La Guardia Civil investiga a un joven por ir a 185 km/h en Albacete

La Guardia Civil investiga a un joven por ir a 185 km/h en Albacete

Efectivos del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Albacete detectaron al turismo mediante un radar estático durante la campaña de control de velocidad de la DGT celebrada entre el 13 y el 19 de abril.

El investigado, residente en la provincia, se enfrenta a penas de prisión de hasta seis meses y a la retirada del permiso de conducir de uno a cuatro años si los hechos quedan acreditados ante el Tribunal de Instancia de Albacete, al que ya han sido remitidas las diligencias.

Efectivos del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Albacete investigaron el pasado mes de abril al conductor de un turismo como presunto autor de un delito contra la seguridad vial tras detectarlo circulando a 185 kilómetros por hora por la carretera N-430, a su paso por el término municipal de Albacete, en un tramo donde la velocidad máxima permitida era de 90 km/h. El investigado, un varón de 21 años residente en la provincia, duplicaba con creces el límite establecido en esa vía convencional en el momento de ser captado por el radar.

Los hechos se produjeron en el marco de la campaña de control de velocidad puesta en marcha por la Dirección General de Tráfico (DGT) entre los días 13 y 19 de abril de 2026, una operación periódica que despliega dispositivos en carreteras de toda España con el objetivo de reducir la siniestralidad asociada al exceso de velocidad. Fue precisamente un radar estático instalado en ese tramo de la N-430 el que registró la velocidad del turismo y permitió a los agentes de la Agrupación de Tráfico identificar al conductor.

Las diligencias, remitidas al Tribunal de Instancia

Como consecuencia de la actuación, los agentes del Equipo de Investigación de la Guardia Civil de Tráfico instruyeron las correspondientes diligencias, que fueron remitidas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Albacete capital para que el juzgado competente determine si los hechos son constitutivos de delito.

El investigado queda a disposición de la justicia como presunto autor de un delito contra la seguridad vial, tipificado en el artículo 379.1 del Código Penal. Dicho precepto establece que incurre en este delito quien conduzca un vehículo de motor a una velocidad superior en 60 km/h a la permitida en vías urbanas o en más de 80 km/h a la permitida fuera de ellas. En este caso, el exceso detectado fue de 95 km/h sobre el límite vigente.

Penas de hasta seis meses de prisión y cuatro años sin carné

Las consecuencias penales que podrían derivarse de la investigación son significativas. El artículo 379.1 del Código Penal contempla para esta infracción una pena de prisión de tres a seis meses, o alternativamente una multa de seis a doce meses, o bien la realización de trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. En cualquiera de los casos, y de forma añadida a la pena principal, el condenado quedaría privado del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un período superior a un año y de hasta cuatro años.

La Guardia Civil reclama responsabilidad al volante

La Guardia Civil aprovechó este caso para trasladar un mensaje preventivo a los conductores. El instituto armado recordó que el respeto a los límites de velocidad es "fundamental para garantizar la seguridad en las carreteras", y subrayó que una velocidad inadecuada no solo incrementa el riesgo de sufrir un siniestro vial, sino también la gravedad de sus consecuencias en caso de producirse.

El cuerpo instó a los conductores a adecuar siempre la velocidad a las condiciones de la vía, el tráfico y la meteorología, a extremar la precaución en travesías y zonas urbanas donde conviven vehículos y peatones, y a respetar en todo momento la señalización y los límites establecidos. La campaña de la DGT en la que se produjo la detección es una de las herramientas habituales con las que la institución refuerza la vigilancia de la velocidad en la red viaria española, especialmente en tramos convencionales donde el riesgo de accidentes graves es más elevado.