Satse y CSIF alertan de un colapso estructural en las Urgencias de Albacete

Satse y CSIF alertan de un colapso estructural en las Urgencias de Albacete
Los sindicatos denuncian una saturación persistente, con más de 427 pacientes diarios, demoras, falta de camas, material y personal, y reclaman medidas inmediatas ante el deterioro de la atención y las condiciones laborales.

El Sindicato de Enfermería Satse ha denunciado la “grave” situación de “sobrecarga y colapso” asistencial que atraviesa el servicio de Urgencias del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, una realidad que, según el sindicato, se mantiene desde hace semanas y compromete seriamente tanto la seguridad de los pacientes como el adecuado ejercicio profesional.

Según expone Satse en nota de prensa, pese a que desde la Gerencia del centro se puso en marcha un grupo de trabajo y se habilitó una sala de Asistencia a Urgencias con el objetivo de mejorar el funcionamiento del servicio, estas medidas están resultando “totalmente insuficientes”. El sindicato subraya que los pacientes pendientes de cama continúan acumulándose, lo que obliga al personal de Urgencias a asumir de manera simultánea la atención urgente y la propia de una planta de hospitalización.

Entre las situaciones que se repiten a diario, Satse denuncia la atención a pacientes críticos sin camas específicas, que son asistidos en áreas de observación o en salas polivalentes carentes de los recursos necesarios. A ello se suman demoras de hasta 45 minutos en el triaje, episodios de hacinamiento, ausencia de privacidad para los pacientes y la falta de espacios adecuados para el desarrollo de las labores propias de Enfermería. Para el sindicato, estas condiciones impiden a los profesionales de Urgencias trabajar con garantías de una calidad asistencial adecuada.

Ante este escenario, Satse insiste en la necesidad de adoptar medidas estructurales “inmediatas”, entre las que destaca el incremento de las plantillas de Enfermería, la implantación de protocolos claros ante situaciones de saturación y una planificación real que permita garantizar una atención segura y digna para los pacientes, así como un entorno laboral adecuado para los profesionales sanitarios.

El sindicato recuerda, además, que esta situación pone de manifiesto la “falta de planificación y previsión” por parte de la Gerencia, al tratarse de un problema que se repite cada año y que repercute directamente tanto en la salud de la ciudadanía como en la sobrecarga que soportan los profesionales del sistema sanitario.

CSIF advierte de un colapso cronificado y aporta cifras de actividad

A estas denuncias se ha sumado ahora la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que alerta de que la saturación del Servicio de Urgencias ha dejado de ser coyuntural para convertirse en un problema “estructural”. Según el sindicato, los profesionales están atendiendo una media superior a 427 pacientes diarios, sin refuerzos de personal ni aumento de recursos.

CSIF detalla que entre el 1 y el 18 de enero se atendieron 7.694 pacientes en Urgencias, una presión asistencial que atribuye a problemas organizativos, a la falta de planificación pese al incremento habitual de patologías respiratorias en los meses de invierno, a la no cobertura de ausencias y al colapso de la Atención Primaria, incapaz de absorber toda la demanda asistencial.

El sindicato subraya que de forma habitual pacientes que requieren ingreso hospitalario permanecen más de 24 horas sin una cama asignada, bajo la responsabilidad del personal de Urgencias. Como ejemplos recientes, señala que el pasado sábado hubo 32 pacientes en esta situación, cifra que se elevó a 39 el lunes siguiente.

CSIF denuncia también la escasez de material sanitario básico, como fonendos, electrocardiógrafos, tensiómetros o pulsioxímetros, así como episodios de rotura de stock y equipamiento en condiciones inadecuadas. A ello se suma la falta de salas de espera apropiadas para pacientes y familiares, lo que provoca la masificación de pasillos y salas de tratamiento y reduce los espacios destinados al trabajo asistencial.

La organización sindical advierte de que esta situación afecta directamente a la capacidad de respuesta ante emergencias vitales y pacientes críticos, y alerta de una creciente deshumanización de la atención sanitaria. Asimismo, señala la insuficiente dotación de celadores, personal de limpieza y seguridad, lo que incrementa el riesgo para los profesionales en un contexto de aumento de agresiones verbales y situaciones de tensión.

CSIF reclama a la Gerencia del Complejo Hospitalario de Albacete la adopción de medidas inmediatas para revertir una situación que considera límite y no descarta emprender nuevas acciones para salvaguardar la salud y la seguridad tanto de los profesionales como de los pacientes.