Almagro impulsa el Siglo de Oro con música de China a Calderón

Almagro impulsa el Siglo de Oro con música de China a Calderón

La música se convierte en protagonista del Festival de Teatro Clásico de Almagro en su edición de 2026, que abrirá el 3 de julio con cuatro espectáculos distribuidos a lo largo del mes en el espacio Aurea de la Antigua Universidad.

La programación musical abarca desde la ópera tradicional china de la Shanghai Huai Opera Troupe hasta una lectura escénica de La vida es sueño de Calderón con música ibérica del siglo XVII, pasando por una propuesta de danza contemporánea sobre melodías de Johann Sebastian Bach y un viaje por las músicas árabo-andalusíes del medievo.

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real) incorpora este verano la música como vía de acceso al Siglo de Oro, con cuatro producciones que se celebrarán en el espacio Aurea de la Antigua Universidad entre el 3 y el 25 de julio de 2026. La apuesta amplía el tradicional mestizaje de artes que caracteriza al certamen ciudadrealeño y propone al público una lectura sonora del período áureo que va desde la ópera kunqu del siglo XVI hasta la polifonía renacentista hispana.

El bloque musical arranca con fuerza el 3 y 4 de julio con Written in Sound, a cargo de la Shanghai Huai Opera Troupe bajo la dirección de Tan-Yun. La propuesta articula distintas formas de la ópera tradicional china y tiene como eje central El pabellón de las peonías, considerada una de las cimas de la dramaturgia clásica china. Escrita por Tang Xianzu en 1598 para la ópera kunqu —la misma forma teatral que Shakespeare cultivaba en el mundo occidental—, la obra narra una historia de amor que desafía las normas sociales, el orden del mundo e incluso a la muerte. La coincidencia cronológica entre Tang Xianzu y los grandes dramaturgos del Siglo de Oro español ha convertido a este autor en un referente habitual del festival almagreño.

La música de Johann Sebastian Bach, nueva propuesta familiar

Los días 14 y 15 de julio llega una propuesta radicalmente distinta en tono y público objetivo. Va de Bach, creada por la compañía Aracaladanza bajo la dirección de Enrique Cabrera, transforma las melodías del barroco alemán en movimiento, imágenes y experiencias colectivas. Pensado para disfrutar en familia, el espectáculo invita al público a encontrar su propio recorrido a través del juego, la danza y la imaginación, con el cuerpo y la escucha como herramientas principales de descubrimiento.

El turno de Calderón llega los días 21 y 22 de julio con La Grande Chapelle y su propuesta La vida es sueño, bajo la batuta de Albert Recasens. El espectáculo no es una adaptación teatral convencional de la obra de Pedro Calderón de la Barca sino un juego escénico entre la palabra y la música: un elenco de cantantes e instrumentistas combina versos originales del dramaturgo con música ibérica del siglo XVII para construir una experiencia en la frontera entre el concierto y el teatro. La fórmula responde a la vocación del festival de indagar en los límites entre géneros artísticos.

Polifonía renacentista y músicas árabo-andalusíes para cerrar el ciclo

El ciclo musical concluye los días 24 y 25 de julio con el regreso de la Accademia del Piacere a Almagro. Su propuesta, Romances: entre Oriente y Occidente, es un viaje en el tiempo a través de las músicas árabo-andalusíes y los poemas y romances de España y Oriente Medio de los siglos XV y XVI. Junto al laudista Fahmi Alqhai, la cantante Ghalia Benali y la intérprete Quiteria Muñoz rescatarán piezas de creadores como Diego Pisador, Luis de Narváez, Juan del Encina y Cristóbal de Morales —maestros de la vihuela, la polifonía y la escena renacentista—, cuyas obras combinan con fluidez lo culto y lo popular, el repertorio hispano y el oriental.

Con estas cuatro citas, el Festival de Almagro consolida su apuesta por un modelo de programación que trasciende el teatro hablado y convierte cada edición en un laboratorio de formas expresivas del período áureo. La música, en esta ocasión, no actúa como complemento sino como protagonista de pleno derecho de un certamen que cada verano convierte a la localidad ciudadrealeña en capital del teatro clásico en español.