El Plan del Tajo solo ha ejecutado el 16,7 % de la inversión prevista
La Cátedra del Tajo UCLM-Soliss denuncia un “claro retraso” en la recuperación del río Tajo y reclama más voluntad política para ejecutar el Plan Hidrológico.
Según sus datos, solo se ha ejecutado el 16,7 % de la inversión prevista entre 2009 y 2021, mientras que en el ciclo actual apenas alcanza el 10,5 %. También exige acelerar el cambio de las reglas del trasvase Tajo-Segura y actuar contra la contaminación procedente de Madrid.
El Plan de Medidas del Plan Hidrológico del Tajo avanza con un importante retraso y apenas ha ejecutado una pequeña parte de la inversión prevista para recuperar el río. Así lo ha advertido este miércoles en Toledo la directora de la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss, Beatriz Larraz, durante un desayuno informativo celebrado en el Cigarral del Ángel Custodio para hacer balance del cuarto año de actividad de esta iniciativa académica y presentar sus objetivos para 2026.
Según los datos presentados, entre 2009 y 2021 solo se ejecutó el 16,7 % de la inversión prevista, lo que equivale a 1.621,7 millones de euros de los 9.678,2 millones programados en los dos primeros ciclos de planificación hidrológica. Además, menos del 50 % de las medidas contempladas se han completado, lo que evidencia, en palabras de Larraz, un “retraso clarísimo” y un “incumplimiento” de los objetivos fijados.
La directora de la Cátedra ha advertido de que si las administraciones no aceleran la aplicación de estas medidas, el plan hidrológico corre el riesgo de convertirse en “papel mojado”, por lo que ha reclamado mayor voluntad política y coordinación entre administraciones locales, autonómicas y estatales para avanzar en la recuperación del río.
Retraso en la ejecución del plan hidrológico
Larraz ha subrayado que el ritmo de aplicación de las actuaciones previstas es insuficiente. En el tercer ciclo de planificación (2022-2027), que está actualmente en marcha, solo se ha ejecutado el 10,5 % de la inversión prevista, mientras que el porcentaje de medidas implementadas ni siquiera alcanza el 5 %.
En total, de las 1.710 medidas inicialmente previstas en el plan, apenas 832 han sido finalizadas, lo que refleja la distancia entre la planificación y la ejecución real de las actuaciones.
Para la directora de la Cátedra, la situación es especialmente preocupante porque los problemas del río están plenamente identificados y existen soluciones técnicas claras, pero la aplicación de las medidas no avanza al ritmo necesario.
“Se conoce la solución a los problemas y se sabe qué hay que hacer para que el Tajo esté mejor”, ha señalado Larraz, quien ha lamentado que, pese a ello, la percepción de los agentes implicados es que la situación del río apenas ha cambiado.
El trasvase Tajo-Segura, uno de los principales problemas
Durante su intervención, la directora de la Cátedra ha señalado que el trasvase Tajo-Segura continúa siendo uno de los grandes problemas estructurales del río. En este sentido, ha criticado el retraso en la modificación de las reglas de explotación del acueducto.
Larraz ha recordado que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico tenía previsto revisar estas normas, pero el proceso se ha retrasado a la espera de las sentencias pendientes del Tribunal Supremo sobre los recursos presentados por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura y la Diputación de Alicante.
A su juicio, el poder ejecutivo no debería supeditar su actuación a decisiones judiciales y tiene capacidad para aprobar nuevas reglas mediante un real decreto en el Consejo de Ministros, sin necesidad de mayoría parlamentaria.
La propuesta técnica elaborada por la Cátedra y remitida al Ministerio a través del Gobierno regional y de los municipios ribereños plantea un sistema de gestión diferente para los embalses de cabecera.
Entre sus principales planteamientos figura que los embalses de Entrepeñas y Buendía funcionen como reservas estratégicas, almacenando agua en periodos húmedos para poder afrontar las sequías con mayores garantías. En ese escenario, el trasvase máximo mensual debería limitarse a 10 hectómetros cúbicos, frente a los 27 actuales en nivel 2.
Críticas del Gobierno regional al ritmo de trasvases
Durante el mismo encuentro informativo también intervino la directora de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, Montserrat Muro, quien criticó que se mantenga el actual ritmo de trasvases pese a la incertidumbre climática.
Según explicó, las lluvias registradas en febrero han situado los embalses de cabecera en nivel 1, lo que permitirá autorizar trasvases máximos de 60 hectómetros cúbicos, a los que se sumarían 108,75 hectómetros cúbicos aún pendientes de envío al Levante.
Para el Ejecutivo regional, mantener este modelo de gestión “como si la abundancia fuera la norma” no está justificado y podría comprometer la sostenibilidad del sistema.
Muro recordó que durante décadas los embalses de Entrepeñas y Buendía han funcionado con un modelo orientado a maximizar los trasvases, lo que ha provocado niveles crónicamente bajos y mayor fragilidad en las reservas de agua de la cuenca.
La Junta prepara además un nuevo recurso judicial contra las actuales reglas de explotación, cuyos servicios jurídicos están ultimando para presentarlo próximamente.
Contaminación y depuración pendiente en Madrid
Otro de los grandes problemas del río señalados por la Cátedra es la contaminación procedente del área metropolitana de Madrid, especialmente por los vertidos asociados al sistema de depuración del río Manzanares.
Larraz ha advertido de que las obras de modernización de las depuradoras de Butarque, Sur y La China siguen pendientes, debido a desacuerdos sobre su financiación entre el Ministerio para la Transición Ecológica y el Ayuntamiento de Madrid.
La Cátedra ha reclamado “responsabilidad institucional” para que ambas administraciones alcancen un acuerdo que permita iniciar estas actuaciones, ya que el retraso amenaza con prolongar los problemas de contaminación en el tramo medio del Tajo y en el Jarama.
Según la información presentada, la falta de inversión continuada en los sistemas de depuración de la Comunidad de Madrid, en los que participa el Canal de Isabel II, está condicionando que se puedan alcanzar los objetivos de buen estado ecológico en estas masas de agua.
Eliminación de barreras y retos ambientales del río
Entre los retos pendientes para la recuperación del Tajo, la Cátedra también ha señalado la existencia de más de 300 obstáculos transversales obsoletos en los ríos de la cuenca, cuya posible eliminación está siendo estudiada por la Confederación Hidrográfica del Tajo.
Estas infraestructuras sin uso afectan a la dinámica fluvial y dificultan la recuperación ecológica del río.
Además, la entidad trabaja en diferentes proyectos científicos, como la mejora de la capacidad de absorción del suelo para reducir la erosión y el riesgo de inundaciones en el arroyo Ramabujas (Toledo) y el desarrollo del sitio de demostración de ecohidrología del tramo medio del Tajo, en colaboración con el programa de ecohidrología de la UNESCO.
Balance del trabajo de la Cátedra del Tajo
Durante el encuentro también se repasaron los principales hitos alcanzados por la Cátedra desde su creación. Entre ellos destaca su participación técnica en los procedimientos judiciales relacionados con el Tajo.
Larraz recordó la sentencia del Tribunal Supremo que reconoció la obligación de establecer caudales ecológicos en el río, una decisión considerada histórica por las organizaciones defensoras del Tajo. La Cátedra colaboró elaborando informes técnicos que sirvieron de apoyo en estos procesos.
Además, la institución ha participado en trabajos técnicos para determinar los requerimientos hídricos de hábitats y especies en espacios protegidos de la Red Natura 2000, en colaboración con la Dirección General de Medio Natural y Biodiversidad de Castilla-La Mancha.
El papel del conocimiento científico en la política del agua
En el acto también participó la politóloga experta en transición ecológica Cristina Monge, quien destacó el papel de la Cátedra como espacio de generación de conocimiento científico aplicado a la gestión del agua.
Monge subrayó la necesidad de incorporar de forma sistemática el conocimiento científico en la toma de decisiones políticas, poniendo como ejemplo organismos internacionales como el IPCC en materia de cambio climático o iniciativas de asesoramiento científico en España.
En su opinión, el Tajo es un río “afortunado” porque cuenta con una amplia red de investigadores, instituciones y colectivos ciudadanos comprometidos con su defensa, lo que ha permitido impulsar iniciativas científicas y sociales en torno a su recuperación.
La presidenta de la Fundación Soliss, María Luisa González, destacó por su parte el trabajo “serio y fundamentado” de la Cátedra, que se ha consolidado como un espacio de referencia en el estudio técnico y ambiental del río Tajo.