Page pide un Pacto de Estado por la Educación tras el informe PISA

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado este miércoles un Pacto de Estado por la Educación a raíz de los últimos resultados del Informe PISA de la OCDE, advirtiendo de que "lo que le sobra a la educación es mucha política y le falta pacto".

El dirigente socialista también ha anunciado que la Junta presentará alegaciones al futuro decreto del Gobierno sobre centros de datos y no descarta recurrir a los tribunales, y ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de vivir "arrodillado a las minorías más sangrientas del país" mientras "ataca" las opiniones críticas dentro del PSOE.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, durante la inauguración, este miércoles, de la planta de biomasa de la empresa Mahou San Miguel en Alovera (Guadalajara).

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reclamó este miércoles un Pacto de Estado por la Educación como respuesta a los últimos resultados del Informe PISA de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), al considerar que el sistema educativo español sufre una excesiva politización y carece de una estrategia estable a largo plazo. Lo hizo desde Alovera (Guadalajara), donde inauguró la planta de biomasa de Mahou San Miguel, en declaraciones a los medios de comunicación.

"Hoy toda España está hablando del desastre que significa el informe PISA. Lo que le sobra a la educación es mucha política y le falta pacto", afirmó García-Page. El presidente socialista defendió que "las estrategias educativas tienen que ser de décadas" y criticó que los contenidos que se imparten en los centros educativos dependan "más del planteamiento político de turno que de los docentes".

García-Page fue especialmente duro con lo que denominó la política educativa "cortoplacista". "Cuando alguien solo tiene pensado el titular del telediario de un día para otro, cuando se está instalado en el cortoplacismo tan obsceno, es que suena a chiste poder hablar de pactos para las siguientes generaciones", afirmó. A su juicio, hay cuestiones que "obligatoriamente" deberían ser objeto de pactos de Estado, y reclamó un acuerdo "ya", aunque subrayó que no para obtener resultados inmediatos, sino "para que podamos estar presumiendo de muchos mejores datos dentro de una década".

García-Page reconoció, no obstante, que alcanzar ese consenso es hoy "muy difícil", primero porque "no se quiere" y, segundo, porque "quienes tendrían que pactar en clave de Estado, no creen en el Estado".

El presidente castellanomanchego respaldó su llamamiento en los resultados de Castilla-La Mancha en el mismo informe. Aunque advirtió de que el PISA "no es la panacea", destacó que la comunidad autónoma es "la única que sube" en la evaluación de la OCDE y que se sitúa por encima de la media española, europea y de la propia OCDE, gracias a trabajar "permanentemente de la mano de los docentes y de los expertos". "Podemos presumir, sinceramente, siempre con humildad, de que están dando resultados nuestros modelos. Y con esa pequeña legitimidad me gustaría plantear que en España se aborde este debate", afirmó.

García-Page pintó un panorama político especialmente pesimista para lograr cualquier tipo de acuerdo. Describió el contexto actual como "de muros y de fronterismo con el populismo barato" y alertó de que "ahora habrá más bronca por quien tiene más culpa que por mirar hacia adelante y afrontar realmente un planteamiento de Estado y de país". "Es lamentable. Es muy lamentable el ambiente que tenemos", insistió, advirtiendo de que el bloqueo político "trae consecuencias" no solo en el corto plazo, sino "mucho peores en el medio y en el largo plazo".

Al acto de inauguración de la planta de biomasa en Alovera asistieron, junto al presidente regional, el vicepresidente primero de la Junta, José Luis Martínez Guijarro; las consejeras de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, y de Bienestar Social, Bárbara García Torijano; el presidente de las Cortes autonómicas, Pablo Bellido; y el secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga.

Alegaciones al decreto de centros de datos y posible recurso judicial

García-Page también aprovechó su comparecencia en Alovera para cargar duramente contra el futuro real decreto del Gobierno sobre centros de datos, que exigirá que las instalaciones de mayor tamaño acrediten requisitos de soberanía tecnológica y eficiencia energética y respalden con nueva capacidad renovable, acreditada hora a hora, al menos el 80% de su consumo eléctrico. "Vamos a presentar alegaciones esta semana y eventualmente iremos a los tribunales", advirtió.

El presidente castellanomanchego rechazó que el Gobierno de España pueda decidir unilateralmente dónde se instalan los nuevos centros de datos y reclamó que Castilla-La Mancha tenga capacidad para participar en esas decisiones. Consideró "bastante dramático" que el Ejecutivo central pretenda "pilotar" el mapa industrial de España "divorciando las fuentes primarias de donde termina radicada la riqueza", de forma que sean los territorios que generan energía renovable quienes vean condicionada su financiación autonómica sin beneficiarse directamente de las inversiones industriales asociadas.

"Si nosotros ponemos la cama. Si nosotros ponemos el territorio, el esfuerzo y la burocracia pensando que cada vez que ponemos placa fotovoltaica facilitamos inversión y vamos a atraer industria que se vincula a la energía renovable, ¿por qué el Gobierno quiere controlar, por ejemplo, la instalación de cualquier centro de datos que hay en España?", se preguntó García-Page. El mandatario autonómico añadió que confía "muy poco" en que ciertas decisiones del Gobierno sobre localización de centros e inversiones empresariales beneficien a Castilla-La Mancha, razón por la que anunció la vía de las alegaciones y no descartó la judicial.

Con un tono irónico, llegó a afirmar que confía en que sean los partidos independentistas, a los que describió como "los que mandan", quienes terminen por tumbar el decreto.

Page acusa a Sánchez de estar "arrodillado" ante las minorías "más sangrientas"

El tercer gran bloque de la comparecencia de García-Page estuvo protagonizado por su respuesta a las declaraciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien en una entrevista ironizó sobre las posiciones críticas del mandatario castellanomanchego y del expresidente Felipe González, calificándolas de "minoritarias y marginales" dentro del PSOE y señalando que el "titular" sería que ambos apoyaran "alguna acción del Gobierno de España".

García-Page replicó con dureza: "No sé por qué ataca lo que pueden ser opiniones minoritarias. Al fin y al cabo vive arrodillado a las minorías más sangrientas de este país, que son la extrema derecha independentista y los herederos de los asesinos de ETA". Y volvió a la carga con una segunda pregunta retórica: "¿Cómo puede hablar así de los que podemos discrepar o tener una opinión distinta cuando realmente el Gobierno se arrodilla ante aquellos que hablan de 'puta España' como acaba de hacer la extrema derecha catalana?".

El presidente autonómico reconoció coincidir con el Gobierno en muchas posiciones, pero explicó que su "único problema" es sentirse "absolutamente incapaz para seguir el ritmo a tanto cambio de opinión". "Puedo estar de acuerdo con la primera opinión, pero no con las últimas 150 que tiene por costumbre el Gobierno. El problema de algunos es la nula credibilidad que se tiene, de manera que tampoco crea que me va a quitar el sueño", subrayó.

Sobre el anuncio de Sánchez de que concurrirá a las primarias del PSOE, de que habrá elecciones en 2027 y de que contará en campaña con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, García-Page se limitó a señalar que son "cosas que ya ha dicho Sánchez por activa y por pasiva". Como presidente del Gobierno "tendrá ganas de saber lo que opina la gente", dijo, sin pronunciarse de forma explícita sobre la participación de Zapatero en la campaña. "Al final los que tienen que hablar son los ciudadanos", sentenció, apuntando que el "único problema" que él ve es si Sánchez "puede hacer otra cosa" distinta a presentarse a las primarias.