El PSOE prevé un tenso Comité Federal sacudido por el caso Leire

Felipe González y Emiliano García-Page protagonizan el encuentro 'España, su presente y su futuro' el próximo martes en Toledo.

El PSOE celebrará el próximo sábado 27 de junio en Madrid su Comité Federal, el máximo órgano de decisión entre congresos, en un clima de tensión interna que sus propias fuentes califican de "movido". La acumulación de investigaciones judiciales que afectan al partido y a su entorno directo, incluida la citación como testigo de la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, en el denominado "caso Leire", ha desplazado el objetivo inicial de la convocatoria.

En la Ejecutiva federal dan por seguro que el presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, pronunciará una intervención duramente crítica contra la dirección nacional de Pedro Sánchez, y que otros barones territoriales, como el asturiano Adrián Barbón, podrían acompañarle con un tono más moderado pero igualmente distante de la línea oficial.

El PSOE afronta la preparación de su Comité Federal del próximo 27 de junio con la moral tocada por una sucesión de crisis judiciales y con la certeza, reconocida en el seno de la propia Ejecutiva federal, de que la reunión será tensa. El partido convocó originalmente el encuentro —el mayor órgano de decisión socialista entre congresos— para arrancar el proceso de elaboración de las listas electorales de cara a las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2027, pero ese objetivo ha quedado completamente eclipsado por la tormenta política y judicial que envuelve a la formación.

Fuentes de la dirección nacional admiten que el caso Leire, que ha derivado en la citación como testigo de la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, marca ahora el centro gravitacional del cónclave. A ello se suma la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por varios delitos, entre los que figuran presunto delito fiscal y de contrabando por las joyas encontradas en su oficina, así como una nueva entrada de agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) a la sede del partido.

La cita se celebrará en Madrid y en ella está prevista la participación del secretario general, Pedro Sánchez, de los presidentes autonómicos Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Salvador Illa (Cataluña) y Adrián Barbón (Asturias), junto con el resto de líderes territoriales de la formación y sus respectivas delegaciones.

Un Comité con voces críticas garantizadas

En Ferraz dan por hecho que García-Page protagonizará una de las intervenciones más duras de la jornada contra la dirección nacional. El dirigente castellanomanchego ha sido históricamente uno de los críticos más persistentes de la gestión de Sánchez dentro del PSOE, y fuentes de la Ejecutiva asumen que en esta ocasión no variará su postura.

Junto a Page, el entorno de la dirección prevé que el asturiano Adrián Barbón y otros barones territoriales puedan sumarse a la crítica con un discurso "más suave pero también crítico". En el lado contrario, el presidente de la Generalitat catalana, Salvador Illa, volverá a cerrar filas en torno a Sánchez, tal como hizo en el Comité Federal del año anterior.

La propia Ejecutiva, lejos de rehuir el debate, reclama coherencia a los dirigentes que hagan declaraciones públicas antes de la reunión: "Es el sitio para decir lo que se piensa", señalan fuentes del partido, que añaden que también esperan propuestas constructivas capaces de salir del cónclave reforzadas más allá de las críticas.

Un año de crisis acumuladas

El escenario recuerda, y supera, al del Comité Federal de hace un año. Aquella reunión estuvo marcada por la salida del entonces secretario de Organización Santos Cerdán —vinculado al "caso Koldo"— y fue finalmente eclipsada en el último momento por las acusaciones de acoso sexual contra el exdirigente Paco Salazar.

Un año después, la Ejecutiva confía en que la reunión sirva de escaparate para que la nueva secretaria de Organización, Rebeca Torró, rinda cuentas de "todos los cambios" aplicados en el último ejercicio para mejorar la transparencia y la trazabilidad de las cuentas del partido. "Sabemos que será movido, pero todo se puede explicar", defienden fuentes de la dirección, que ven en el Comité Federal una oportunidad para intentar pasar página ante unos delegados que llegan, una vez más, con el expediente judicial del partido como telón de fondo.