Siete cumbres de Albacete para visibilizar la lucha contra el cáncer
El proyecto ‘7 Cumbres por el Cáncer’, impulsado por la asociación SAMPO, plantea el ascenso durante 2026 a siete picos de más de 1.500 metros en la provincia de Albacete con la participación de pacientes oncológicos.
La iniciativa, presentada en la Diputación de Albacete bajo el lema ‘Una cima, mil esperanzas’, busca unir deporte, naturaleza y salud como herramientas de recuperación y visibilización de la enfermedad.
El diputado provincial del Área Social de la Diputación de Albacete, José González, ha presentado este viernes el proyecto ‘7 Cumbres por el Cáncer’, una iniciativa que propone el ascenso, a partir del mes de marzo, a siete cumbres de la provincia de Albacete situadas por encima de los 1.500 metros de altitud, con la participación de pacientes oncológicos. La actividad, impulsada por el Servicio de Apoyo Multidisciplinar al Paciente Oncológico (SAMPO) bajo el lema ‘Una cima, mil esperanzas’, pretende convertir el deporte y el contacto con la naturaleza en una herramienta de superación, recuperación y visibilización de la enfermedad.
En la presentación han participado también el presidente de SAMPO, José Luis Sánchez, y su tesorero, Francisco Sánchez, además de Paloma, antigua usuaria de la asociación. El acto ha servido para detallar un proyecto que contempla que un grupo de pacientes oncológicos ascienda a siete montañas emblemáticas de la provincia a lo largo de 2026, en un desafío que combina actividad física, apoyo psicológico y convivencia.
González ha subrayado que se trata de “una iniciativa pionera” en la que confluyen deporte, salud, naturaleza, superación personal y compromiso social, destacando además que el reto supone “una declaración de intenciones” al situar a los propios pacientes como protagonistas de su proceso de recuperación.
El diputado provincial también ha incidido en la importancia de la sanidad pública y en el papel que desempeña el ejercicio físico como complemento en la recuperación. En este sentido, ha explicado que estas ascensiones simbolizan el trabajo diario de SAMPO, basado en un acompañamiento integral al paciente oncológico.
Asimismo, ha expresado el orgullo de la institución provincial por colaborar con una asociación que ha desarrollado un modelo de intervención que integra oncología, fisioterapia deportiva y apoyo psicológico, apoyándose además en el ejercicio físico y la nutrición para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.
“Son un ejemplo del gran tejido asociativo sociosanitario que tenemos en la provincia, que trabaja desde la empatía y el acompañamiento. Desde la Diputación estamos orgullosos de colaborar con ellos y agradecidos por la labor que realizan”, ha afirmado González, destacando especialmente el carácter voluntario de las personas que integran la asociación.
El diputado ha recordado que el Gobierno provincial apoya a SAMPO desde sus inicios, señalando que la primera colaboración se produjo con la edición del libro ‘La Buena Estrella’, punto de partida de una relación de cooperación que se mantiene en el tiempo basada en el apoyo y la admiración mutua.
En esta ocasión, la Diputación también participa en el proyecto facilitando equipamiento para las rutas, reafirmando así su compromiso con políticas públicas centradas en el bienestar y la calidad de vida de las personas.
Siete cumbres emblemáticas de la sierra de Albacete
El reto contempla la ascensión a siete montañas emblemáticas de la provincia, todas ellas con una altitud superior a los 1.500 metros. Las cumbres seleccionadas son:
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Sierra de las Cabras y Pico de la Atalaya, en Nerpio.
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Pico Mentiras, en Yeste.
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Pico Almenara, desde Paterna del Madera.
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Pico de La Sarga y el Padrón, desde Villaverde del Guadalimar.
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Pico Argel, en el Calar del Río Mundo.
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Pico Padrastro, desde Bogarra.
Cada ascensión contará con planificación previa, acompañamiento de SAMPO, un guía de montaña especializado y un equipo multidisciplinar, que velará por la seguridad y el bienestar de todos los participantes durante las rutas.
El presidente de la asociación, José Luis Sánchez, ha agradecido el respaldo de la Diputación desde los inicios del proyecto y ha subrayado que la iniciativa va más allá del objetivo deportivo de alcanzar siete cumbres.
“Queremos que sea un símbolo de superación, esperanza y resiliencia para todas las personas que están superando un cáncer”, ha explicado.
Sánchez ha destacado además que desde SAMPO existe la convicción de que el ejercicio físico y el contacto con la naturaleza desempeñan un papel fundamental en la recuperación del paciente oncológico. En este sentido, ha insistido en que el reto busca que los propios pacientes se conviertan en agentes activos de su recuperación.
Además, ha adelantado que durante cada ascensión se captarán imágenes y recursos audiovisuales con el objetivo de elaborar posteriormente un documental que sirva como testimonio del proceso y como mensaje de esperanza para otras personas que atraviesan la enfermedad.
Ejercicio terapéutico y apoyo emocional
Durante la presentación, José Luis Sánchez también ha explicado que el origen de SAMPO surgió al detectar una necesidad no cubierta entre los pacientes oncológicos, relacionada con el ejercicio terapéutico, cuya eficacia para mejorar la recuperación ha sido respaldada por numerosos estudios.
A partir de esa constatación nació esta entidad formada fundamentalmente por personas voluntarias, responsables de desarrollar una amplia variedad de actividades destinadas tanto al bienestar físico como al mental.
Entre ellas destacan programas de marcha nórdica, asesoramiento nutricional, apoyo psicológico, fútbol andando, cuentoterapia, meditación, yoga, danza clásica o danza árabe, todas ellas diseñadas para favorecer la recuperación integral de las personas afectadas por cáncer.
“Todo está realizado por personas voluntarias que dedican su tiempo a mejorar la vida del paciente oncológico”, ha señalado Sánchez, quien ha agradecido la implicación de quienes colaboran en el proyecto.
Durante su intervención también ha recordado una frase del activista Antonio Cepillo: “Gente pequeña haciendo cosas pequeñas en lugares pequeños puede cambiar el mundo”. En el caso de SAMPO, ha añadido, “le hemos añadido que podemos cambiar la calidad de vida del paciente oncológico”.
Una idea surgida de una paciente amante de la montaña
Por su parte, el profesor universitario Francisco Sánchez ha explicado que el origen del reto está en la iniciativa de Alicia García Nieto, paciente oncológica y aficionada a la montaña, quien propuso organizar ascensiones que combinaran actividad física, naturaleza y visibilización del cáncer.
Las cumbres se han elegido teniendo en cuenta su altitud, mientras que los itinerarios han sido seleccionados por su accesibilidad, con el objetivo de facilitar la participación del mayor número posible de personas.
Además, el proyecto incluye dos opciones de recorrido en cada salida, denominadas ruta A y ruta B, pensadas para aquellas personas que no puedan completar la subida hasta la cima.
“Queremos que todo el mundo pueda participar en este proyecto, disfrutar de la naturaleza y al mismo tiempo dar visibilidad a la sierra de Albacete”, ha señalado.
El testimonio de una paciente
En el acto también ha intervenido Paloma, antigua usuaria de la asociación, quien ha compartido su experiencia personal tras atravesar la enfermedad.
Según ha explicado, cuando una persona se convierte en paciente oncológica suele centrarse únicamente en los tratamientos y en la recuperación física, pero con el tiempo comprende que necesita mucho más apoyo en su entorno.
“Cuando empiezas con tratamientos durísimos solo piensas en recuperarte, pero te das cuenta de que necesitas gente que normalice el cáncer, ese ejercicio terapéutico que hace que vuelvas a activar el cuerpo para que el dolor desaparezca y comprobar que puedes superar todo esto”, ha relatado.
En su caso, ha asegurado que el acompañamiento y el humor que encontró dentro de la asociación han sido fundamentales para afrontar el proceso.