"Los camuflaba como juegos": relato de la víctima de Albacete

En la imagen de archivo el Palacio de Justicia de Albacete, sede de la Audiencia Provincial donde se ha celebrado la vista contra el acusado

La Audiencia Provincial de Albacete ha celebrado el juicio contra un hombre acusado de abusar sexualmente de su sobrina cuando tenía unos diez años, hechos que presuntamente ocurrieron entre 2015 y 2016.

La víctima, que ha declarado por videoconferencia, asegura que el acusado intentaba hacer pasar los abusos como un juego que le hacía sentir incómoda, mientras que el procesado ha negado los hechos. Fiscalía y acusación particular piden seis años de prisión y 6.000 euros de indemnización.

La Audiencia Provincial de Albacete ha celebrado este miércoles el juicio contra un hombre acusado de abusar sexualmente de su sobrina cuando ésta tenía unos diez años, hechos que, según el testimonio de la víctima, se produjeron en varias ocasiones entre 2015 y 2016. Durante la vista, la joven —que actualmente tiene 19 años— ha explicado que el procesado intentaba hacer pasar los abusos como parte de un juego, mientras que el acusado ha negado las acusaciones. La Fiscalía y la acusación particular solicitan para él seis años de prisión y una indemnización de 6.000 euros para la víctima.

La joven ha prestado declaración por vía telemática ante el tribunal. Durante su testimonio ha relatado que los hechos ocurrieron cuando acudía algunos fines de semana a la vivienda de su tío para jugar con su primo pequeño, coincidiendo con los periodos en los que estaba bajo la custodia de su padre.

Según su relato, en ese contexto se produjeron varios episodios de carácter sexual que el acusado, según la denunciante, trataba de presentar como juegos, aunque ella asegura que aquello le hacía “sentir incómoda”.

El testimonio de la víctima

Durante su declaración, la joven ha descrito algunos de los episodios que, según ha explicado, ocurrieron en el domicilio del acusado.

En una ocasión me sentó en su regazo cuando estábamos en el salón y frotó su entrepierna contra mí. También me palpó los genitales por encima de la ropa”, ha señalado ante el tribunal.

La víctima también ha recordado otro episodio ocurrido en el dormitorio mientras jugaba con su primo pequeño. Según ha explicado, el acusado “se puso encima de mí y empezó a golpear mi culo con su entrepierna durante un minuto, que se me hizo eterno”.

La joven ha reconocido que, debido al tiempo transcurrido y a la dificultad emocional de enfrentarse a esos recuerdos, no es capaz de detallar más situaciones concretas similares. No obstante, ha asegurado que hubo más episodios de la misma naturaleza.

Consecuencias psicológicas tras los hechos

La víctima también ha relatado que, tras aquellos hechos, desarrolló problemas psicológicos que se prolongaron durante años. Según su testimonio, padeció un trastorno depresivo con tendencias autolesivas, situación que derivó en tratamientos con especialistas.

Durante el juicio, la madre de la joven ha confirmado que su hija acudía desde hacía tiempo a psicólogos y psiquiatras, ya que presentaba síntomas graves asociados a su estado emocional.

Ella llevaba tiempo yendo a psicólogos y psiquiatras por depresión, con autolesiones y crisis de pánico. Yo no sabía dominar esas situaciones e iban incrementando a pesar de estar en tratamiento”, ha relatado la progenitora.

La reacción de la familia en aquel momento

Tras los episodios relatados, la niña comunicó a sus padres —que ya estaban separados— que no quería volver a casa de su tío.

Sin embargo, en aquel momento no explicó el motivo real. La madre ha reconocido durante el juicio que interpretó aquella negativa de otra manera.

Yo pensaba que se debía a que no quería cuidar de su primo pequeño. Jamás me imaginé esto”, ha explicado ante la sala.

La revelación de los abusos y la denuncia

No fue hasta 2021 cuando la joven decidió contar lo ocurrido. Según ha relatado la madre, la víctima primero habló de los abusos con el entonces novio de su madre y con una amiga.

Posteriormente, tras sufrir un ataque de pánico en diciembre de ese mismo año, decidió contárselo directamente a su madre.

Su hermana y yo le dijimos que estaríamos allí para apoyarla tanto si decidía denunciar como si no. Al día siguiente fuimos a comisaría”, ha explicado la progenitora durante la vista.

La defensa cuestiona el contexto personal de la denunciante

Durante el juicio, la defensa del acusado ha tratado de poner en duda la credibilidad del testimonio de la víctima señalando el contexto personal y familiar que atravesaba en aquella etapa.

El abogado ha destacado que la joven vivía una situación tensa en el domicilio de su madre y también en el instituto.

Asimismo, ha subrayado que padecía trastorno por déficit de atención y que estaba medicada en el momento en que presuntamente ocurrieron los hechos.

La defensa también ha señalado que la propia joven reconoció que consumía marihuana en la época en la que presentó la denuncia, aspecto que ha introducido como elemento para cuestionar su testimonio.

Petición de penas

En sus conclusiones, tanto la Fiscalía como la acusación particular han mantenido la petición de seis años de prisión para el acusado por los presuntos abusos sexuales.

Además, ambas partes solicitan que el procesado abone a la víctima una indemnización de 6.000 euros por los daños causados.

Tras la celebración de la vista en la Audiencia Provincial de Albacete, el caso queda ahora pendiente de sentencia.