Denuncian que el Viña Rock se hunde por incumplimientos y descontrol municipal
A poco más de cien días para su próxima edición, el Festival Viña Rock atraviesa, según se ha denunciado públicamente, una situación crítica marcada por incumplimientos contractuales, falta de control institucional y una progresiva pérdida de contenido artístico, lo que estaría poniendo en riesgo uno de los principales eventos culturales y económicos de Villarrobledo.
En una comparecencia pública a pie de calle, representantes del grupo municipal Villarrobledo en Acción han alertado del deterioro del festival y han acusado al Ayuntamiento de pasividad, opacidad y dejación de funciones ante una situación que, aseguran, se arrastra desde hace meses sin respuesta política.
Un cartel muy por debajo de lo estipulado
Durante la intervención, el portavoz Rubén Nieves Fernández ha subrayado que el cartel oficial del Viña Rock apenas supera en la actualidad los 40 grupos confirmados, una cifra muy alejada de los 90 artistas recogidos en el contrato de adjudicación. Según ha señalado, este desfase no es puntual, sino el reflejo de un deterioro progresivo que ya había sido advertido con anterioridad.
“Mientras el Ayuntamiento calla, el cartel se desploma y el festival se hunde”, ha afirmado Nieves, quien ha recordado que las advertencias se vienen realizando “desde el primer momento” sin que se haya exigido el cumplimiento de las condiciones contractuales a la empresa organizadora.
Críticas a la empresa gestora y a su vinculación internacional
La formación ha denunciado que la empresa responsable del festival depende actualmente del fondo de inversión internacional KKR, al que se le atribuyen operaciones inmobiliarias en territorios palestinos ocupados. Según Nieves, este fondo “pretende construir urbanizaciones sobre zonas devastadas por bombardeos”, una vinculación que ha calificado de “ética y políticamente intolerable” para un festival con el arraigo social del Viña Rock.
Desde el grupo municipal se sostiene que el Ayuntamiento no solo no ha actuado para corregir esta situación, sino que no ha ejercido ningún control efectivo ni ha exigido responsabilidades, lo que, a su juicio, convierte a la institución en colaboradora de la deriva actual. “El Viña Rock ha sido secuestrado por una empresa sin vínculo alguno con Villarrobledo”, ha asegurado el portavoz.
Petición de dimisión y responsabilidades políticas
Por su parte, el concejal Mario de la Ossa Collado ha dirigido sus críticas al concejal de Cultura, Juanjo Calero, a quien ha acusado de desatender sus responsabilidades institucionales. De la Ossa ha afirmado que Calero permanece en silencio ante el deterioro del festival, como ya hiciera —según ha recordado— durante la gestión de la pasada Cabalgata de Reyes, que ha calificado de “nefasta”.
“No puede seguir ni un día más al frente de la Cultura en Villarrobledo”, ha afirmado, reclamando su dimisión inmediata y la asunción de responsabilidades políticas.
Reclaman el rescate público del festival
Ambos representantes han exigido que el Ayuntamiento actúe de manera urgente, revise el contrato vigente con la empresa organizadora y estudie las vías legales necesarias para rescatar el Viña Rock y devolver su gestión a manos públicas. Han recordado que el festival genera un impacto económico estimado de 23 millones de euros anuales, lo que lo convierte en un elemento estratégico para la ciudad.
En este sentido, han defendido que el Viña Rock no pertenece a ningún fondo de inversión ni a empresas externas, sino que es una marca colectiva construida durante décadas por el pueblo de Villarrobledo, y han hecho un llamamiento a la ciudadanía para defender lo que consideran un símbolo cultural y económico de primer nivel.
La comparecencia ha concluido con la exigencia de un “golpe de timón urgente” por parte del alcalde Valentín Bueno que ponga fin a la situación actual y garantice una edición 2026 digna, transparente y a la altura de lo que Villarrobledo merece.