Almagro celebra 15 ediciones de Barroco Infantil y Almagro Off

Almagro celebra 15 ediciones de Barroco Infantil y Almagro Off

Los certámenes Barroco Infantil y Almagro Off cumplen quince ediciones en la 49ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real), consolidados ya como dos líneas propias de una programación que este año vuelve a combinar teatro familiar y dirección de escena novel.

El primero apuesta por espectáculos con lenguaje accesible para el público infantil y familiar, con los tres colegios públicos de Almagro como jurado. El segundo da voz y visibilidad a compañías emergentes que trabajan textos del Siglo de Oro desde la originalidad, el riesgo y la contemporaneidad.

Los certámenes Barroco Infantil y Almagro Off llegan a su decimoquinta edición en el marco del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, que este año celebra su 49ª convocatoria. Ambos certámenes nacieron como apuestas complementarias del festival y se han asentado con el tiempo como señas de identidad propias: uno orientado al público familiar y otro convertido en plataforma de lanzamiento para la dirección de escena novel sobre textos del repertorio áureo español.

Barroco Infantil, el primero en arrancar dentro del programa, mantiene su modelo participativo de ediciones anteriores: los tres colegios públicos de Almagro (Ciudad Real) se implican directamente en el certamen, ya que los niños y niñas seleccionados por cada centro forman parte del jurado encargado de valorar los espectáculos en competición. Esta fórmula, pensada para acercar el teatro clásico a los más jóvenes desde dentro, se ha convertido en uno de los elementos más reconocibles del certamen.

La programación familiar de esta edición incluye cuatro propuestas que toman el repertorio clásico como punto de partida para conectar con un público de todas las edades. Al son de Cervantes, producción de Arquetípicas en coproducción con El Gran Rufus, acerca el universo de El Quijote y la música barroca —con especial presencia de Burlesque de Don Quixotte, de Telemann— desde una perspectiva lúdica y accesible. El enfermo imaginario, la comedia de Molière, regresa en una versión con títeres de gran formato a cargo de la compañía Vidas de alambre. El bistró de Julieta, de Teatro Firulete, propone una aproximación singular a Fuenteovejuna a través de los cachivaches de una cocina. Cierra el cuarteto La tempestad del océano, de Empordá Mar, que parte del título de Shakespeare para lanzar un mensaje de concienciación sobre la conservación del planeta.

El certamen pone así de manifiesto que los textos canónicos del teatro occidental pueden ser punto de partida para experiencias escénicas contemporáneas, accesibles y con vocación pedagógica, sin perder rigor artístico.

Almagro Off: nuevos lenguajes para el teatro del Siglo de Oro

Almagro Off mantiene su apuesta por ofrecer espacio y visibilidad a la dirección de escena novel, con propuestas que abordan textos barrocos desde la originalidad, la innovación, el riesgo y la contemporaneidad. El objetivo declarado del certamen es descubrir y premiar a quienes sean capaces de reinterpretar el patrimonio dramático del Siglo de Oro con nuevas miradas y lenguajes escénicos poco convencionales.

La edición del aniversario reúne cuatro proyectos de marcado carácter experimental. María Rodríguez dirige una propuesta centrada en el 400 aniversario de Claramonte, recuperando la figura del dramaturgo barroco desde una perspectiva reivindicativa. Luis Fernández Ruz lleva el rap al tablado en Batallando: La vida es sueño, una revisión del clásico de Calderón de la Barca que apuesta por el lenguaje urbano como vehículo de los grandes dilemas existenciales del drama áureo. Mar Calvo, bajo la dirección de Ares Blasco, firma una versión anacrónica y de estética ochentera de Quien calla, otorga. Y la pareja formada por Marta Fuenar y Jon Arráez presenta reVIVIRla, una pieza que indaga en lo que podría haber sido la primera sentencia judicial contra la violencia de género en España, hace 400 años.

Las cuatro propuestas sintetizan el espíritu del certamen: la convicción de que el teatro clásico no es un patrimonio fosilizado, sino una materia viva capaz de dialogar con las preguntas y los conflictos del presente. Con quince ediciones a sus espaldas, Almagro Off se consolida como uno de los escaparates más activos para las nuevas generaciones de directores y directoras de escena en España.