Usaban viviendas sociales como chiringuitos de droga en Albacete

Detienen a doce personas implicadas en una organización criminal dedicada a la venta de drogas en Albacete

La Policía Nacional ha desarticulado en Albacete una organización criminal que operaba desde varias viviendas de protección pública ubicadas en el mismo edificio, donde distribuía cocaína, hachís y marihuana de forma ininterrumpida, las 24 horas del día. La operación, culminada el pasado 6 de mayo, se saldó con doce detenidos, nueve hombres y tres mujeres, de entre 18 y 23 años.

En los registros practicados en ocho inmuebles, los agentes incautaron cerca de cuatro kilogramos de droga, entre los que se contaban 863 gramos de cocaína, 552 gramos de hachís y 2.449 gramos de marihuana, además de 1.500 euros en efectivo, dos armas simuladas, joyas y material de dosificación. Al frente de la red se encontraba un joven de 23 años que residía en una vivienda ocupada del mismo bloque.

La Policía Nacional desarticuló el pasado 6 de mayo una organización criminal dedicada al tráfico de estupefacientes en Albacete que utilizaba varias viviendas de titularidad pública, ubicadas en un mismo bloque de pisos sociales, como puntos de venta de cocaína, hachís y marihuana. La red, integrada por doce personas de entre 18 y 23 años, operaba sin interrupción todos los días de la semana y distribuía droga tanto a pequeños traficantes locales como a consumidores finales.

La investigación arrancó en octubre de 2025, a raíz de informaciones anónimas recibidas por los investigadores que apuntaban a que un grupo de personas podría estar empleando varias viviendas de un mismo edificio para el tráfico de drogas. Las pesquisas confirmaron que los implicados actuaban de forma concertada y disponían, como base de operaciones, de varios inmuebles en régimen de alquiler social situados en el mismo bloque.

Según informó la Policía Nacional en nota de prensa, esas viviendas eran utilizadas por la organización como auténticos "chiringuitos" de droga, en los que se distribuía estupefaciente "en horario ininterrumpido 24 horas al día, 7 días a la semana".

El líder de la organización

El cabecilla de la red era un joven de 23 años que residía en una vivienda ocupada del mismo bloque junto con su pareja y un menor de edad. Este individuo disponía además de un segundo inmueble, situado en la cuarta planta del edificio, que destinaba en exclusiva al negocio del narcotráfico. En esa vivienda "trabajaban" cinco jóvenes que habían alcanzado recientemente la mayoría de edad, quienes se turnaban para garantizar que el punto de venta permaneciera operativo las 24 horas.

La organización completaba su estructura con otros inmuebles en el mismo bloque desde los que también se distribuía droga y donde se almacenaba el estupefaciente a la espera de ser repartido.

El resultado de los registros

Tras varios meses de investigación, el 6 de mayo se practicaron registros simultáneos en los cinco domicilios que la red tenía en el bloque de viviendas sociales, así como en otros tres inmuebles situados en distintas zonas de Albacete con vínculos directos con los investigados.

En el momento de ejecutarse las entradas, tres de los detenidos se encontraban en plena actividad en la vivienda de la cuarta planta que funcionaba como principal punto de venta. En ese inmueble se intervinieron 200 dosis de cocaína, 60 dosis de hachís, 150 dosis de marihuana y una caja registradora donde los integrantes de la red guardaban la recaudación diaria. En otro de los pisos del bloque, los agentes localizaron una caja de caudales con 840 gramos de cocaína en su interior.

El cómputo global de la operación arrojó las siguientes incautaciones: 863 gramos de cocaína, 552 gramos de hachís, 2.449 gramos de marihuana, 1.500 euros en efectivo, dos armas simuladas, joyas y diversos efectos destinados a la dosificación y distribución de droga.

Un dispositivo de gran envergadura

En el operativo participaron agentes de la Comisaría Provincial de Albacete, efectivos de la Unidad Central de Intervención Policial, Guías Caninos y miembros de la Unidad de Medios Aéreos. Los doce detenidos —nueve hombres y tres mujeres— han quedado a disposición de la autoridad judicial, entre ellos el presunto líder de la organización.

La operación pone de relieve el uso de viviendas de protección oficial como infraestructura para el narcotráfico, una problemática que supone un reto particular para las administraciones públicas propietarias de este tipo de inmuebles y para los servicios de seguridad del Estado, ya que el régimen de alquiler social facilita una apariencia de normalidad que complica la detección temprana de estas actividades.