Asaja denuncia: El coste de la lengua azul asfixia a los ganaderos

En la imagen de archivo ganaderos de Ciudad Real concentrados el pasado mes de enero exigiendo ayudas urgentes por la lengua azul

La organización agraria lleva meses trasladando reclamaciones a la administración autonómica sin obtener respuesta ni fecha de reunión. No descarta movilizaciones.

Asaja alerta de un verano "especialmente complicado" para la expansión de la enfermedad y denuncia una desigualdad flagrante respecto a regiones como Andalucía, que ya ha articulado ayudas para sus ganaderos.

La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (Asaja) de Ciudad Real denunció este miércoles la situación de "abandono" que sufre el sector ganadero de la provincia y de Castilla-La Mancha ante la enfermedad de la lengua azul, una crisis sanitaria que en 2025 provocó un impacto "devastador" en las explotaciones y que en 2026, a juicio de la organización, "continúa sin respuesta efectiva por parte del Gobierno regional". La denuncia llega en forma de nota de prensa difundida este 22 de abril desde la sede provincial de Asaja en Ciudad Real, y va acompañada de una advertencia explícita: la organización no descarta convocar movilizaciones si la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM) no actúa "de manera inmediata".

La organización lamenta que, pese a los "reiterados" avisos, reuniones y reclamaciones trasladadas durante los últimos meses, la JCCM "no haya articulado ayudas directas al sector", dejando a los ganaderos en lo que describe como una "situación de vulnerabilidad extrema". "El coste de la lengua azul lo están pagando exclusivamente los ganaderos. La Junta ignora meses de reclamaciones del sector y sigue sin actuar", denunciaron desde la organización provincial.

Un año devastador para la ganadería regional

El ejercicio 2025 resultó "especialmente duro" para la cabaña ganadera de Castilla-La Mancha. Según Asaja Ciudad Real, la lengua azul provocó una elevada mortalidad, problemas de infertilidad, abortos, malformaciones, pérdida de capacidad productiva y un "grave debilitamiento" generalizado de los animales. El conjunto de estos daños ha "puesto en serio riesgo la viabilidad económica de numerosas explotaciones", según la organización.

Lo que agrava la situación, señalan, es que el sector tuvo que asumir esas consecuencias en solitario: "Lejos de contar con el respaldo necesario, el sector ganadero ha tenido que asumir en solitario no solo las consecuencias sanitarias de la enfermedad, sino también el fuerte impacto económico que está provocando en las explotaciones", lamentaron.

Costes disparados y vacunas que hay que adelantar

En este inicio de 2026, la presión económica sobre las explotaciones no ha remitido. Asaja Ciudad Real denuncia incrementos de hasta un 40% en el coste del seguro de retirada de cadáveres, con especial incidencia en las explotaciones más castigadas por la enfermedad, además de subidas en el precio de determinadas vacunas combinadas.

Aunque el Gobierno regional ha anunciado que dichas vacunas serán financiadas, la organización agraria señala que la realidad cotidiana de los ganaderos es muy distinta: deben adelantar el importe de su bolsillo y esperar posteriormente el reembolso, "un proceso que puede demorarse durante meses, tensionando aún más la liquidez de las explotaciones". A este problema financiero se suma un vacío en la cobertura aseguradora: al tratarse de una enfermedad de carácter infeccioso, la lengua azul no está cubierta por el seguro de ovino-caprino, lo que implica, en palabras de la organización, "la ausencia total de indemnizaciones por parte de Agroseguro".

La amenaza del verano y la brecha con otras comunidades

Asaja Ciudad Real alerta de que todo apunta a un verano "especialmente complicado", con condiciones climáticas que pueden favorecer la expansión de la enfermedad y elevar aún más el impacto sobre las explotaciones. Pese a ello, la administración regional "continúa sin activar líneas de ayuda específicas", critican.

La organización denuncia además lo que califica de "grave desigualdad" entre comunidades autónomas. Mientras Andalucía ya ha articulado ayudas y mecanismos de apoyo para sus ganaderos afectados por la lengua azul, Castilla-La Mancha "sigue sin adoptar ninguna medida comparable". "Aquí seguimos esperando mientras en otras comunidades sí se protege al sector. El campo no puede vivir de buenas palabras ni de promesas vacías", insistieron.

Exigencia de reunión y aviso de movilizaciones

Asaja Ciudad Real ha reiterado su exigencia al Gobierno regional para que "abandone la inacción" y ponga en marcha "medidas concretas, eficaces y justas" que compensen las pérdidas acumuladas y eviten la desaparición de explotaciones. "El sector ganadero no puede seguir soportando en solitario una crisis sanitaria de esta magnitud. La Junta debe estar a la altura de las circunstancias o estará condenando a cientos de familias ganaderas", subrayaron.

La organización lleva meses solicitando una reunión formal con responsables de la JCCM que, "a día de hoy, sigue sin concretarse fecha". Asaja exige además que dicho encuentro no sea meramente protocolario, sino que derive en "ayudas directas, medidas eficaces y una dotación presupuestaria suficiente" que alivie la situación real de los ganaderos. Si no se producen avances "inmediatos y favorables", la organización no descarta la convocatoria de movilizaciones, una advertencia que eleva la tensión entre el sector agrario y la administración autonómica en vísperas de los meses de mayor riesgo sanitario para la cabaña regional.