Page pide una moción de confianza ante el bloqueo que sufre el país
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reclamó este miércoles en Madrid que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se someta a una moción de confianza para "depurar la situación política" en España, y advirtió de que el futuro judicial del PSOE puede ser "tremendo" por el volumen de causas abiertas y la documentación que los jueces aún no han examinado.
En los Desayunos Informativos de Europa Press, el presidente regional también cargó contra el PP por "engañar" al PSOE castellanomanchego en la reforma del Estatuto de Autonomía, rechazó de forma categórica el modelo de financiación singular para Cataluña —"eso no va a salir bajo ningún concepto"— y exigió al Gobierno mayor celeridad en la actualización de las reglas del trasvase Tajo-Segura, advirtiendo de que España aún no gestiona el agua "con mentalidad de país".
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reclamó este miércoles en Madrid que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se someta a una moción de confianza para "depurar la situación política" en España, en un desayuno informativo organizado por Europa Press en el que el dirigente socialista desgranó durante más de una hora sus posiciones sobre la crisis interna del PSOE, la situación judicial del partido, la financiación autonómica, el agua, las infraestructuras ferroviarias y la reforma del Estatuto de Autonomía de la región.
García-Page sostuvo que España está "bloqueada", como demuestra, señaló, el hecho de que ni siquiera "se hayan presentado Presupuestos Generales del Estado". A su juicio, el argumento del presidente para mantenerse en el poder "no puede ser" que si convoca elecciones "van a ganar los otros". "Eso tiene muy poco pase democrático", advirtió. Por ello, defendió que el planteamiento debe ser "una moción de confianza", y alertó de que los partidos que sostienen al Gobierno, si mantienen esta situación, "van a salir tostados".
Sobre una posible moción de censura del PP, bromeó con que Feijóo y los suyos la van a "perder antes de presentarla", aunque reconoció que los populares, junto con Vox, "están disfrutando viendo cómo el PSOE se asa en una parrilla". "El PP no tiene prisa ninguna, piensa que pueden quedar por salir la mitad de los escándalos", añadió.
La sentencia sobre Puigdemont, "la clave" de la legislatura
El presidente castellanomanchego situó como factor decisivo de la legislatura la sentencia definitiva del Tribunal Constitucional sobre Carles Puigdemont, que según el propio tribunal debería resolverse antes del verano. "La clave está en si el Tribunal Constitucional va o no a cumplir con lo que anunció", subrayó García-Page. "Si ustedes ven que la sentencia se retrasa, pues ya se están haciendo una composición de lugar", advirtió, aludiendo a que un eventual retraso impediría cualquier movimiento del expresident catalán. En ese escenario, razonó, "Puigdemont no se puede mover", mientras que "si regresa a España, ya no habrá que irse a Waterloo". Aun así, negó que el líder del independentismo catalán sea quien manda en España, aunque reconoció que ejerce influencia dentro del Ejecutivo central.
"El futuro judicial del PSOE puede ser tremendo"
Uno de los momentos de mayor carga política del desayuno llegó cuando García-Page fue preguntado por el caso de la exmilitante socialista Leire Díez y por la posible trama del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán. El presidente autonómico abrió su reflexión con una advertencia: "También hay corruptos tontos y torpes", sin dar nombres explícitos pero apuntando de forma velada a los investigados. Insistió en pedir al PSOE que se querelle directamente contra Leire Díez "y con todos los que están manchando" el nombre de los socialistas, y calificó de inexplicable que el partido no lo haya hecho ya: "Me parece de libro".
García-Page alertó de que todavía "hay más de un 50% de documentación que los jueces todavía ni siquiera han empezado a estudiar" y que la agilidad con la que avanzan las causas se explica porque "los fabricantes de pruebas han sido los propios inculpados". Por ello, advirtió de que el futuro judicial puede ser "tremendo" para el partido. Sobre si Santos Cerdán pudo montar una trama sin el conocimiento de Sánchez, dijo verlo "posible", dado que el presidente está "dedicado al 99% a la Presidencia del Gobierno", pero fue tajante: "No se lo va a creer nadie".
Las críticas a los jueces: "Responsabilidad de velar por las instituciones"
García-Page se distanció también de las críticas que miembros del Ejecutivo central, entre ellos el ministro de Transportes, Óscar Puente, han lanzado contra determinadas resoluciones judiciales. Avisó del riesgo de reproducir el error del PP cuando azuzó "la teoría de la conspiración" y defendió que los cargos públicos tienen la "responsabilidad de velar por el prestigio de las instituciones". "A quién tenga que ir a la cárcel, no les va a salvar pensar que hay una conspiración", señaló.
Admitió que "opinar es perfectamente posible", pero subrayó que "no es lo mismo la crítica de un medio de comunicación que la crítica de una institución", y añadió que estas críticas "no sirven de nada" porque los jueces "están muy acostumbrados a que se discrepen de sus opiniones". Su diagnóstico fue lacónico: "Las teorías de la conspiración terminan todas donde terminan".
Zapatero y la regulación de los expresidentes
García-Page confesó que le duele "una barbaridad" la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el denominado 'caso Plus Ultra'. "Nunca me lo imaginé en este papel económico", reconoció, y reveló que siempre lo vio "un poco desastre con sus gastos", esperando que cuando vaya a declarar aclare su situación. No obstante, dejó claro que "nunca" ha compartido las implicaciones de Zapatero con el régimen venezolano: "Si tú te implicas con una dictadura corrupta, pues de entrada tienes posibilidades de que la gente piense mal".
La imputación del expresidente le sirvió para lanzar una propuesta concreta: la aprobación de un marco normativo que regule "a fondo" las actividades de los exjefes del Ejecutivo cuando salen de La Moncloa. "Nadie deja de ponerse al teléfono con un expresidente", argumentó, subrayando que la ausencia de regulación facilita situaciones que generan dudas públicas.
El PSOE después de Sánchez: "Una época muy oscura"
La parte más introspectiva de la mañana llegó con las preguntas sobre el futuro del partido. García-Page afirmó no estar "en la carrera" para liderar el PSOE federal y aseguró que, precisamente porque no ambiciona ese puesto, puede hablar "con tranquilidad": "Si ambicionara algo, no criticaría a los jefes. Eso está mal visto en los partidos políticos". Fue muy crítico con el rumbo actual del partido, al que acusó de haber "pulverizado" muchos de sus "valores más esenciales" y de haber "traspasado todas las líneas" en aras de mantenerse en el poder. "Estar en una etapa de relativismo con tal de gobernar es malo. Eso lo puede hacer un partido populista, no los que aspiran a gobernar", zanjó. Auguró que el tránsito hacia la etapa posterior a Sánchez será "difícil y doloroso", pero confió en que el partido estará "mejor": "Esta es una época muy oscura del PSOE, muy mala".
Financiación autonómica: "Si esto es un debate placebo, que no nos entretengan"
La financiación autonómica centró el primero de los grandes bloques regionales del desayuno. García-Page se dirigió directamente al ministro de Hacienda, Arcadi España, para pedirle que no "entretenga" a Castilla-La Mancha si las bilaterales convocadas con las comunidades autónomas son "un nuevo debate placebo". "No sé a qué se refieren con bilateral, porque no es bilateral, es una charlita", ironizó. Recordó que lleva "siete u ocho ministros de Hacienda" escuchando lo mismo y que la región está "muy escéptica". Señaló que ve "muy irreal" y "muy absurdo" hablar de la financiación de las autonomías "para no sé cuántos años" sin que el Gobierno haya presentado un solo proyecto de presupuestos en toda la legislatura.
Fue especialmente categórico al rechazar cualquier acercamiento a la propuesta de financiación singular para Cataluña: "Nosotros nunca vamos a modificar nuestra opinión en relación con un proyecto de financiación que anunció Junqueras, un independentista que quiere romper el país". Y añadió: "Si hay algo incompatible con la izquierda, es un modelo que rompe el concepto de unidad y la solidaridad entre los españoles. No lo vamos a aceptar". Fue rotundo: "Eso no va a salir bajo ningún concepto".
El agua: "Todos los españoles pagamos cada metro cúbico que va a regar las lechugas"
La gestión hídrica ocupó otro de los bloques más densos de la mañana. García-Page señaló una anomalía que considera insoportable: "El precio del agua que va al Levante lo paga más un vecino desde donde sale, que 300 kilómetros más abajo, a donde llega". Todos los españoles, apuntó, pagan "cada metro cúbico de agua que va a regar las lechugas".
Llamó la atención sobre el escenario que se avecina cuando el Levante reclame que no hay más alternativa que las desaladoras: "Algún día nos vamos a tener que plantear en Castilla-La Mancha que nos llegue agua de las desaladoras y, claro, lo único que van a decir es: oigan, lo que quiero es que el metro cúbico del agua desalada me la pongan al precio regalado que tenemos del Tajo". Reiteró que con el Ministerio para la Transición Ecológica coinciden "en el fondo y en la filosofía", pero discrepan "claramente en los ritmos y en los tiempos", y recalcó que las sentencias del Tribunal Supremo —"ya van a ser diez o doce"— deben cumplirse y que las reglas del trasvase deben ajustarse también a la legislación española, no solo a las directivas europeas. Fue claro sobre la posición de su Gobierno: "Nosotros nunca hemos planteado un cierre en seco de nada", sino que lo que "hemos dicho" es que esta situación "no se sostiene" porque "nunca hubo el agua que decían que había en el Tajo para poder trasvasar".
El Estatuto: "Nos han engañado desde el primer momento"
García-Page cargó con dureza contra el Partido Popular por bloquear la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha en el Congreso de los Diputados. Los populares han presentado una enmienda para mantener la horquilla de diputados regionales entre 25 y 35, rompiendo el acuerdo previo alcanzado con el PSOE castellanomanchego. "Creo que nos han engañado desde el primer momento y tienen que saber que lo van a terminar pagando, de cara a la opinión pública y no solo con la opinión pública", advirtió el presidente autonómico, quien se mostró convencido de que el PP faltó a su palabra "sabiendo que lo iban a hacer desde el primer día", lo cual, a su juicio, "es más triste" porque el proyecto elaborado "no es conflictivo, no se mete con nadie y no busca ningún tipo de ruptura con el país".
García-Page recordó que el PP ya actuó de la misma forma durante el mandato del entonces presidente regional José María Barreda, cuando "dijeron una cosa en Castilla-La Mancha y exactamente la contraria en el Congreso", lo que obligó a retirar el primer intento de reforma estatutaria. Calificó de "trampa absolutamente miserable" y de "atraco electoral" el blindaje que introdujo en su día la expresidenta regional María Dolores de Cospedal. Fue tajante al señalar que "no va a consentir en ningún caso" que el proyecto de estatuto "quede en manos de una eventual mayoría del PP con Vox".
El AVE: "Va a pasar por Alcázar. No sé en qué década"
En materia de infraestructuras ferroviarias, García-Page mostró confianza en que el futuro AVE Madrid-Jaén pasará por Alcázar de San Juan (Ciudad Real), pero no ocultó sus dudas sobre los plazos: "Va a pasar por Alcázar. Lo que pasa es que no sé en qué década. Ese es el recorrido pactado, es el recorrido hablado y es el comprometido por el ministro". Advirtió de que el Gobierno autonómico estará "vigilante" para que los "cambios de opinión constantes" no se conviertan también en "una moda" con el AVE. Respecto al trazado por Toledo, indicó que hay un planteamiento acordado "sobre cómo tiene que pasar por la ciudad de la manera más fácil, con un planteamiento de dos estaciones". "Esto está cerrado con el ministerio", aseguró.
¿Se presentará a la reelección?
García-Page no confirmó si optará a un nuevo mandato al frente de la Junta de Comunidades, aunque negó sentirse "cansado" y mostró sus ganas de que Castilla-La Mancha "no se deje arrastrar por la corriente". "Si fuera por ilusión, tengo toda la del mundo", afirmó. Señaló que "nunca" ha tomado esa decisión "de manera precipitada" y que "hay tiempo para todas esas decisiones", respondiendo con ironía cuando se le preguntó por los plazos: "Hasta el decreto de convocatoria". Consideró que Castilla-La Mancha puede "ayudar mucho a que en España haya sentido común" y que va a ser importante "que haya gente con sentido común que haga fácil recordar a la gente lo que es el PSOE". Le llamó la atención que tanto dentro como fuera del partido den por hecho que se presentará. Terminó rechazando cualquier indiferencia ante la situación política actual: "A mí no me van a encontrar indiferente con lo que está pasando, ni mucho menos, y menos a un cómplice, desde luego."