Tres Eurofighter de Albacete parten a Rumanía en misión de la OTAN
Los Eurofighter del Ala 14 se integran en el despliegue aliado para vigilar el flanco este europeo. La operación forma parte del refuerzo permanente de la OTAN ante la actividad aérea rusa en el entorno del mar Negro.
El destacamento, con base en territorio rumano, asume misiones de policía aérea y disuasión en uno de los puntos más sensibles de la seguridad europea.
Tres aviones de combate Eurofighter han despegado desde la Base Aérea de Albacete para integrarse en una misión de defensa aérea de la OTAN en Rumanía. El despliegue, autorizado por el Ministerio de Defensa, responde al refuerzo del flanco oriental aliado ante el incremento de incursiones y maniobras aéreas rusas en las proximidades del espacio aéreo de países miembros.
Los cazas pertenecen al Ala 14, una de las unidades estratégicas del Ejército del Aire y del Espacio con sede en la ciudad de Albacete. Su misión principal será realizar tareas de policía aérea reforzada, lo que implica la identificación e interceptación de aeronaves que se aproximen al espacio aéreo aliado sin plan de vuelo claro o con comportamientos considerados potencialmente hostiles.
La operación se enmarca dentro del destacamento aéreo conocido como Destacamento Aéreo Paznic, nombre con el que España participa en las rotaciones periódicas de vigilancia en el este europeo. El término “Paznic”, que significa “guardián” en rumano, simboliza el papel de supervisión constante que desempeñan las fuerzas aliadas en esta región.
Vigilancia permanente ante la actividad rusa
Desde el inicio de la guerra en Ucrania, la Alianza Atlántica ha incrementado la presencia de medios aéreos en países limítrofes con el conflicto. Rumanía, por su ubicación estratégica junto al mar Negro y su proximidad a Ucrania y Moldavia, se ha convertido en un punto clave de la arquitectura defensiva europea.
En este contexto, los Eurofighter españoles operarán en coordinación con sistemas de radar y con otros destacamentos aliados. Sus funciones incluyen la interceptación rápida de aeronaves, la escolta fuera del espacio aéreo aliado y la disuasión frente a vuelos no identificados, incluidos drones militares que puedan aproximarse a zonas sensibles.
Fuentes de Defensa subrayan que este tipo de misiones no implica operaciones ofensivas, sino una labor estrictamente defensiva y de control del espacio aéreo. Sin embargo, el incremento de incidentes en los últimos meses —con vuelos rusos sin plan de vuelo o con transpondedores desconectados— ha elevado el nivel de alerta en la región.
Capacidad operativa del Ala 14
El Ala 14 cuenta con una de las flotas de Eurofighter más experimentadas del país. Estos cazas de cuarta generación avanzada están equipados con radar de última tecnología, misiles aire-aire y sistemas de guerra electrónica que les permiten actuar en escenarios de alta exigencia.
El despliegue desde Albacete implica no solo el traslado de los tres aparatos, sino también de personal técnico, pilotos y equipos logísticos que garantizan la operatividad continua. En total, la misión supone la movilización de decenas de efectivos durante varias semanas, integrados en la cadena de mando aliada.
La rotación española en Rumanía forma parte de un calendario acordado entre los países miembros, mediante el cual distintas fuerzas aéreas asumen turnos de vigilancia para asegurar la cobertura permanente del espacio aéreo del este europeo.
Impacto y relevancia para Castilla-La Mancha
La participación del Ala 14 refuerza el papel estratégico de Castilla-La Mancha dentro de la defensa nacional. La base de Albacete no solo es un enclave clave para la formación de pilotos —al albergar programas internacionales de entrenamiento táctico—, sino que también se consolida como punto de proyección exterior de las Fuerzas Armadas españolas.
Para la provincia, este tipo de despliegues suponen una demostración de la capacidad operativa y tecnológica asentada en su territorio. Además, evidencian el peso que tiene la infraestructura militar albaceteña en la política de seguridad europea.
Aunque la misión se desarrolla a más de 2.500 kilómetros de distancia, su origen logístico y humano está en Castilla-La Mancha, lo que sitúa a la región en el epicentro de una de las principales operaciones de disuasión de la OTAN en la actualidad.