de 1.400 empleos directos y sostiene una red de proveedores locales, y señaló que el objetivo de estos proyectos es transformar los complejos industriales en polos multienergéticos capaces de procesar distintas materias primas y reducir su impacto ambiental.
La nueva Cátedra Repsol-UCLM
En el marco de la jornada, Fundación Repsol y la UCLM formalizaron la creación de la Cátedra de Aprovechamiento de Residuos y Valorización de la Biomasa, cuyo convenio fue suscrito por el rector Julián Garde y el presidente Antonio Brufau. La cátedra estará dirigida por los catedráticos de Ingeniería Química de la UCLM Juan Francisco Rodríguez y María Luz Sánchez, y promoverá actividades de investigación aplicada, divulgación y formación orientadas a acelerar el desarrollo de soluciones tecnológicas para transformar residuos en recursos, optimizar cadenas de valor de la biomasa y analizar su contribución a la descarbonización industrial y del sistema energético.
Con esta incorporación, la universidad regional se integra en la Red de Cátedras en Transición Energética y Transformación Industrial de Fundación Repsol, un ecosistema que trabaja en áreas como la movilidad sostenible (Universidad Politécnica de Madrid), la descarbonización de la industria (Pontificia de Comillas ICAI) y de las ciudades (NOVA Lisboa), el hidrógeno (Universidad de Navarra), la economía circular (Universidad del País Vasco), la captura de CO₂ (Universidad Rovira i Virgili) o los combustibles renovables (Universidad Carlos III de Madrid).
El rector Garde celebró el ingreso en esta red como un "salto cualitativo" para la UCLM y subrayó la "dimensión profundamente territorial" de la nueva cátedra, en sintonía con el compromiso de desarrollo regional que la institución asumió desde su creación hace cuarenta años. "La transición energética no es una opción, sino una necesidad inaplazable", afirmó, y destacó que la cátedra responde a la necesidad de avanzar hacia un modelo en el que "el crecimiento económico sea compatible con el respeto al medio ambiente y el bienestar de las generaciones futuras".
Castilla-La Mancha, potencia en renovables y biomasa
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, aprovechó su intervención para subrayar el liderazgo energético de la región. Castilla-La Mancha cuenta ya con 17.833 megavatios de potencia instalada, de los cuales el 87% procede de fuentes renovables, una cifra muy por encima de la media nacional. En lo que va de año, los proyectos vinculados a las renovables han movilizado más de 200 millones de euros y generado más de 1.000 puestos de trabajo. La región también ha registrado un avance notable en el autoconsumo, con más de 54.500 instalaciones y cerca de 1.000 megavatios de potencia.
Gómez situó también a Castilla-La Mancha como un territorio con un potencial enorme en biomasa y residuos. La región genera 15,7 millones de toneladas de materia orgánica al año y dispone de uno de los mayores stocks de biomasa forestal de España, con más de 132 millones de metros cúbicos de biomasa arbórea acumulada y un crecimiento anual superior a los 3,3 millones de metros cúbicos. "No tenemos un problema de falta de biomasa, sino que necesitamos movilizarla", subrayó. La producción media anual con fines energéticos se sitúa en torno a 87.000 toneladas, y la comunidad cuenta ya con 13 redes de calor con biomasa, varias de ellas vinculadas a hospitales públicos.
La consejera llamó a avanzar hacia soluciones concretas que permitan aprovechar este potencial y generar valor añadido en el territorio, y remarcó que el Gobierno regional "está a disposición de esta alianza estratégica" entre la UCLM, la comunidad científica y el sector industrial. "Estamos haciendo nuestro trabajo como Administración, generando un entorno energético competitivo y estable que permite que cualquier empresa vinculada a los residuos, la biomasa o la economía circular pueda instalarse en Castilla-La Mancha", afirmó.
El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, cerró las intervenciones institucionales destacando que la nueva cátedra afronta "uno de los problemas que tenemos en la sociedad", pero que puede convertirse "también en una oportunidad". La valorización de residuos, señaló, está íntimamente ligada al modelo "con el que queremos afrontar el futuro".