Page rechaza el enfoque del PP sobre bajas laborales y pide diálogo social

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha presidido en Jadraque (Guadalajara), el acto de Reconocimiento de Responsabilidad Demográfica en Castilla-La Mancha.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha tachado de "no acertado" el enfoque planteado por el PP sobre las bajas laborales y el absentismo, y ha defendido que cualquier medida al respecto debe articularse "por consenso" entre sindicatos y patronal a través del diálogo social. García-Page realizó estas declaraciones este jueves en Jadraque (Guadalajara), al margen del acto de Reconocimiento de Responsabilidad Demográfica en Castilla-La Mancha.

El presidente regional también volvió a cargar contra el modelo de financiación autonómica pactado por el Gobierno con los independentistas y advirtió que Castilla-La Mancha "no se va a tragar el modelo de Junqueras de ninguna de las maneras", al tiempo que reclamó una Conferencia de Presidentes para abordar un asunto que, a su juicio, no puede resolverse en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, rechazó este jueves el planteamiento del Partido Popular sobre las bajas laborales y el absentismo, al considerar que "no es el más acertado" de los enfoques posibles, y defendió que cualquier reforma en esta materia debe realizarse "por acuerdo entre sindicatos y empresarios" a través del diálogo social. El dirigente socialista realizó estas declaraciones en Jadraque (Guadalajara), localidad donde presidió el acto de Reconocimiento de Responsabilidad Demográfica en Castilla-La Mancha.

García-Page reconoció que las bajas laborales se han incrementado en España y que "hay un problema de fondo", pero marcó distancias con la vía propuesta por los populares. "De todos los enfoques posibles, el planteado por el PP no es el más acertado", sentenció. El presidente castellanomanchego defendió que "lo que se haga" tiene que hacerse "por consenso" con los sindicatos y con la patronal, porque, subrayó, "a todos nos preocupa y a todos nos afecta", incluidos los servicios públicos y la administración, "quizás más que a nadie".

Para el presidente regional, el debate sobre el absentismo "tiene que ver con un problema mayor": el de la autoexigencia colectiva y la cultura del esfuerzo. "Llevamos mucho tiempo rebajando mucho lo que es la autoexigencia colectiva", afirmó, para añadir que "en realidad en España hay muchísima gente que se apunta a no pagar impuestos, pero al mismo tiempo que todo lo asuma el Estado". García-Page consideró que "no se puede rebajar ni un milímetro el principio de esfuerzo, de esfuerzo personal y de esfuerzo colectivo para sacar las cosas adelante".

El dirigente socialista no dejó escapar la oportunidad de cuestionar las conclusiones del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. Aunque admitió que "puede haber fraude", señaló que "para llegar a la conclusión a la que llegó el señor Feijóo hay que pasar muchas metas volantes primero". A su entender, el PP ha planteado "de manera incorrecta" el debate y ha "empezado la casa por el tejado", al anteponer la denuncia del fraude al necesario acuerdo con los agentes sociales. "No podemos renunciar a hacer las cosas por acuerdo entre sindicatos y empresarios", insistió.

Las críticas al planteamiento del PP no se quedaron en las palabras del presidente regional. El portavoz de Empleo y Agricultura del grupo socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha, Antonio Sánchez Requena, tildó de "preocupante el fondo y las formas" del argumento de Feijóo, quien había calificado el absentismo laboral de "cáncer", y censuró que el líder popular "habló en contra de los derechos de los trabajadores y en contra del diálogo social, que es un pilar fundamental para que las decisiones que se tomen sean verdaderamente constructivas y sean pilares sólidos".

Sánchez Requena enmarcó además las palabras de Feijóo en el "manual del Partido Popular, el de los recortes", y las contrapuso a la manera de gestionar del Gobierno castellanomanchego, centrada —a su juicio— en "el diálogo social y el consenso", que es, remarcó, "la que funciona".

La financiación, otro frente abierto

Desde el mismo escenario de Jadraque, García-Page también volvió a cargar contra el modelo de financiación autonómica impulsado por el Gobierno central de la mano de los partidos independentistas. El presidente advirtió que las comunidades autónomas merecen "un mínimo de respeto" y que un asunto tan trascendente no puede resolverse en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, un foro en el que, recordó, "el Gobierno de España se reserva por reglamento la mayoría" y que, en la práctica, "es una reunión de trámite siempre para ellos".

García-Page insistió en su reclamación de una Conferencia de Presidentes autonómicos para afrontar el debate de la financiación, que según la nota de presidencia "lleva 12 años de retraso". El presidente afeó que el Gobierno haya evitado el asunto en el seno del Comité Federal del PSOE —"en contra de las resoluciones del Congreso del propio Partido Socialista"— y que sean "los que se llaman de izquierda" quienes terminen "pegando el tajo al principio de igualdad de oportunidades".

El presidente castellanomanchego rechazó de manera expresa que los presupuestos del Estado y la financiación autonómica se tramiten de forma simultánea, algo que, a su juicio, equivale a "estar otra vez de rodillas" ante el "modelo de separatismo fiscal" pactado por el Ejecutivo con Junqueras y los independentistas. "No vamos a admitir que la financiación de los servicios públicos dependa de una fórmula que se inventan los independentistas", recalcó, basada, según sus palabras, "en que reciba más el que más tiene exactamente". Y remató: "No nos vamos a tragar el modelo de Junqueras de ninguna de las maneras".

En esa misma línea, García-Page defendió que Castilla-La Mancha orienta el gasto público "en relación proporcional a las necesidades donde se necesita" y que la región tiene "la carga fiscal de las más bajas de España junto con Madrid". Avanzó además que en otoño, al tramitar el presupuesto autonómico, el Gobierno regional planteará diez nuevas deducciones fiscales.

Silencio sobre el nuevo informe de la UCO

García-Page también fue preguntado este jueves sobre el nuevo informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil remitido al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz. El presidente declinó pronunciarse sobre el contenido concreto del documento. "No comento informe a informe. Yo me quedo con el conjunto", se limitó a señalar.

Preguntado por el papel de su partido ante las sucesivas investigaciones, García-Page consideró que el PSOE debería levantar un único muro: el que se construye "contra todos los delincuentes", sin distinción.