Ribereños acusan al PP de sacrificar Castilla-La Mancha para salvar al Levante

El presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía y alcalde de Alcocer (Guadalajara), Borja Castro

Los municipios ribereños de Entrepeñas y Buendía acusaron este lunes al PP de Castilla-La Mancha de actuar como "una sucursal de Génova" y de sacrificar los intereses hídricos de la región para proteger los de Murcia, Valencia y Andalucía. Las críticas se producen en el mismo día en que los presidentes del PP de ambas comunidades se reunieron en Pilar de la Horadada para reclamar la paralización de las nuevas normas de explotación del trasvase Tajo-Segura.

Al frente de esa ofensiva se situó el presidente de la Asociación de Municipios Ribereños, Borja Castro, que calificó de "tibio y traicionero" el discurso del PP regional en materia de agua. PSOE y el presidente de las Cortes, Pablo Bellido, sumaron sus críticas y exigieron a Paco Núñez que deje de "mirar para otro lado" y defienda a Castilla-La Mancha frente a las pretensiones del Levante.

El presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía y alcalde de Alcocer (Guadalajara), Borja Castro, lanzó este lunes un duro reproche al Partido Popular de Castilla-La Mancha por su posición en el debate sobre el trasvase Tajo-Segura, al que definió como "tibio y traicionero". Castro acusó a la formación de funcionar como "una sucursal de Génova" que "trabaja al servicio de los intereses del partido y no de Castilla-La Mancha", en declaraciones recogidas por Europa Press durante una jornada marcada por el acto convocado por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) en Pilar de la Horadada (Alicante).

"Echamos de menos que el Partido Popular en Castilla-La Mancha tenga algo de voz propia", afirmó Castro, que fue más allá al señalar que la dirección nacional del partido, con sede en la calle Génova de Madrid, "sacrifica Castilla-La Mancha para salvar Murcia, Comunidad Valenciana y Andalucía". A su juicio, la estrategia responde a un cálculo electoral: "Las previsiones del PP son las de seguir perdiendo" en la región, lo que lleva al partido a "bajar los brazos" y a "entregar" el territorio, comparando la operación con un movimiento en "un tablero de ajedrez" en el que se sacrifica una pieza de menor valor.

El acto en Pilar de la Horadada, al que asistieron los presidentes autonómicos de Valencia y Murcia, Juanfran Pérez Llorca y Fernando López Miras, estuvo dedicado a reclamar al Gobierno central la paralización de las nuevas normas de explotación del trasvase, cuya legalidad está pendiente de resolución por parte del Tribunal Supremo. Frente a esa movilización, los ribereños castellanomanchegos defendieron exactamente la postura contraria: que el ejecutivo actualice dichas normas conforme a lo publicado en el Boletín Oficial del Estado y a las sentencias del Alto Tribunal, favorables a Castilla-La Mancha en materia de caudales ecológicos.

El agua que pasa y no queda

Castro denunció que el trasvase supone "dopar a un territorio con los recursos de otro" y "empobrecerlo", y advirtió de la volatilidad de los embalses de Entrepeñas y Buendía. Aunque actualmente se encuentran en torno al 66% de su capacidad —más de 1.600 hectómetros cúbicos— tras un ciclo húmedo, el presidente de los Ribereños recordó que ya hay cerca de 300 hectómetros cúbicos comprometidos para trasvases antes de junio. "No podemos pasar de 400 a 1.600 hectómetros cúbicos; nadie va a invertir en una zona sin estabilidad", subrayó.

El alcalde de Alcocer reconoció que el turismo y la hostelería en la comarca atraviesan una etapa de alta ocupación, impulsada por los elevados niveles de los embalses, pero advirtió de que esa bonanza es "temporal" si no cambian las reglas del trasvase. En la misma línea, aludió a la infraestructura de abastecimiento de Morillejo —que alguno compara, dijo, con las obras de la Sagrada Familia por su larga historia de retrasos—, para precisar que los trabajos "están terminados" tras una inversión de 4 millones de euros del Gobierno de España y que el proyecto se encuentra en su fase final de tramitación administrativa, pendiente de legalización del sistema y certificación eléctrica. Una vez operativa, la instalación será clave para evitar los cortes de suministro de agua potable en verano que han padecido los municipios ribereños en años anteriores.

Bellido: "PP y Vox perpetúan un sistema que empobrece a Castilla-La Mancha"

El presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, se sumó a las críticas desde el Parlamento regional. En una rueda de prensa, el dirigente socialista censuró que PP y Vox apuesten por "perpetuar un sistema que maltrata y que empobrece a Castilla-La Mancha" y, de manera particular, a Guadalajara, en lugar de apostar por la desalación y "utilizar un recurso ilimitado que tienen, que es el Mediterráneo".

Bellido contrastó esa actitud con la del presidente regional, Emiliano García-Page, de quien destacó que "no tiene ningún problema incluso en ir a los tribunales para denunciar lo que hace el Gobierno de España" en materia de agua, como hizo en su día contra el ejecutivo de Mariano Rajoy, "porque considera que por encima de los colores políticos está la defensa del territorio". El presidente de las Cortes lamentó además que "hay municipios donde pasa el trasvase que no pueden aprovechar esos recursos, lo que es sencillamente humillante", y emplazó al resto de fuerzas políticas a ponerse "del lado del Gobierno regional" en lugar de "estar con quienes nos insultan o nos esquilman".

El PSOE exige a Núñez que deje de "ponerse de perfil"

El presidente del grupo socialista en las Cortes, Ángel Tomás Godoy, fue todavía más directo contra el líder del PP regional, Paco Núñez, y contra el secretario general del PP nacional, Miguel Tellado, que visitó Toledo junto a Núñez en la misma jornada. Godoy instó a Tellado a "conocer las necesidades hídricas de Castilla-La Mancha" y a Núñez a "no mirar para otro lado" ante la reunión de los presidentes del Levante.

"¿Qué hace el PP regional, salvo mirar para otro lado?", se preguntó el dirigente socialista, que respondió su propia pregunta: "Fundamentalmente, ponerse de perfil y no defender los intereses de Castilla-La Mancha que en materia de agua no lo ha hecho nunca". Godoy recordó que días antes el dirigente nacional del PP Elías Bendodo "vino a decir que los agricultores de Valencia necesitaban agua, como si no la necesitasen los de Castilla-La Mancha", y que Tellado acudía a Toledo "mientras Núñez debe lo que piensa a Génova". El socialista invitó a los populares a darse "un paseo por el Tajo" para ver las necesidades reales de la región.

Godoy aprovechó además para vincular la posición del PP sobre el agua con lo que calificó de "abrazo a los postulados de la extrema derecha", en referencia al pacto de gobierno entre PP y Vox en Extremadura, un acuerdo que, según afirmó, ha generado "un gran rechazo social" incluso entre la Iglesia y organizaciones como Cáritas o Cruz Roja, y que a su juicio anticipa el rumbo del PP de Castilla-La Mancha.

Castro cerró el círculo reclamando la misma unidad política que, a su juicio, sí existe en el Levante. Mientras los presidentes de Murcia y Valencia comparecían juntos para defender sus intereses hídricos, el presidente de los Ribereños denunció que en Castilla-La Mancha hay quienes "anteponen intereses partidistas" a los del territorio, dejando a la región sin la cohesión necesaria para plantar cara en la batalla por el agua del Tajo.