Nace en Yeste el primer quebrantahuesos de Albacete en 50 años

La Sierra del Segura acoge la primera cría de quebrantahuesos en la provincia de Albacete desde hace más de medio siglo. El ave, un macho, ha sido bautizada como 'Cardaor' en homenaje a un oficio tradicional de la comarca.

El nacimiento es fruto de la pareja formada por Génave y Bwindi, detectada por primera vez en la zona en febrero de 2023. La delegada provincial de Desarrollo Sostenible, Llanos Valero, ha destacado el trabajo coordinado entre la Consejería, los Agentes Medioambientales y la Universidad de Granada.

Nace en Yeste (Albacete) el primer quebrantahuesos de Albacete en 50 años

El término municipal de Yeste (Albacete), en plena Sierra del Segura, es escenario este verano de un acontecimiento singular en la historia natural de Castilla-La Mancha: el nacimiento de 'Cardaor', un macho de quebrantahuesos que supone la primera reproducción confirmada de esta especie en la provincia en más de 50 años. La Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible lo confirmó este 24 de agosto de 2026 tras un seguimiento técnico que se extendió desde los primeros meses de incubación hasta la identificación y el anillamiento del polluelo.

El nuevo ejemplar es hijo de Génave y Bwindi, una pareja cuya presencia en el territorio albaceteño fue detectada por primera vez en febrero de 2023. Desde entonces, ambos progenitores permanecieron en la zona y acabaron estableciendo el nido en un enclave de difícil acceso que condicionó desde el principio la estrategia de seguimiento desplegada por los equipos técnicos.

La dificultad del terreno obligó a emplear drones durante los primeros meses tras la puesta del huevo, única vía posible para mantener la vigilancia sin perturbar a la pareja reproductora. Fue en el mes de mayo cuando los Agentes Medioambientales, a través de la Unidad de Trabajos en Altura, pudieron acceder físicamente al nido para realizar la primera revisión sanitaria del ave.

Una intervención técnica para toda la vida

Durante esa visita al nido, el equipo comprobó el estado de salud del polluelo y procedió a su identificación. Se le colocaron anillas y un emisor GPS para rastrear sus futuros desplazamientos. Además, se le decoloraron algunas plumas de forma controlada, una técnica habitual en el seguimiento de rapaces que facilita su reconocimiento visual en vuelo durante los tres primeros años de vida, hasta que complete la muda natural. Una muestra de sangre permitió confirmar que se trata de un macho.

Fue en ese momento cuando el ejemplar recibió su nombre: 'Cardaor', en homenaje a uno de los antiguos oficios tradicionales de la comarca vinculado al tratamiento de la lana. El guiño no es casual: los quebrantahuesos utilizan precisamente la lana para revestir y proteger el interior de sus nidos.

Un impulso para la recuperación en el sureste peninsular

La delegada provincial de Desarrollo Sostenible, Llanos Valero, felicitó al equipo de Agentes Medioambientales por el trabajo realizado y subrayó que el nacimiento de 'Cardaor' "supone un nuevo impulso para la recuperación del quebrantahuesos en el sureste peninsular". Para Valero, el hito confirma la importancia del trabajo coordinado entre la Consejería de Desarrollo Sostenible, los Agentes Medioambientales y la Universidad de Granada, institución con la que la Consejería mantiene una línea de investigación activa sobre la especie.

A partir de ahora, el equipo técnico de la Delegación continuará el seguimiento del ejemplar para conocer su desarrollo y contribuir al éxito de lo que las autoridades regionales califican de histórica reproducción.

Investigación sobre los nidos del pasado

Paralelamente al seguimiento de la población actual, la Consejería de Desarrollo Sostenible y la Universidad de Granada trabajan en una investigación sobre los nidos históricos de quebrantahuesos de Nerpio (Albacete), utilizados durante las décadas de 1950 y 1960. El estudio aporta información sobre la biología y el comportamiento de la especie en aquella época, así como sobre las condiciones ambientales y la relación entre las comunidades rurales y su entorno, contribuyendo a reconstruir la historia de una de las aves más emblemáticas de la fauna ibérica.

El nacimiento de 'Cardaor' no es un episodio aislado: es el resultado visible de años de esfuerzo en conservación y el punto de partida de un proceso de recuperación cuyo éxito dependerá del seguimiento riguroso que ahora comienza.