"La violación me provocó autolesiones": duro testimonio en Hellín
La víctima asegura que sufrió estrés postraumático y conductas autolesivas tras los hechos ocurridos en octubre de 2021.
La Fiscalía solicita tres y diez años de prisión para los dos acusados, mientras las defensas niegan que existiera agresión y sostienen que fue consentido.
La Audiencia Provincial de Albacete ha juzgado este martes a dos hombres acusados de agredir sexualmente a una amiga durante una noche de fiesta en Hellín (Albacete) en octubre de 2021. La denunciante, que entonces tenía 20 años, ha declarado que los hechos le provocaron estrés postraumático y comportamientos autolesivos, por los que recibió tratamiento psiquiátrico y psicológico durante tres años. La Fiscalía solicita tres años de prisión y 8.000 euros de indemnización para uno de los acusados, y diez años de cárcel y 12.000 euros para el segundo, mientras que la acusación particular eleva la petición a 33.000 y 12.000 euros de indemnización para cada uno.
Según el escrito del Ministerio Fiscal, la joven acudió a una fiesta en el piso de uno de los procesados, conocido de su expareja, invitada por el otro acusado. La denunciante ha detallado que era amiga “muy cercana” de ambos. En aquel momento atravesaba una ruptura sentimental y, según su testimonio, se encontraba vulnerable y buscaba “desahogarse” durante la celebración.
Durante la fiesta, celebrada en el domicilio de uno de los encausados, la joven asegura que bebió alcohol hasta quedar “muy borracha”. “Llevé dos botellas de licor y otra pequeña de ron y estuvimos bebiendo a morro durante unas dos horas”, ha relatado ante el tribunal. En un momento en que fue al baño, el acusado que residía en el piso la acompañó.
Primer episodio en el baño
“Me dijo que me esperase, entró conmigo, cerró la puerta y empezó a manosearme y a besarme”, ha explicado la víctima. Según su declaración, el acusado le tocó el pecho y el glúteo. “Le dije que no quería y que lo que hacía estaba mal y me dio la razón, pero siguió un rato hasta que salió”, ha añadido.
Tras este episodio, la joven ha manifestado que intentó hacer “como que no había pasado nada” y continuó en la fiesta. Más tarde decidió marcharse acompañada por otro amigo hasta su domicilio. Sin embargo, al llegar al portal de su casa, este le insistió en que se fuera con él a su piso porque estaba “muy borracha” y le preocupaba su estado anímico por la ruptura. Finalmente, según ha testificado, accedió a ir “solo a dormir”.
Segundo episodio en el domicilio del otro acusado
La denunciante ha asegurado que al llegar al piso se acostó directamente en la cama, quedándose en ropa interior y camiseta y dándole la espalda. “Entonces él se tumbó conmigo y empezó a manosearme y desnudarme hasta que me penetró”, ha afirmado ante la sala.
Ha reiterado que en todo momento expresó su negativa. “Le dije que no quería hacerlo e intenté apartarlo, pero estaba muy borracha y no me podía apenas resistir”, ha señalado. Según su versión, el acto se detuvo cuando la madre del joven, que se encontraba en la vivienda, le escribió al móvil debido al ruido.
“Me dijo que me tenía que ir, así que me vestí, me acompañó a la calle y allí llamé a un amigo y le conté todo. Yo estaba en shock”, ha declarado. La joven ha explicado que durante varios días no comprendió bien lo sucedido hasta que habló con su madre y con profesionales del Centro de la Mujer de Hellín, quienes le aconsejaron interponer denuncia.
Posición de las defensas
Las defensas de los procesados han cuestionado la credibilidad del relato. En primer lugar, han puesto en duda la cantidad de alcohol ingerida, calificándola de “demasiada como para poder resistirse, pero lo justo como para recordarlo todo”, y han señalado que otros testigos afirmaron que solo tomó un par de copas.
Asimismo, han argumentado que la joven pudo abandonar la fiesta tras el primer episodio, pero decidió continuar, o que pudo marcharse del segundo domicilio en cualquier momento o pedir ayuda sabiendo que la madre del acusado estaba en la vivienda.
Los abogados también han destacado que al día siguiente de los hechos la denunciante habló por teléfono con uno de los acusados para decirle que “todo estaba bien entre ellos y que no había pasado nada”. Según la defensa, incluso regresó a la misma casa y se reunió con ambos a solas para maquillarlos con motivo de la festividad de Halloween.
Peticiones de pena e indemnización
La acusación particular ha solicitado 33.000 euros y 12.000 euros de indemnización para cada uno de los acusados, mientras que el Ministerio Fiscal ha rebajado las cantidades y las penas, pidiendo tres años de prisión y 8.000 euros para el primer acusado y diez años de cárcel y 12.000 euros para el segundo.
La víctima ha afirmado que como consecuencia de los hechos recibió tratamiento psiquiátrico y psicológico durante tres años y que desarrolló estrés postraumático y conductas autolesivas. El juicio ha quedado visto para sentencia.