A prisión la banda criminal que robó en bancos y salones de juego

A prisión la banda criminal que robó bancos y salones de juego

La Guardia Civil de Albacete ha desarticulado una organización criminal integrada por cinco personas de nacionalidades serbia y española que se especializaba en el robo de cajas fuertes en sucursales bancarias y salones de juego de nueve provincias de España. La operación 'Otello' ha concluido con el ingreso en prisión de todos los detenidos.

La banda, asentada en la región de Murcia, acumulaba 52 hechos delictivos atribuidos en las provincias de Albacete, Alicante, Almería, Ciudad Real, Cuenca, Granada, Jaén, Murcia y Valencia. En los seis registros practicados durante la fase de explotación de la operación se recuperaron más de 34.000 euros y se intervino abundante material delictivo.

Efectivos del Área de Delitos contra el Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Albacete detuvieron el pasado 5 de agosto de 2026 a cinco personas de entre 39 y 52 años, de nacionalidades serbia y española, como presuntos autores de los delitos de robo con fuerza, sustracción de vehículos, hurto de placas de matrícula, falsedad documental, daños y pertenencia a organización criminal. Los detenidos han ingresado en prisión por orden del Tribunal de Instancia de Hellín (Albacete), que coordina las diligencias instruidas en el marco de la operación 'Otello'.

La investigación arrancó en marzo de 2026 tras el robo cometido en una sucursal bancaria de Ontur (Albacete). Los autores forzaron la puerta de acceso al establecimiento, arrancaron la caja fuerte de sus anclajes, la cargaron en un vehículo de alta gama con matrículas falsificadas y se apoderaron de más de 66.000 euros. Aquel golpe inicial llevó a los investigadores a centrar su atención en un grupo criminal con base en la región de Murcia, cuyos integrantes mostraban una elevada movilidad geográfica y una evidente especialización en este tipo de delitos.

A partir de ese momento, la Guardia Civil diseñó un operativo orientado a identificar y detener a todos los miembros de la organización, localizar los inmuebles que utilizaban y recuperar el dinero y los efectos procedentes de los asaltos.

Estructura criminal y modus operandi

La investigación reveló que la banda actuaba con una estructura perfectamente definida y un reparto claro de funciones entre sus integrantes. Su actividad delictiva se concentraba en dos objetivos prioritarios: las cajas fuertes de entidades bancarias y las máquinas de cambio de salones de juego.

El procedimiento seguía siempre un patrón similar. Los miembros de la organización fracturaban los accesos a los establecimientos y, una vez en el interior, empleaban herramientas hidráulicas para abrir o arrancar las cajas fuertes de sus anclajes. Cuando el tamaño o el peso de los dispositivos lo permitía, los trasladaban íntegros hasta lugares apartados donde los forzaban con más calma y seguridad.

Para dificultar su identificación, los integrantes adoptaban rigurosas medidas de seguridad operacional: actuaban completamente encapuchados, utilizaban guantes para no dejar huellas y vestían prendas oscuras. Los vehículos que empleaban eran siempre coches de alta gama previamente robados, a los que colocaban matrículas falsificadas o sustraídas de otros turismos de características similares.

La organización contaba además con inmuebles que utilizaba como 'nidos', desde los cuales planificaba los desplazamientos hacia los objetivos, ocultaba los vehículos sustraídos y almacenaba las herramientas. Tras cada golpe, los miembros de la banda regresaban a esos refugios para repartir el botín, ocultar nuevamente los coches y eliminar cualquier vestigio que pudiera comprometerles. La investigación dejó constancia del elevado grado de planificación de la organización y de las precauciones que adoptaban en sus desplazamientos, comunicaciones y reuniones.

Registros y material intervenido

Durante los seis registros realizados en la fase de explotación de la operación, la Guardia Civil recuperó más de 34.000 euros procedentes del último robo cometido por los detenidos. También se incautó de dos vehículos de alta gama utilizados en los delitos y de tres permisos de conducción falsificados con fotografías de varios de los arrestados.

Entre el material intervenido figuran asimismo numerosos equipos de transmisiones —walkie-talkies e inhibidores de frecuencia—, indumentaria de protección y ocultación —guantes, pasamontañas, gorras, camisetas oscuras y linternas de cabeza— y un arsenal de herramientas específicas: una pinza hidráulica, radial, cizallas, destornilladores, llaves inglesas, patas de cabra, mazas, hachas y cortafríos.

52 delitos en nueve provincias

A la organización desarticulada se le atribuyen en total 52 ilícitos penales: 11 robos con fuerza en sucursales bancarias (7 consumados y 4 en grado de tentativa), 15 robos con fuerza en salones de juego (9 consumados y 6 intentados), 2 robos con fuerza en concesionarios de vehículos, 2 delitos de sustracción de vehículo a motor, 6 hurtos de placas de matrícula, 15 delitos de falsificación de documentos y un delito de pertenencia a organización criminal.

Por provincias, Albacete concentra el mayor número de hechos atribuidos, con 12 casos; le siguen Almería con 11, Granada con 7, Alicante con 6, Cuenca con 5, y Jaén y Murcia con 3 cada una. Las provincias de Ciudad Real y Valencia registran 2 casos respectivamente.

En las distintas fases de la operación 'Otello' participaron efectivos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete, apoyados por la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic) de la misma Comandancia. Las diligencias, instruidas por el Área de Patrimonio de la Policía Judicial albaceteña, quedaron coordinadas por la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Hellín, que decretó el ingreso en prisión de la totalidad de los detenidos.