Estafan más de 185.000 euros a 15 personas vulnerables en Albacete
La Policía Nacional ha detenido en Albacete a dos comerciales a domicilio como presuntos autores de un delito continuado de estafa, falsedad documental, usurpación de estado civil, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal. El fraude suma 187.185 euros repartidos entre 15 víctimas, en su mayoría personas de avanzada edad, con discapacidad o en situación de especial vulnerabilidad.
Los arrestados aprovechaban la confianza generada durante sus visitas comerciales para hacerse con los datos personales de los afectados y, sin su consentimiento, solicitar préstamos a su nombre. Muchos de los perjudicados desconocían que estaban pagando créditos bancarios por productos que, en la mayoría de los casos, ni siquiera habían recibido.
Dos comerciales que operaban a domicilio en Albacete y en otras localidades de la provincia han sido detenidos por la Policía Nacional como presuntos responsables de una trama de estafas que causó un perjuicio total de 187.185 euros a 15 víctimas identificadas, todas ellas personas mayores, con discapacidad o en situación de especial vulnerabilidad. Los hechos, encuadrados en delitos de estafa continuada, falsedad documental, usurpación de estado civil, blanqueo de capitales y grupo criminal, salieron a la luz tras la recepción de dos denuncias en la Comisaría de Albacete que alertaron a los agentes especializados en delincuencia económica y fiscal.
Según informó la Policía Nacional en una nota de prensa, los investigadores detectaron desde el primer momento un patrón de actuación común en ambos casos: los autores se presentaban en los domicilios mostrando un trato extremadamente cercano y afectuoso, ofrecían productos a precios muy inflados y los enmascaraban como si se tratase de promociones exclusivas o regalos. Bajo ese pretexto, aprovechaban las visitas para fotografiar la documentación personal de sus víctimas y recopilar sus datos, información que después utilizaban fraudulentamente para solicitar préstamos sin el conocimiento de sus titulares.
Una espiral de deudas y contratos falsos
La operativa de los detenidos no se limitaba a una única visita. Regresaban de forma recurrente a los domicilios con nuevas excusas: renegociar la financiación de los productos adquiridos, firmar documentos para cerrar el expediente o rellenar impresos adicionales. Esas artimañas servían, en realidad, para hacer firmar a las víctimas nuevos compromisos de pago o contratos de crédito a su nombre con distintas entidades financieras. La multiplicación de las cuotas y la aparición de deudas con diferentes financieras generaban una confusión deliberada que impedía a los afectados advertir la verdadera dimensión del engaño.
"Muchos de los afectados desconocían que estaban pagando créditos bancarios por productos que, en la mayoría de los casos, ni siquiera habían recibido", señaló la Policía Nacional en su comunicado. Otros intuían haber sido estafados pero optaron, por miedo o desconocimiento, por seguir abonando las cuotas y no denunciar. Fue al revisar sus movimientos bancarios cuando muchos de ellos tomaron conciencia de la verdadera magnitud de lo ocurrido.
Trece nuevas víctimas localizadas en la provincia
A partir del análisis exhaustivo de las cuentas de destino de los importes defraudados en las dos denuncias iniciales, los investigadores lograron rastrear el dinero y localizar a 13 víctimas adicionales, repartidas tanto en la capital albaceteña como en otras localidades de la provincia. La investigación reveló que la trama tenía una extensión territorial superior a la que reflejaban las primeras denuncias y que el número de afectados era considerablemente mayor de lo que en un principio se suponía.
La crueldad de los métodos empleados alcanzó su punto más extremo en los casos en que alguna de las víctimas fallecía. Según la Policía Nacional, los detenidos no dudaban en contactar entonces con los familiares del fallecido para reclamarles el pago de supuestas deudas pendientes. Muchos de esos familiares, al desconocer los detalles de los contratos suscritos, abonaron las cantidades exigidas sin sospechar que estaban siendo también víctimas de la misma trama.
Delitos múltiples en un solo caso
Los arrestados se enfrentan a una acusación que combina varios tipos penales de especial gravedad: estafa continuada, falsedad documental —por la manipulación de la documentación personal de sus víctimas—, usurpación de estado civil —al solicitar préstamos suplantando la identidad de los afectados—, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal. La pluralidad de cargos refleja la sofisticación de una operativa que combinó el engaño comercial, la sustracción de datos personales, la falsificación documental y la explotación sistemática de la confianza de personas en situación vulnerable.
La investigación, llevada a cabo por agentes especializados en delincuencia económica y fiscal de la Comisaría de Albacete, pone de relieve los riesgos que entraña la venta a domicilio cuando se utiliza como cobertura para acceder a los datos personales y a la documentación de personas mayores o con discapacidad. Las autoridades recuerdan que cualquier ciudadano que sospeche haber sido víctima de una situación similar puede acudir a las dependencias policiales para presentar denuncia.